Este lunes arrancaron las sesiones extraordinarias y el Congreso se transforma en una pulseada política sin anestesia para el oficialismo y sus aliados. Con la mirada puesta en la aprobación de varios proyectos que el Gobierno quiere asegurar antes de que comience el calendario ordinario en marzo, las reuniones y conversaciones se multiplican en despachos y pasillos.
El Congreso entra en su primera semana caliente del año: números y negociaciones de cara a las extraordinarias
El oficialismo encara días de reuniones y mesas de trabajo para asegurar los votos en el Senado y Diputados. El objetivo es destrabar las reformas que considera esenciales para su segundo período de gestión.
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Arrancan las extraordinarias en el Congreso con la reforma laboral y el Régimen Penal Juvenil como ejes del debate
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El Congreso arranca hoy las sesiones extraordinarias: el temario completo que se debatirá en el recinto
El ministro del Interior, Diego Santilli, llegó al lunes con una agenda densa de encuentros con legisladores y referentes políticos para calibrar cómo vienen las votaciones en el Senado y, luego, en Diputados. Su objetivo es asegurar que haya aval mayoritario para las iniciativas prioritarias del Ejecutivo, especialmente la reforma laboral, considerada el eje estructural del paquete que busca sancionarse en estos días.
En paralelo, la jefa del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, ya empezó a mantener encuentros virtuales con otros bloques para acercar posiciones sobre la reforma laboral, que es una de las puntas de lanza del programa de reformas y uno de los temas que más resistencia genera entre sectores legislativos e incluso entre gobernadores por el impacto fiscal que implican algunas de sus propuestas.
Sesiones extraordinarias: números y mesa política
En tanto, este martes se llevará a cabo en Casa Rosada una nueva reunión de la mesa política, en donde se afinarán los detalles de la estrategia legislativa.
La agenda parlamentaria que formalizó el Gobierno para las sesiones extraordinarias, que se extenderán hasta el 27 de febrero, está cuidadosamente delimitada por el Ejecutivo e incluye, además de la reforma laboral, el proyecto de Régimen Penal Juvenil, la modificación de la Ley de Glaciares y el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, entre otros asuntos considerados estratégicos por la Casa Rosada.
En el Senado, el foco de la rosca está puesto en conseguir los votos necesarios no solo para avanzar con la reforma laboral, sino también para que el resto de los proyectos clave no queden trabados en comisiones o sumen modificaciones de último momento que cambien su espíritu original. La mesa política de mañana en Casa Rosada será, en ese sentido, una especie de termómetro general para evaluar si las negociaciones están dando resultados o si hay que redefinir prioridades tácticas en la Cámara alta antes de que la actividad formal comience a pleno.
Con la cancha política todavía por definirse en varios puntos, esta semana se perfila como la antesala más importante de un período legislativo que promete ser intenso, con debates que podrían marcar la agenda de los próximos meses y poner a prueba la capacidad del oficialismo para articular apoyos en un Congreso fragmentado.





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