Entre cautela y entusiasmo, Larreta define clases para la semana próxima

Política

Gobierno porteño también anunciará sobre el fin de semana la ampliación de las vacaciones de invierno. El resto espera decreto o ley nacional.

Horacio Rodríguez Larreta mantendrá la presencialidad en las aulas como una bandera de la victoria en la puja con el Gobierno nacional. Ganó en la Corte Suprema esa posición y ahora la flamea para continuar en el mismo sentido. Eso no quiere decir que algo pueda cambiar para la semana que viene, cuando ya no regirá el DNU de Alberto Fernández que, entre otras medidas como la restricción nocturna para circular, impuso la escolaridad virtual. En ese sentido, el jefe de Gobierno al menos dispuso la enseñanza remota para una parte del sistema educativo, los alumnos de secundaria de tercero a sexto año.

El Gabinete porteño vuelve a mantener diferentes miradas sobre las restricciones. Lo mostraron ayer el ministro de Salud, Fernán Quirós y la titular de Educación, Soledad Acuña. Uno cauto ante un descenso de los casos de contagios y otra entusiasta ante esa baja que ya le hace pensar en incorporar más alumnos a las aulas porteñas.

Es probable que nada cambie y que la escolaridad siga como está hasta después de las vacaciones de invierno, a menos que los contagios arrojen la sorpresa de un marcado descenso en la Ciudad de Buenos Aires.

De esa manera seguiría la presencialidad para el nivel maternal, educación especial y primaria, como bimodalidad para primero y segundo año y virtualidad para el resto de la secundaria y la educación de adultos.

La otra decisión, que anunciaría el Gobierno porteño entre jueves y viernes, es qué resuelve sobre las vacaciones de invierno pautadas a partir del 16 julio hasta el 1 de agosto. A la idea de ampliar ese receso una semana más sólo le falta el mecanismo. Una posibilidad es que Educación empalme las vacaciones con una semana de jornadas para docentes en la cual los alumnos no concurren a la escuela, otra es adicionarle una semana extra a recuperar. La idea es que en la época de más frío, cuando el cumplimiento de los protocolos que dificulta, las aulas se cierren.

Ayer la Ciudad superó el millón de personas vacunadas, quedando a poco de cubrir a toda la población objetivo, 1.2 millones, y contabilizando que ya 1 de cada 3 vecinos recibió una dosis, un ritmo que alienta el ministro de Salud.

Ayer Quirós explicó que "hace tres semanas tuvimos un pico de 2.700 casos promedio por día y desde entonces ha estado descendiendo: esta última semana más intensamente", pero aclaró que "igual, no es suficiente, hay que seguir descendiendo todavía”.

Sobre futuras restricciones, el funcionario dijo que hay que mirar cómo continúa la semana, porque se está mostrando el resultado de la semana anterior “que ha mostrado el impacto de nueve días de mucho esfuerzo. Cuando podamos ver los datos de hoy, mañana y pasado, ahí vamos a tener una idea clara y dialogar sobre cómo continuar la semana que viene”.

Quirós insiste con que la presencialidad de la escuela primaria "no modifica la realidad epidemiológica de la Ciudad” porque “es una escolaridad muy barrial, muy territorial”.

Para el ministro, los nueve días de confinamiento “decididamente aceleraron el descenso de casos en la Ciudad”.

Acuña, con una mirada más entusiasta, ayer en cambio consideró la posibilidad de, a partir del lunes todos los alumnos del secundario concurran a las aulas. Dijo que si las situación sanitaria lo permite, se podrían “recuperar espacios de presencialidad para los más grandes de la secundaria” que actualmente tienen clases virtuales. Pero también indicó que hasta ahora el Gobierno porteño no considera “que haya que tomar medidas que incluyan el cierre de escuelas”.

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