14 de febrero 2002 - 00:00

Gobierno festejó dichos del Papa

El gobierno festejó ayer la cobertura dada por algunos medios a la crítica opinión del papa Juan Pablo II sobre la realidad argentina. Esos medios le hacían decir al Santo Padre poco menos que, sin pesificación de deudas a grandes deudores, se caería la democracia. El Papa, en la reunión mantenida con 32 obispos argentinos, advirtió que se vive «una profunda crisis económica y social que afecta a toda la sociedad, y que pone en peligro la estabilidad democrática», alertando sobre «las trágicas consecuencias del egoísmo insolidario, las conductas corruptas que muchos denuncian, la imprevisión y la mala administración de los bienes de la Nación». Sin embargo, en esos festejos oficiales, se esquivó aludir a la responsabilidad que le cabe a la dirigencia política y sectorial.

Tanto fue así que algunos funcionarios peregrinaron ayer a la casa del embajador del Vaticano en la Capital Federal para agradecerle esas palabras del obispo de Roma. El representante de la ONU, Carmelo Angulo; el obispo de San Isidro, Jorge Casaretto; y el vicejefe de Gabinete, Juan Pablo Cafiero, se reunieron con el nuncio para transmitirle su «agradecimiento por la intervención del Santo Padre».

Seguimiento

Tras el encuentro en la sede que la Nunciatura posee en Alvear y Montevideo de esta capital, monseñor Santos Abril y Castelló dijo que el Papa sigue «con máximo interés esta fase del diálogo» y expresó su deseo de que las conversaciones «puedan dar frutos». Por su parte, el hijo de Antonio Cafiero dijo que en el gobierno el mensaje de Juan Pablo II «se sintió como un gran respaldo» a la mesa del diálogo que comenzó ayer su segunda etapa, con el lanzamiento de la mesa socio-laboral-productiva, en Casa de Gobierno.

El jefe de Gabinete de Ministros, Jorge Capitanich, dijo ayer que el gobierno «comparte» la advertencia formulada por el Papa durante la «visita ad limina» de un grupo de obispos, encabezados por el Primado y arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Bergoglio.

«Garantizar la paz social es motivo de preocupación del gabinete. Nosotros compartimos el espíritu de lo manifestado por su Santidad, compartimos el contenido y entendemos claramente que los objetivos del gobierno nacional están en directa relación con lo que el Papa manifiesta», resaltó Capitanich.

El vicepresidente primero de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor
Eduardo Mirás, afirmó ayer que en el país «falta paz, por toda la problemática económica y política», y subrayó que el mensaje que el Papa pronunció ante 32 obispos argentinos en El Vaticano «es un espaldarazo» a la labor que viene realizando aquí la Iglesia.

Mirás
interpretó la alocución papal como «un respaldo a lo que la Iglesia está haciendo, ofreciendo un ámbito para que el gobierno y todos los estamentos de la sociedad se sienten a dialogar».

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