26 de noviembre 2001 - 00:00

EE.UU. busca extender la guerra a otros tres países

Londres y Washington - La guerra contra el terrorismo se va a extender a otros tres nuevos países tan pronto como acabe la actual campaña militar de Afganistán. Determinados objetivos vinculados a Osama bin Laden en Somalia, Sudán y Yemen encabezarán la lista de operaciones, según fuentes solventes de Londres y Washington.

Tanto el primer ministro británico, Tony Blair, como el presidente de EE.UU, George W. Bush, están de acuerdo en la conveniencia de aprovechar el espíritu que se ha generado en la coalición antiterrorista tras los éxitos recientes para llevar este mismo tipo de operaciones a otros lugares diferentes.

«Tenemos el viento de espalda y no queremos desaprovechar esta circunstancia», afirmó una fuente en Washington. Los preparativos para llevar a cabo estas acciones están en marcha. Funcionarios de Inteligencia del Reino Unido y de los EE.UU operan sobre el terreno para recopilar información sobre terroristas y determinar su vinculación con Al-Qaeda, la organización de Bin Laden. El servicio secreto británico, el MI6, desempeña en estas tareas un papel protagonista. Fuentes de los servicios de seguridad destacaron la eficacia británica en este ámbito e indicaron que el Humint -el material procedente de fuentes humanas- es de importancia capital.

Los agentes secretos británicos y sus colegas de la CIA reunieron pruebas que podrán servir de base legal para fundamentar futuras actuaciones contra los socios de Bin Laden y sus campos de entrenamiento de terroristas. También comenzaron los preparativos militares, aunque los planes para atacar objetivos específicos aún no han finalizado.

Fuentes británicas aseguraron que los primeros objetivos de estas acciones quedarían ya completamente fijados a finales de enero si, como se prevé, la guerra de Afganistán alcanza para esas fechas sus momentos finales. Las acciones que se realizarían en otros estados serían de un rango menor porque solamente se dirigirían contra terroristas y no contra los gobiernos de las naciones afectadas.

• Posible blanco

Yemen, donde el año pasado murieron 17 marines norteamericanos en Adén tras un ataque suicida con bombas contra el navío USS Cole, está considerado como el país que tendría más probabilidades de ser alcanzado por la cólera de Washington. Los seguidores de Al-Qaeda, incluyendo muchos veteranos afganos, establecieron su base en la zona montañosa del norte de Yemen, donde disponen de campos de entrenamiento en plena actividad. Los objetivos en este caso incluirían campos del ejército islámico en Adén, campos identificados por ocho integristas islámicos británicos convictos en Yemen por su implicación en una campaña terrorista que llevó a cabo el secuestro y asesinato de cuatro turistas en 1998. Altos cargos estadounidenses esperan poder contar con la cooperación del presidente yemení, Ali Abdula Saleh, que visitará Washington esta semana.

En Sudán, donde Bin Laden vivió hasta 1996, se espera que Washington persiga a los seguidores de
Hasan Al Turabi, un antiguo portavoz parlamentario que ahora se encuentra bajo arresto domiciliario. Al Turabi, cuya sobrina está casada con el propio Bin Laden, dio cobijo a este último durante cinco años. El área de la frontera norte de Sudán es también refugio de militantes islámicos procedentes de Egipto.

Los posibles objetivos en Somalia incluirían al grupo Al Itihaad, una organización que ha estado vinculada a Bin Laden a través de su segundo,
Mohamed Atef, muerto por un misil norteamericano en Afganistán.

Los planes para ampliar las acciones de guerra salieron a la luz cuando se descubrió que dos soldados pertenecientes a las fuerzas especiales británicas fueron heridos en un tiroteo durante una operación de persecución de Bin Laden. Los soldados estadounidenses sufrieron un mayor número de heridos aunque ninguno de los dos países tuvieron bajas mortales.

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