3 de agosto 2001 - 00:00

Giro: Carrió prohibió a su nuevo partido todos los actos

Elisa Carrió
Elisa Carrió
Volteó ayer Elisa Carrió la presentación de la mesa política de su movimiento Argentinos por una República de Iguales (ARI) de la Capital Federal. El grupo tendrá como objetivo pilotear la campaña electoral y terminar la confección de la boleta que irá al cuarto oscuro de octubre.

La legisladora está empeñada en seguir concentrando la atención con el informe sobre lavado de dinero que viene prometiendo, pero además se tomó en serio la convocatoria de Raúl Alfonsín a un gobierno de coalición y quiere esperar, para no quedar relegada en ese caso o para huir definitivamente de la seducción del radical.

El salón del hotel Castelar estaba alquilado con el pago correspondiente, invitaciones cursadas y los protagonistas acicalados para salir a escena, pero imprevistamente Carrió dio la orden, tras su arribo al país el miércoles por la noche: «Yo estoy investigando el lavado de dinero y mientras tanto no hago política, así que mi agrupación tampoco hace política», vociferó y se levantó la sesión casera.

Quince encorbatados socialistas (casi medio partido) estuvieron en la puerta del Castelar a la hora de la cita, sin que fueran avisados del levantamiento, hasta que alguien se acordó de ellos y les comunicó que no habría acto.

La diputada creyó además que esa convocatoria porteña había sido una movida de Alfredo Bravo para anunciarse en sociedad con otros partidos minúsculos que integran el ARI y tener a éstos más entusiasmados con la campaña. Parece que ese protagonismo disgustó a la legisladora.

• Intrigas

El motivo de la dilatación quiso la Carrió mantenerlo en reserva para seguir el juego de Agatha Christie: despierta adhesiones con intrigas y también plagia a la novelista ocultando su paradero (toda una misión) durante una semana en la que sus empleados del Congreso recibieron la directiva de contestar que la diputada estaba enferma. Se encontraba en realidad de viaje en Suiza con la idea de cotejar datos para las cajas (ya casi todo está revelado) que investiga sobre lavado de dinero.

Con esos papeles mantiene en ascuas a sus propios aliados a los que les dice que se presentará como candidata a senadora por la Capital, pero confunde con que en realidad no lo tiene definido y que esa decisión será luego de presentar el preinforme de la comisión que comanda.

Varias razones así motivaron que se aplazara la presentación de esa mesa, que integrarán entre otros los socialistas
Oscar Piñeiro, Norbero La Porta (recién renunciado al gabinete de Aníbal Ibarra) y Héctor Polino, los radicales exiliados Fernando Cantero y Laura Mussa y la frepasista Nana Bevilaqua (defensora del pueblo nacional adjunta).

Ahora
Carrió marca el calendario de acuerdo a sus posibilidades de pilotear cuanto antes pueda (el 24 vence el plazo para presentación de candidatos) ese preinforme de la Comisión de Diputados, que responda a las expectativas que ella generó. Por eso la conformación de la mesa política del ARI, que la diputada apadrina, quedó aplazada para «después del 10 de agosto». Por entonces promete que hará el doble anuncio, sobre si será candidata a senadora nacional y acerca de las cajas.

La Comisión de la Cámara baja la está esperando con particular indignación para la próxima reunión. Le reprochan que anuncia un pre-informe que en realidad debe estar sujeto a la aprobación de los doce legisladores que integran el grupo.

«Ella tiene una urgencia política de lanzar su informe porque lo usará de plataforma electoral y los diputados naturalmente tenemos desconfianza»,
se quejan radicales y peronistas que no estarían dispuestos a festejarle a Carrió, con la firma de cada uno de ellos, el documento que quiere ofrecer simultáneamente con el lanzamiento de la mesa política del ARI.

• Sin opción

Pero, además, aseguran los diputados de su tropa, que compartieron ayer el criterio de la suspensión del acto del ARI, Carrió quedó eclipsada por las declaraciones de Alfonsín. A tal punto que creyó conveniente esperar para ver si era posible ese gobierno de coalición con el cual el ex presidente mortifica ahora a Domingo Cavallo. No es cuestión de que tenga chances el titular del radicalismo de imponerle un gobierno a Fernando de la Rúa (con piqueteros y empresarios quejosos incluidos) y que ella quede sin opción. Monitorear esos pasos podrían evitarle estancarse en la vereda contraria, o bien decidirse a estar definitivamente allí.

El ARI, que se nutrió de frepasistas y radicales rebeldes, tiene por ahora sólo tres candidatos:
Bravo a senador y Polino y La Porta como primero y segundo postulantes a diputados nacionales. Bravo mantiene animada a la agrupación soplándoles por lo bajo que Carrió lo acompañará en esa boleta, mientras la legisladora hace llegar tranquilidad a sus ex socios aliancistas murmurándoles lo contrario.

Dejá tu comentario

Te puede interesar