Grieta sindical: hijas de Daer y Moyano suenan para las listas del Frente de Todos

Política

El movimiento obrero argentino, alguna vez todopoderoso electoralmente, se mantiene por ahora al margen de las discusiones por candidaturas. Yasky, con renovación casi asegurada. 

La campaña electoral promete coincidencias sorprendentes, al menos en el terreno sindical: las hijas de dos rivales históricos de la CGT, Héctor Daer y Hugo Moyano, se perfilan como eventuales candidatas para cargos legislativos del mismo espacio, el Frente de Todos. En tanto que la central obrera tradicional postulará a su secretario de Prensa, el dirigente Jorge Sola, para la Cámara de Diputados y Hugo Yasky, secretario general de la CTA de los Trabajadores, tiene casi garantizada la chance de disputar la renovación de su banca en la Cámara baja.

Son apenas un puñado de datos en el mar de incertidumbre que atraviesa a todo el movimiento obrero en la previa del cierre de listas. Un escenario impensado para un sector que alguna vez fue sede del peregrinaje del peronismo para la búsqueda de avales en las nóminas de candidatos. La única certeza en la actualidad es que los dueños de la marca Frente de Todos, Alberto Fernández, Sergio Massa y, sobre todo, Cristina de Kirchner, ignoraron hasta ahora de cabo a rabo la institucionalidad sindical para definir los nombres de postulantes.

El imperativo de la perspectiva de género y la necesidad de renovación generacional confluyeron para el posible encuentro bajo el mismo paraguas partidario de Maia Daer, hija del cosecretario general de la CGT, y de Karina Moyano, hija del líder camionero. Cada una a caballo de una construcción interna diferente: la primera, como miembro de Grito de Corazón, agrupación peronista con eje en la ciudad de Buenos Aires y proyección en varias provincias, que reconoce el liderazgo partidario de Alberto Fernández y cuyo principal referente es el presidente del bloque del Frente de Todos en la Legislatura porteña, Claudio Ferreño. Moyano, a partir del Partido por la Cultura, la Educación y el Trabajo, el dispositivo partidario que creó su padre en 2013 al calor de su ruptura con Cristina de Kirchner y con el que en alguna oportunidad fantaseó con cincelar su propia candidatura presidencial.

Héctor Daer es por delegación de Carlos West Ocampo, jefe de la federación de Sanidad, portavoz del sector de los “gordos” de los grandes gremios de servicios, eternos negociadores de última instancia con todos los gobiernos y cultures del diálogo político, y rivales naturales de Moyano, cabeza visible de los dirigentes que disputaron con Carlos Menem y quien siempre ambicionó el liderazgo a solas al frente de la CGT, algo que pudo cristalizar entre 2005 y 2012. Ese enfrentamiento permanente, que apenas amainó entre 2016 y 2017 con una fugaz unificación de la central obrera, le otorga un carácter distintivo a la eventual confluencia de las hijas de ambas en las próximas elecciones.

Una distinción: Maia Daer, de 36 años y abogada, reconoce el liderazgo del actual Presidente y cerca suyo alegan que fue el propio mandatario el que pidió incluirla en la lista de postulantes del Frente de Todos para la Legislatura de CABA; Karina Moyano, de 48 años, psicóloga social, en cambio, se apuntala en el poderío de su padre y sitúa su eventual postulación como parte de las negociaciones orientadas a sumar “al movimiento obrero” a las nóminas del peronismo. “Estamos caminando mucho la provincia con el CET y creemos necesario que el sindicalismo tenga presencia fuerte en las listas”, le dijo a este diario la también secretaria de Vivienda de Camioneros.

En tanto, la “mesa chica” de la CGT optó por abocarse a la ronda de paritarias permanente de este año y a las negociaciones para proteger a las obras sociales sindicales tras quedar, una vez más, al margen de los espacios de discusión de las candidaturas. Su único planteo institucional fue, hasta ahora, la propuesta de Jorge Sola, dirigente del gremio del Seguro y secretario de Prensa de la central, como candidato a diputado nacional.

Otros dos diputados nacionales de extracción sindical y nucleados formalmente en la CGT que aspiran a renovar sus bancas, Vanesa Siley (judiciales de Sitraju) y Walter Correa (gremio de curtidores) pertenecen a la Corriente Federal de Trabajadores (CFT) que no responde a la actual conducción de la central. En paralelo Yasky, secretario general de la CTA-T y escudero central de Cristina de Kirchner en el ámbito gremial, tiene allanado su camino para renovar su banca en la Cámara baja, destacan en su entorno.

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