21 de abril 2004 - 00:00

Expertos advierten más turbulencias

El plan federal de seguridad anunciado el lunes por el gobierno entró en zona de turbulencias. En general quienes fueron consultados en su opinión, especialistas en cuestiones de seguridad, prefirieron no ser mencionados por sus críticas. Uno de ellos, riendo, apeló a una frase peroniana: dijo que «al rengo hay que verlo caminar». Para estos especialistas hay ítem conflictivos, al punto que se considera que pueden poner en riesgo su ejecución. No está claro, dicen, «¿quién, cuándo y cómo?» se pondrán en marcha los recursos humanos que permitan concretar una acción eficaz. Concretamente: ¿cuál es el programa de ejecución de este plan? Quizá la respuesta comience a ser conocida después de la reunión del Consejo Nacional de Seguridad y corran los 60 días fijados por el ministro de Justicia, Gustavo Béliz, cuando al cabo de ellos se tenga la reubicación geográfica y reordenamiento territorial de todas las fuerzas federales del país, sin superposición de tareas. ¿Y si alguno se resiste a ver desmontada su área de competencia? La respuesta recogida fue inmediata: se desarman todos los focos de resistencia.

Para Ricardo Spadaro -abogado, comandante general de Gendarmería Nacional (R) y veterano de Malvinas-, un especialista en el tema, «el corto plazo es fundamental; y mi mayor preocupación pasa porque no se observan medidas en lo inmediato». Agregó al ser consultado que «en esta etapa hay que involucrar a todos los medios de que se dispone, más la inteligencia criminal» de las fuerzas de seguridad, dijo. Advierten ominosamente que si recrudeciera la criminalidad de los hechos delictivos cotidianos, podría llegar a fondear al sistema anunciado. altera el sistema, lo mercantiliza», señaló. No faltó quien recordara que hay experiencia en el tema: Ya una vez se incentivó la captura de contrabando, y lo único que se consiguió fue que se inventaran casos para poder facturarlos.

• Policía Comunitaria

Como «poco claro» resultó el anuncio de la creación de una Policía Comunitaria para la Capital Federal, incluyendo la elección de su jefe por el voto popular. ¿Y si ese jefe falla y no sirve para la función, aunque su historial resulte brillante? ¿Cuál sería el tiempo del mandato? ¿Quién propondría a los candidatos? ¿Los partidos políticos? ¿El Gobierno de la Ciudad? Ha tenido un relativo éxito en España esta experiencia, pero la población no la conoce ni en Alemania ni en Gran Bretaña, donde también existe. En EE.UU. existe el sherif electo, como primer escalón del «cursus honorum» de una carrera política, pero su acción de circunscribe al condado donde fue elegido, no a una ciudad compleja y extendida, en superficie y población, como la Capital Federal.

Tampoco aparece claro el tema del tratamiento de los menores a partir de los 14 años. Si se trata de comenzar a recuperarlos y no doctorarlos en delincuencia, esa recuperación hoy no tiene solución en forma inmediata. Y esto debe decirse para no generar falsas expectativas.

«No me parece correcto», definió Spadaro, el anuncio de Béliz de «convocar para incorporar por concurso público de antecedentes y oposición a comisarios, subcomisarios e inspectores civiles en las fuerzas de seguridad». Advirtió el ministro que se comenzará con «la Policía Federal con 10% de las actuales vacantes de los cuadros superiores». Llegar a los grados superiores en las Fuerzas de Seguridad supone ameritar experiencia y conocimientos específicos, que el mejor dotado teórico civil del mundo no puede acreditar. No pareciera conveniente esa mezcla opinaron los consultados.

Otro tema que genera dudas es el referido al lavado de dinero y financiamiento del terrorismo. ¿Quién se ocupará del tema del lavado, cuando el único equipo solvente en el tema está en el Banco Central, y hay un reducido grupo en la Policía Federal y en Gendarmería que entiende y que en cualquier momento, por las purgas que se vienen sucediendo, se van a su casa? Por otra parte, el ministro afirma que «el secreto bancario no puede oponerse a los requerimientos de la Unidad de Investigaciones Financieras». ¿En qué casos ocurrirá esto? ¿En todos los casos? ¿De qué forma se hará? ¿Quién? ¿Habrá reserva en su tratamiento? «El secreto bancario es un tema muy delicado para ser enunciado en forma tan ligera», se animó a señalar Spadaro.

Pero no todas son pálidas. Es buena la creación de una Agencia Federal de Investigaciones, porque implica poner en marcha una forma sistémica global de ejecución. «Concentra calidad y centralización», señaló este comandante general. Sin embargo, faltó a Béliz definir si tendrá un marco limitativo. O dicho de otro modo: ¿ cuáles son los delitos sobre los que tendrá jurisdicción esta fuerza de 1.000 hombres a crearse? Porque el narcotráfico fue dividido: los casos «menos graves» serán tratados localmente; los «más graves» serán delitos federales, anticipó el ministro. ¿Cómo se determinan los más y los menos; cuáles son los parámetros?

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