8 de septiembre 2005 - 00:00

Kirchner y Duhalde ahora se disputan el voto periférico

Chiche Duhalde
Chiche Duhalde
«Mirta, hacelo por el peronismo. Bajate. ¿No te das cuenta que me quitás votos?». El pedido, un mix entre súplica y orden, se lo hizo Chiche Duhalde a Mirta Pérez, candidata a senadora por Nuevo Buenos Aires, uno de los varios partidos periféricos que, lejos del podio, competirán en octubre.

Pérez
, que integra el bloque de diputados nacionales del PJ duhaldista -asumió en 2003 tras el pacto entre Aldo Rico y Alberto Pierri-, rehusó la oferta. Pero Chiche volverá a intentar quebrar la voluntad de quien surgió como un exponente de la lucha contra la inseguridad.

En octubre, hasta ahora, Pérez encabezará la boleta de NBA -con Aníbal «Toti» Leguizamón como candidato a primer diputado-, un sector filoperonista que conforman dirigentes que estuvieron, en los '90, junto a Carlos Menem, a quien volvieron a sostener en la presidencial de 2003.

El NBA tiene inscriptas listas en 105 municipios y, según entienden los duhaldistas, el perfil de votantes que podría capturar es exactamente el mismo que atrae Chiche Duhalde. Por eso, ayer la candidata del PJ oficial le pidió-reclamó a Pérez que baje su postulación.

Algo es cierto: nadie imagina que el NBA arrase en las urnas, pero embolsando entre 150 mil y 200 mil votos -que equivaldría a entre 2 o 3%- dañaría, en el poroteo decimal, las posibilidades de Chiche de acortar la distancia que le lleva Cristina Fernández.

Pero así como los laderos de Eduardo Duhalde buscan eliminar todas las listas que puedan dividir votos, la Casa Rosada pretende lo contrario: hubo promesas de funcionarios kirchneristas para que el gobierno patrocine a boletas laterales.

El llamador que agitan los delegados de Kirchner es jugoso: costear la confección de las boletas de los partidos chicos. La impresión de 50 millones de papeletas cuesta más de U$S 250 mil. Esa es la cantidad de boletas que el PJ y el Frente para la Victoria (FpV) tirarán a la calle.

Una agrupación menor tiene que imprimir entre 10 y 20 millones (equivale a 1 o 2 boletas por cada votante habilitado) de tiras.
El costo oscila, según la cantidad de tramos -concejales, legisladores provinciales, diputados nacionales y senadores- entre 100 y 250 mil pesos.

• Paradoja

Un ahorro de ese orden tendría Jesús González, propietario del frente UNIR -sostenido por el sello del Partido Nacional Constitucionalista (PNC)-, si llega a buen puerto el acuerdo para repartir su lista sin el tramo de senador nacional.

Este sector, ligado al menemismo, podría terminar sincronizado con el kirchnerismo
. Toda una paradoja de la política vernácula.

Otros operadores del kirchnerismo accionan para que el NBA de
Mirta Pérez permanezca de pie y llegue a estar en el cuarto oscuro en octubre. Especulan que los votos que obtengan -sean 50 mil o 200 mil- se restarán directamente del caudal potencial de Chiche Duhalde. Así y todo, no sería un trámite inocuo tumbar la boleta. Décadas atrás, Juan Carlos Onganía no pudo desactivar su postulación por una resolución judicial. Lo obligaron a competir, y aunque no pusiera boletas en el cuarto oscuro, figuró en la grilla del escrutinio. En 2003, rememoran ahora magistrados electorales, Carlos Menem no podría haber desistido de competir en el ballottage. Al hacerlo quedaba sometido a sanciones que nadie le ha aplicado.

Aunque simbólica, que un candidato decida desistir de su postulación una vez ratificadas las listas en la justicia electoral, abre la puerta para la aplicación de sanciones.

Ese es el costo que debería pagar
Pérez si finalmente accede al pedido de su compañera de banca. Si no lo hace, el costo correrá por cuenta del PJ porque no accedió, en las horas previas al cierre de alianzas del 23 de agosto, a cobijar a aquel sector con una colectora.

-¿Por qué no arreglaron con nosotros?, inquirió ayer, sorprendida, Chiche.

-
Vos sabés que los que no quisieron arreglar fueron ustedes. Si no, preguntale a Cacho, respondió Pérez en referencia a Baldomero Alvarez, el gestor que puso Duhalde a negociar con los periféricos.

Por entonces,
Cacho invitó a bajar las listas sin mucho para ofertar a cambio. Horas antes, Luis Patti había exigido que el pliego de Chiche vaya con una sola colectora en diputados nacionales: la del PAUFE.

Aquella imposición de Patti también dejó a la deriva al grupo que patrocinaba
Hugo Franco con Irma Roy y Enrique Crotto como candidatos. Ahora, Franco se recluyó en su pago, mientras Roy y Crotto se abrazaron a Ezequiel «Negro» Oliva para formar el Partido Popular Auténtico.

Ese es otro de los sellos que
Duhalde quiere como colectora de hecho: que repartan su lista junto a Chiche senadora. A tal punto está facilitado ese encolado que Oliva -que perdió la interna del PJ con la chichista Silvia Martínez- no tiene candidato a senador.

Otro ensayo del peronismo oficial consiste en que
Herminio Iglesias, que se anotó con el Movimiento de la Justicia Social, distribuya el tramo de Chiche. Es apenas un puñado de votos, en barrios del conurbano sur, pero todo vale a la hora sumar pedacitos para armar un pedazo más grande.

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