El bloque peronista de la Cámara de Diputados decidió ayer ratificar la mesa de conducción y dejar al menemista Miguel Pichetto a cargo de la presidencia hasta que Humberto Roggero se recupere del accidente automovilístico que sufrió junto con su familia en La Pampa. De esa forma, por unanimidad, los justicialistas dejaron de lado cualquier posibilidad de elegir a otros legisladores en lugar de Roggero, que permanece internado en terapia intensiva con respirador artificial por el traumatismo sufrido en sus pulmones. De esta forma, el menemismo se apoderó del control del bloque PJ, con el apoyo del resto de los subloques, duhaldista e independiente.
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Desde el lunes pasado tanto menemistas, duhaldistas como independientes dejaron en claro su apoyo a que Pichetto -seguidor de Carlos Menem, hoy moderado y cercano a los independientes-asuma la jefatura del bloque temporariamente hasta que se aclare el estado de salud de Roggero y se conozca el tiempo que le tomará su rehabilitación.
«Nosotros en lo único que estamos pensando es en la recuperación y el retorno de Humberto Roggero a la conducción del bloque», dijo el bonaerense Eduardo Camaño tratando de alejarse de otras ideas de recambio de autoridades.
Los cordobeses, aliados con todo el arco independiente del bloque PJ, también habían ratificado que sólo Pichetto puede asumir hoy el control del bloque en su condición de vicepresidente.
Pero la preocupación mayor por el futuro de Roggero llega desde José Manuel de la Sota. El gobernador contaba hasta ahora con Roggero como primer candidato a diputado, interna que debe resolverse a fin de mes. A tal punto llegó el temor de De la Sota, que al día siguiente del accidente se trasladó a Santa Rosa con todo su gabinete para seguir de cerca la evolución de Roggero. El cacique cordobés tiene que definir también si su esposa, Olga Riutort, participa en la próxima elección, hasta ahora el candidato a senador es Juan Carlos Maqueda, actual ministro de Educación, para enfrentar al radical ex intendente de Córdoba Rubén Martí. Esa decisión depende de dos elementos: una encuesta que encargó el gobierno provincial sobre el grado de popularidad de algunos candidatos del PJ y la participación activa de Roggero en la campaña y elección. Si el testeo indica que Maqueda supera a Martí en la elección no habría conflictos para De la Sota; de lo contrario, la figura de Roggero se volvería imprescindible para el peronismo provincial.
Uno de los que más protestó contra la idea de un recambio en la bancada peronista fue el delasotista Carlos Alessandri, que se unió a Eduardo Di Cola, Jorge Bucco y Teodoro Funes, el santafesino Jorge Obeid y el puntano Oraldo Britos para reclamar que Pichetto se haga cargo del bloque en la convalecencia de Roggero: «Elegir a otro presidente de bloque es una idea macabra», había dicho. «Resulta un ejercicio de ficción suponer que el tiempo que resta para que Roggero se restablezca nos obliga a los diputados nacionales del PJ a que elijamos un presidente interino» explicó Alessandri.
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