Límite a jubilaciones VIP avanza al Senado salpicado por furia opositora

Política

La presencia de Daniel Scioli en al recinto de Diputados desató la queja de Juntos por el Cambio. Lo acusan de ser embajador y legislador a la vez a pesar de que no fue designado. La iniciativa se aprobó con 128 votos a favor y 2 abstenciones.

El peronismo unido sufrió ayer para lograr quórum y aprobar, sin la oposición en el recinto, el límite a la jubilaciones VIP de funcionarios judiciales y del servicio exterior. El proyecto se sancionó en Diputados con 128 votos a favor, dos abstenciones de la izquierda y ningún rechazo. Es que Juntos por el cambio abandonó el recinto en medio de un griterío, disconformes por la presencia de Daniel Scioli, virtual embajador en Brasil sin designación oficial, ocupando su banca.

Técnicamente, Scioli no fue el encargado de habilitar el quórum. Llegó temprano al recinto mientras Sergio Massa y Máximo Kirchner poroteaban la cantidad de diputados propios y aliados que iban llegando al recinto. Fue Mabel Caparrós, fueguina del Frente de Todos, quien un minuto antes de las 13 habilitó el quórum al materializar 129 legisladores presentes en sus bancas. En ese momento, el radical Mario Negri y el macrista Cristian Ritondo estallaron de furia y acusaron al oficialismo de apelar a “un embajador” para habilitar el debate.

El qúorum quedó entonces conformado con la presencia de 114 de los 118 diputados del Frente de Todos, ocho del Interbloque Unidad Federal, cuatro cordobeses, una del Movimiento Popular Neuquino y dos de la izquierda. El oficialismo contó con la colaboración de 15 diputados de otros bloques: Pablo Cassinerio, Carlos Gutiérrez, Claudia Márquez y Alejandra Vigo, de Córdoba; Flavia Morales, Diego Sartori y Ricardo Wellbach, de Misiones; José Luis Ramón de Mendoza; Nicolás del Caño y Romina del Pla de provincia de Buenos Aires; Alma Sapag de Neuquén; Luis Di Giácomo de Río Negro; Beatriz Ávila de Tucumán; Antonio Carambia de Santa Cruz y Pablo Ansaloni también de Buenos Aires.

Tras la decisión del principal bloque opositor de abandonar el recinto de sesiones y anunciar que iba a presentar en la Justicia para invalidar la sesión, se inició el debate. “Queremos expresar nuestra profunda preocupación y repudio por los hechos ocurridos en el día de la fecha en el seno de la Cámara de Diputados de la Nación. El Poder Legislativo es la casa de la democracia, por eso es tal la gravedad de lo acontecido que casi no registra precedentes en nuestra historia constitucional”, expresaron desde Juntos por el Cambio a través de un comunicado de prensa. En ese sentido, añadieron que “debemos remontarnos a la década del ´90 para encontrar un hecho tan escandaloso como el de hoy”. Y recordaron que “por segunda vez” en la historia democrática argentina, “una persona que no reviste la calidad de diputado nacional ocupó ilegal e ilegítimamente una banca para alcanzar un quórum que el oficialismo no tenía”. “Hubo detrás de esta maniobra una intención aviesa que no puede ser soslayada; porque desde un comienzo sostuvimos nuestro compromiso de discutir, colaborar y proponer iniciativas tendientes a reducir la inequidad del sistema jubilatorio. Hicimos llegar propuestas que despejaran el temor que existe respecto a la verdadera intención del proyecto presidencial: el vaciamiento de la Justicia; pero el oficialismo obturó cualquier posibilidad de negociación y de búsqueda de acuerdos”, lamentaron.

Sin embargo, y pese a las quejas de Juntos por el Cambio, Scioli no puede asumir como embajador en Brasilia hasta que Alberto Fernández no lo designe por decreto y se publique en el Boletín Oficial. La Constitución Nacional, en su art. 99, inciso 7, establece que el Presidente nombra a los embajadores con acuerdo del Senado. Si bien ya se envió el pedido de acuerdo que ya fue aprobado en la Cámara alta todavía falta la designación. Después de otorgado el acuerdo el Presidente dicta un decreto designando al embajador y determinando a qué país es enviado.

El proyecto que aprobó ayer Diputados había recibido dictamen de mayoría el miércoles en un plenario de comisiones. Allí el Frente de Todos aceptó modificaciones. Por ejemplo, se resolvió mantener la edad de las mujeres en 60 años, como lo establece actualmente el régimen general de jubilaciones. Mientras que la edad jubilatoria para hombre será a partir de los 65.

Además, de los 30 años de aportes requeridos para poder jubilarse, se exigirán 10 años continuos de aportes en la Justicia o 15 en forma discontinua, en lugar de 20 años como lo establecía el proyecto original enviado por el Poder Ejecutivo. Con respecto al cálculo del primer haber, será el 82 por ciento del promedio de haberes de los últimos diez años actualizado al valor del salario correspondiente.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario