23 de septiembre 2002 - 00:00

Intentan obispos reflotar "diálogo"

En un hecho inédito para la Iglesia argentina, los cien obispos de todo el país se reunirán esta semana en una Asamblea Plenaria Extraordinaria para analizar la situación del país e intentarán definir la continuidad del Diálogo Argentino. El plenario se hará en la casa de retiros conocida como «El Cenáculo» o la «Montonera» en la localidad de Pilar, comenzará el miércoles a las 15.30 con una misa que presidirá el titular del Episcopado, monseñor Estanislao Karlic, y concluirá el sábado al mediodía.

La asamblea fue convocada a fines de agosto pasado, al término de una reunión de la Comisión Permanente del Episcopado, que difundió un duro documento contra la dirigencia política, en el que advirtió sobre la «frivolidad» de la campaña electoral y sobre un «agravamiento de la realidad social», con índices «de un nivel nunca visto».

En el punto 5 de ese documento, se convocaba a la Asamblea Extraordinaria «ante la gravedad de todos estos hechos y la necesidad de impulsar en el pueblo cristiano las actitudes propias de ciudadanos responsables, en cumplimiento de nuestra misión». Se trata de una reunión no habitual realizada únicamente en ocasiones especiales, que hasta ahora nunca había sido convocada por el Episcopado argentino.

•Anticipo

La reunión se adelantará a la asamblea plenaria, prevista entre el 11 y el 16 de noviembre próximo en la casa de ejercicios espirituales María Auxiliadora de la localidad bonaerense de San Miguel, que tendrá como eje central la renovación de todas las autoridades del cuerpo.

Voceros del Episcopado indicaron que como la reunión de noviembre se abocará principalmente al tema eleccionario, los obispos prefirieron convocar otro encuentro más próximo para analizar con todos sus miembros la grave situación socio-económica del país.

Durante esta reunión, los prelados escucharán también las opiniones de todos los integrantes del Episcopado sobre la marcha del Diálogo Argentino, la iniciativa convocada por el gobierno de Fernando de la Rúa y potenciada por Eduardo Duhalde desde enero pasado bajo el amparo de la Iglesia y del PNUD (agencia de las Naciones Unidas para el desarrollo).

El documento «Bases para las reformas», que reunió los consensos alcanzados en las distintas mesas sectoriales, contó con una escasa adhesión por parte de la dirigencia política y casi una nula aplicación por parte de los poderes Ejecutivo y Legislativo.

Voceros del Diálogo confiaron que se espera ahora
«una ratificación contundente del compromiso de la Iglesia con la iniciativa» y «un estímulo grande para formar una mesa de diálogo ampliada que integren representantes de otras confesiones y personalidades confiables, y que genere una convocatoria importante».

Incluso, los integrantes de la mesa dialoguista mantienen en «stand by» una agenda de actividades a la espera del plenario de obispos. Entre ellas, figura el lanzamiento de la mesa sobre reforma del Estado, la continuidad de las mesas en las provincias, y el relanzamiento de otras.

También se prevé elaborar una
«agenda mínima de consenso entre los candidatos presidenciales», aunque todo está supeditado a lo que finalmente digan los prelados la semana próxima.

Dejá tu comentario

Te puede interesar