Quizá preparando su futuro para cuando deje la gestión en 2007, Aníbal Ibarra inaugura hoy su propia fundación de estudios, algo que muchos políticos ya tienen desde hace años como parte de sus currícula. Estos centros suelen oficiar de arista intelectual y académica de los partidos políticos -algo que Ibarra ya no tiene- que además acostumbran a recibir fondos internacionales para algunos de sus virtuosos proyectos. En definitiva, el jefe de Gobierno que figurará como socio fundador de la Fundación de Políticas Públicas, hará pie en esa sede con domicilio en la calle Arenales al 1600 de la Capital Federal, para lanzamientos futuros.
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En la actualidad, Ibarra buscaría un centro de atracción para su desvanecida militancia, a la que ofertará cursos, seminarios y variados coloquios de instrucción. Es que si bien preside el Frente Grande, Ibarra ha cerrado su local principal en la avenida Callao (cerca del Congreso) por su alto costo. Además, no ha logrado aún reunir un plenario partidario en la Capital Federal como exige la ley para mantener vivo el sello porteño que fundara Carlos Chacho Alvarez.
Sin partido político activo, con una tropa adherida a los cargos municipales, con más que magra representación legislativa y sin candidato cierto para 2005 (sólo el que designe Néstor Kirchner), Ibarra ensaya a partir de hoy estar al frente de un instituto de formación de cuadros políticos entre otras cuestiones, con pretensiones de emular la Carlos Auyero en los albores del extinto Frepaso.
La Fundación de Políticas Públicas, tal como anticipó este diario, será presidida por Ricardo Ricciuti, un ibarrista que actualmente ocupa una silla de director de la Coorporación Antiguo-Puerto Madero, ente que la Capital Federal comparte con la Nación y que también integran, entre otros, los peronistas José Scioli y Juan Manuel Olmos. Ricciuti ha sido uno de los promotores de la idea fundacional, pero la dirección ejecutiva del nuevo instituto de Ibarra la llevará el economista Marcelo Lascano, uno de los principales representantes del llamado Grupo Fénix.
El plantel contará, además, con la secretaria de Hacienda de la Ciudad de Buenos Aires, Marta Albamonte, integrante a su vez del entorno de más confianza del jefe de Gobierno porteño. El staff se completa con la procuradora de la Capital Federal, Marta Taddei, una abogada que se desempeña en la gestión de Ibarra desde el primer mandato en 2000, cuando asumió como secretaria Legal y Técnica, quien además pertenece al grupo «del Colegio», es decir, ex compañeros del Nacional Buenos Aires; también figurará la actual legisladora porteña Laura Moresi, quien se inició en el ibarrismo cuando era ayudante de cátedra del jefe de Gobierno, por entonces recién reclutado por Chacho (después Moresi asumiría en AUSA, la sociedad estatal porteña que se ocupa de las autopistas).
El lanzamiento formal de la fundación será hoy en un hotel porteño, no en el piso cuarto de Arenales 1645, donde funcionará el organismo que aún no define cómo se financiará.
Mientras tanto, Ibarra no logra consolidar el mentado frente de centroizquierda que se propone, una recreación de la Alianza en la que insiste, pero que por ahora afina con el intendente de la ciudad de Córdoba, Luis Juez, luego de que éste le desmintiera su adhesión a Miguel Bonasso. Planifica con él una muestra dentro una semana, que consistirá en el intercambio coloquial de integrantes de cada uno de los gabinetes de los dos intendentes, como los secretarios de Hacienda.
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