20 de diciembre 2002 - 00:00

Incorregible, PJ volvió a cero en todos los acuerdos

Como ocurre en los últimos años, los políticos entran en el período de fin de año a alta velocidad y sin ánimo de paz. Eduardo Duhalde se dispone celebrar la Pascua navideña por adelantado el domingo con un asado de la tropa que le responde en la provincia de Buenos Aires.

Para que no queden dudas sobre el mensaje proselitista que quiere lanzar, eligió el santuario tradicional de San Vicente. Las invitaciones corren por cuenta de Manuel Quindimil, presidente del Consejo del PJ de Buenos Aires, y se espera al núcleo duro de funcionarios, intendentes y legisladores en todos los niveles. Serán unos 300 dirigentes que entonarán brindis por el nuevo lema de campaña, « Duhalde, la necesidad».

En ese asado el Presidente recorrerá las mesas como un novio y a algunos les explicará lo que todos quieren saber: por qué le ordenó en la mañana del martes a Eduardo Camaño que no fuese a la cita del Consejo Nacional del partido, con lo cual volteó lo que se había comprometido a acordar con los delegados de Carlos Menem (internas de candidatos y de partido el 23 de febrero, lo demás son minucias).

Los negociadores de Duhalde, José Pampuro, Juan Carlos Mazzón, el propio Camaño, todavía no se recuperan del desaire a que los forzó el jefe al exhibirlos como modelo de incumplimiento de los códigos políticos.

Esa mañana los duhaldistas presentes (Jorge Landau y José María Díaz Bancalari) en la cumbre del PJ en la calle Matheu, masivamente menemista, buscaron por teléfono afanosamente al jefe de Diputados. Uno lo encontró: « Me parece que están cambiando lo que acordamos...». ¿Quién está cambiando las cosas -le preguntaron- Menem o Duhalde? Tras un silencio cruel Camaño estalló: «¡No voy a la reunión! ¿Me entendiste o no me entendiste?». Un modelo de virilidad bonaerense que será premiado en los brindis del domingo en San Vicente.

Quindimil
preparaba anoche los mapas para llegar a San Vicente y no sabía aún si será en la quinta Juan Perón, hoy museo en el municipio de los Arcuri - Brígida Malacrida es la alcaldesa local -o en el quincho de lo que fue Don Tomás, hoy en usada por la Fundación Felices Los Niños.

•Menemismo activo

El tono en los cuarteles menemistas es igualmente activo. Casi hasta el sarcasmo en el titeo a Eduardo Bauzá, la víctima principal del desaire que le hizo el duhaldismo al menemismo. Recuperando el ánimo, el ex senador se sentó ayer ante el comando de campaña y masticó las palabras: « Con el gobierno no hablamos más y se puede ir a la ...» (aguantó casi tres minutos de insultos en cadena que arrancó risas en la mesa).

Ese comando, que cambia todos los días de integración y de objetivos se propuso terminar el año a todo vapor. Hoy le comunicarán a la jueza María Servini de Cubría el acta de la reunión de la mesa del martes con la convocatoria a elección de candidatos el 23 de febrero.

Ese llamado será publicado el lunes 23 de diciembre, última fecha de que dispone para cumplir con la carta orgánica que manda a hacerlo 60 días antes del día de las internas.

Ayer, también desde las oficinas de
Bauzá salieron los telegramas a los integrantes del plenario del Consejo Nacional del PJ para una reunión para el próximo 27 de diciembre. En esa fecha ese cuerpo ratificará lo del martes pasado y será un nuevo grito de guerra: no habrá elección de autoridades en febrero, que era el último ardid que podía usar el duhaldismo para recortar la chance de Menem en una interna de candidaturas, hacerle pesar el distrito más grande del país en una pelea paralela por cargos partidarios.

Los menemistas saben que la lapicera del congreso partidario la sigue teniendo
Duhalde, aunque descartan que pueda convencer al peronismo de todo el país de una nueva convocatoria y menos para jugar de nuevo con las fechas de elección.

Dejá tu comentario

Te puede interesar