1 de agosto 2001 - 00:00

Enojó a ministros un apoyo de Cafiero (h)

El piqueterismo desembarcó como tema debate en el gabinete de ayer cuando el ministro Horacio Jaunarena advirtió que los dichos en favor de los activistas de su colega, el frepasista Juan Pablo Cafiero, debilitaban la posición del gobierno. La sesión semanal con el Presidente se anunciaba pacífica, para escuchar el informe de Cafiero (h) sobre un seguro de asistencia a los niños de familias pobres y otro anuncio de las postergadas licitaciones de obras del denominado Plan de Infraestructura por Carlos Bastos.

Pero el titular de Defensa, un hombre que reconoce en el ministro de Desarrollo Social a un contradictor ideológico en el mismo territorio (provincia de Bs. As.), se salió de la agenda para destacar que el gobierno ante protestas como las de ayer aparecía sin estrategia si algunos funcionarios apoyaban a los protestones. «Por lo menos hay que sentar a trabajar a todos los ministros que tengan algo que ver con el tema para encontrar esa estrategia.»

• Halago

Cafiero (h) había halagado desde el lunes a los organizadores de la algarada en las rutas diciendo que los movían reivindicaciones de justicia y que no era solución poner presos a los activistas como ocurría como Raúl Castells. Ante Jaunarena encontró más argumentos para sostener la parada: «Este ministerio está para atender las reivindicaciones», sancionó ante el disgusto de varios de los presentes que creen -o desearían-lo mismo de su tarea en el ministerio.

El hijo de Antonio dijo que «en Desarrollo Social convivimos con las desgracias de los más pobres, por eso entendemos más las protestas».

Jaunarena
: «Pero no es sólo lo que podás haber dicho vos, que podés explicarlo. También hay gestos -no mira a Patricia Bullrich-, ¿cómo puede ser que haya ministros que reciban los piqueteros en su oficina?».

Bullrich
: Nosotros tenemos una metodología que es aislar la protesta y diferenciar la reivindicación de la pelea partidaria. Porque acá hay quejas justas pero también hay pelea política. Y no hay que mezclar.

Ramón Mestre
, enojado, hizo maza con Jaunarena al confesar lo difícil que les resulta explicarle a gendarmes y policías que deben reprimir los cortes de ruta después de escuchar lamentos como los de Cafiero o gestos como los de Bullrich.

• Alianza

Andrés Delich, que es sociólogo profesional por dinastía (su padre Federico es el autor de un recordado estudio sobre el Cordobazo de 1969) saltó en defensa de la ministra de Trabajo, con quien tiene una alianza dentro del gobierno (proceden los dos del grupo Villa Rosa que decía comer « shushi»). Desarrolló una teoría inquietante: « Este fenómeno de los piqueteros ha llegado para quedarse. Vamos a tener que acostumbrarnos a este método de protestar buscando violencia y represión para generar más violencia».

El ministro de Educación se empleó en describir el cuadro del país que no crece hace tres años, los ajustes salariales públicos y privados, la pérdida de empleos y el natural crecimiento de la bronca social. «No nos extrañemos de que haya causas, pero más de las causas, acá estamos ante un modo de hacer política que no se tiene que enfrentar ni con dádivas ni con represión sino haciendo política. Para eso somos dirigentes políticos.»

Dirigiéndose a
Jaunarena, reivindicó al otro lado de la mesa: «Presidente, ¿por qué no hacemos ese grupo de ministros con intereses directos con este problema de los piqueteros?». Fernando de la Rúa, que presidía el cónclave de los ministros, abrió por única vez la boca para asentir. Tan callado estuvo en la reunión como otros - Domingo Cavallo, Darío Alessandro-de quienes se hubiera escuchado algún comentario de actualidad.

• Infraestructura

Lo que siguió fue de interés técnico. Bastos justificó la demora en llamar las licitaciones de las obras del Plan de Infraestructura en lo complejo del armado legal. «Hemos terminado ya la ingeniería jurídica del plan y estamos en condiciones de empezar a licitar las obras

Repartió, para solaz de los presentes, detalles de las obras de acuerdo con el plazo de realización y según las provincias beneficiadas.

Cafiero (h)
desarrolló más detalles de su propósito de reformular todos los planes sociales de su ministerio para crear un nuevo producto para promover a los más pobres: entregar una suma a las familias según la cantidad de hijos.

Cavallo
, como si estuviera ante una vieja película, deslizó: « Yo me pregunto, ¿de dónde va a salir la plata para eso?».

Cafiero
: Esto es para discutir con el nuevo presupuesto del año 2002.

Cavallo
, que habrá recordado la frase de Octavio Paz que dice que el futuro es tan irreal como la eternidad, apenas suspiró un «ah...».

Cuando todo terminaba, el Presidente había retenido una sola cosa, la movida piquetera y sus consecuencias.
Mestre, que se levantaba lleno de papelitos acercados por sus secretarios, lo tranquilizó con que no había incidentes mayores. Con gestos, De la Rúa llamó a Mestre, Bullrich y Jaunarena y presidió, los cuatro a solas, la primera sesión de ese comité de crisis que había propuesto el ministro de Defensa.

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