19 de agosto 2005 - 00:00

El próximo Presupuesto será votado por nuevos legisladores

Horacio Pernasetti
Horacio Pernasetti
El radicalismo reanudó ayer su rol de opositor -olvidado por algunos dirigentes de ese partido-lanzando advertencias al gobierno tanto desde el Comité Nacional partidario como desde el Congreso. Horacio Pernasetti, presidente del bloque de diputados, ya había advertido que sería imposible votar el proyecto de Presupuesto nacional 2006 antes de diciembre de este año, es decir, cuando cambie la conformación de esa cámara después de las elecciones. No es una imposibilidad física: el problema es que la oposición sabe que este presupuesto volverá a contener un artículo delegando facultades al Ejecutivo -los famosos superpoderes-y el kirchnerismo, entonces, no tendrá número suficiente para sancionarlo. Saben los radicales que el ARI, la izquierda, los diputados provinciales y muchos duhaldistas los acompañarán en esa línea.

«El Presupuesto para el año próximo no se vota hasta después del 10 de diciembre, con la nueva composición de la Cámara de Diputados y después de las elecciones de octubre»,
dijo. Lo mismo opinó el correntino Noel Breard: «No se vota con esta Cámara sino con la nueva, debido a que la actual composición podría poner 'en peligro' la continuidad de los superpoderes», ratificó.

• Respuestas

Pernasetti tuvo respuestas inmediatas. El peronista jujeño Carlos Snopek le retrucó: «Vamos a sancionar el Presupuesto 2006 sin interferencias políticas de ningún tipo, los peronistas más allá del sector al que pertenezcan nos aglutinamos y empujamos todos para el mismo lado; es posible que lleguemos a aprobar el Presupuesto en la Cámara de Diputados antes del 10 de diciembre». El duhaldismo, a pesar de esa confianza, no opina lo mismo, y muchos de sus integrantes ya adelantaron que no votarán este año ni las facultades especiales en el Presupuesto 2006, ni la renovación de la Ley de Emergencia Pública.

Uno de los integrantes del cuarteto kirchnerista que conduce el bloque peronista, el rionegrino Osvaldo Nemirovsci, fue más realista: «Si no se puede sancionar el Presupuesto antes del 10 de diciembre, se hará después. No va a ser la primera vez que esto ocurra. De todas formas, me gustaría que algunos que plantean votar en contra de las facultades especiales expliquen por qué lo van a hacer ahora cuando las vienen apoyando hasta ahora».

Angel Rozas
, presidente del Comité Nacional de la UCR, también unificó la postura opositora después de una jornada en la sede partidaria para definir el programa de Acción Legislativa del radicalismo: «El gobierno tiene sólo un horizonte electoral. Esto es grave. Desde la UCR buscamos un horizonte para todos», dijo. «Estamos frente a un gobierno que no valora la construcción de consensos para resolver los graves problemas del país.»

En su caso, Rozas fue directamente contra Kirchner: «O el Presidente se convierte en un estadista, que es lo que la Argentina necesita, o vamos a la fractura de nuestra sociedad impulsada por acciones ciegas y electoralistas del gobierno. No repitamos el error de Chávez en Venezuela».

En el Congreso esas no son las únicas preocupaciones de la UCR. Pernasetti ya definió los principales escollos que provoca un Congreso hoy casi paralizado: «Esta semana no hubo sesiones y se presume que la semana próxima tampoco las habrá en Diputados, si se piensa que el miércoles el kirchnerismo tiene el acto de lanzamiento de campaña en Rosario. Igual hasta que el cuarteto que conduce el PJ no se defina, parece que no habrá sesión».

Los radicales en el Congresopodrían avanzar un poco más en su protesta y presentar un recurso de amparo ante la Justicia para exigir que el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, se presente a brindar su informe mensual ante las Cámaras: «Le hicimos tantas preguntas la última vez que parece que no quiere venir más», bromeó.

• Semejanza

La última intervención del jefe de Gabinete en el recinto de Diputados se asemejó más a una interpelación que un informe del ministro. Fue exactamente en el medio de la tormenta por la relación del gobierno y la información suministrada en el escándalo de Southern Winds y las valijas con cocaína a España. En un primer momento, el gobierno no quiso que ningún ministro concurriera a informar -sólo lo hizo Rafael Bielsa en el Senado ante la comisión que preside Ramón Puerta, Relaciones Exteriores-hasta que la presión de la oposición obligó al jefe de Gabinete a allanarse a las preguntas.

Ahora la oposición exige debatir la ley que contempla la situación de los deudores hipotecarios, el proyecto de modificación del régimen de hidrocarburos, el mensaje 60 del PEN -uno de los tramos del paquete Antievasión II que ataca la evasión previsional y el trabajo en negro otorgando facultades extraordinarias a la AFIP y donde el radicalismo tiene un dictamen distinto del oficial-y, sobre todo, el decreto que explicó
Roberto Lavagna lanzando el régimen de iniciativa privada en obras públicas, donde consideran que «puede haber un exceso reglamentario por parte del Ejecutivo».

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