Embestida del felipismo desató bronca de Duhalde
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Néstor Kirchner, anoche, en visita a José C. Paz junto al goberador Felipe Solá, reiteró que la Argentina no se moverá de su oferta por la renegociación de la deuda.
Como carnada tuvo que permitir alguna réplica. Aceptó, entonces, que los suyos busquen un descargo. Hoy, o a más tardar el lunes, los doce diputados felipistas que estuvieron en la conferencia de prensa del martes en Casa de Gobierno de La Plata recibirán cartas documento pidiéndole que ratifiquen o rectifiquen sus dichos.
«O se retractan o nos vemos en tribunales», dijo ayer una fuente duhaldista en referencia a los dichos sobre «caja negra» para financiar la interna, elección que aún no tiene fecha ni formato definido pero que Duhalde planifica como el «Día D» para hacer capitular a Solá. En las distintas charlas que compartió con dirigentes que lo veneran, Duhalde testeó además el avance de la organización para el acto que su sector, la Agrupación Lealtad realizará en febrero --seguramente el 11-en La Plata, mitin del que el ex presidente no prevé participar.
Por esos días, los diputados felipistas -que suman un subloque de 19-intentarán realizar una sesión especial para anular el aumento del presupuesto de la Cámara baja. La movida la activó el platense Pérez, desde el martes un blanco móvil para el duhaldismo.
Pérez aportó otro capítulo a la saga bélica entre duhaldistas y felipistas que también alimentó Garivoto al afirmar que «tiene pruebas» de que desde el gobierno se «apretó» a intendentes para que adhieran a la lista que Solá lanzó el 14 de diciembre en Costa Salguero.
Pero en la lluvia de declaraciones hubo una especialmente interesante. El ministro de Gobierno, Florencio Randazzo, principal agitador del felipismo, reconoció que Solá cometió un error por «haberle creído a Duhalde cuando dijo que se retiraba».
Con tardanza, en La Plata, comprendieron que el renunciamiento que el ex presidente montó en San Vicente en diciembre fue un señuelo: dos semanas después, con la excusa secesionista del gobernador, Duhalde mandó a armar una línea propia y planificó arrastrar a Solá a una interna.
Randazzo acostumbra decir que la furia duhaldista se desató cuando Solá prefirió a Cristina Fernández de Kirchner por sobre Chiche Duhalde respecto de la candidatura al Senado por la provincia en octubre próximo. Ayer, se sinceró y aportó este argumento.
En tanto, con ese ruido de fondo, Solá compartió ayer un escenario con Néstor Kirchner en José C. Paz, al norte del conurbano, un caserío inmenso y empobrecido al extremo que domina el duhaldista Mario Ishi.
Desde que formalizó su aventura rupturista, ese territorio - como casi toda la primera sección-es hostil al gobernador. Y la dimensión del acto lo confirmó: el duhaldismo armó el mayor acto, en cuanto a asistentes, desde que Kirchner llegó al poder hace casi dos años.
• Subsidio
Solá, que llegó y se fue junto al Presidente, apenas cruzó saludos con los coroneles de la zona: Hugo Curto (Tres de Febrero), Alberto Descalzo (Ituzaingó) y Jesús Cariglino (Malvinas Argentinas), todos leales a Duhalde.
No se refirió, ni al pasar, al terremoto interno. Y como una manera de desmentir la acusación duhaldista de que discrimina a los intendentes duhaldistas, Solá le entregó un subsidio de medio millón de pesos a Ishi.



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