Los representantes de la empresa concurrirán a la sede del ministerio en busca de una solución definitiva a la disputa con la comisión interna de los trabajadores.
El ministerio de Trabajo será hoy sede de un nuevo encuentro por el conflicto en la empresa Kraft Foods (ex Terrabusi), con vistas a terminar definitivamente la disputa entre la comisión interna de los sindicalistas y la compañía.
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Ayer, desde Kraft calificaron al secretario general de la Comisión Gremial Interna, Javier Hermosilla, como "un negociador más duro" y dieron por "terminado" el conflicto advirtiendo que la empresa "no reincorporará" a los 36 trabajadores despedidos.
El director de asuntos corporativos y gubernamentales de Kraft Food`s Argentina, Pedro López Matheu, desmintió que la firma haya pensado en algún momento irse de la Argentina o eliminar un turno de trabajo, y aseguró que la fábrica de alimentos ubicada en la localidad bonaerense de General Pacheco está trabajando "a pleno" y proyectando el lanzamiento de nuevos productos.
Kraft opera en 160 países y en la Argentina elabora bebidas en polvo, galletitas, chocolates, premezclas, pastas y quesos en tres plantas y tiene 3.500 empleados, de los cuales 2.400 se concentran en la fábrica de Pacheco.
Según López Matheu, el conflicto laboral "no perjudicó el mercado de colocación" de productos, porque había un stock "importante" para la distribución y un plan de contingencia que llevó adelante la producción.
Esa planta fue protagonista de uno de los conflicto laborales más duros de los últimos tiempos, después de que la comisión interna gremial tomara las instalaciones y cortara calles y avenidas de el Gran Buenos Aires y Capital Federal.
El conflicto se desató en julio por el presunto reclamo de los trabajadores por mayores medidas de seguridad contra la Gripe A, y tras la toma y algunos hechos de violencia en las instalaciones, la compañía despidió a 156 empleados.
La firma acusó a la comisión interna de querer atentar "con palos" contra las instalaciones y la situación se agravó rápidamente, demandando reiteradas intervenciones de los ministerios de Trabajo nacional y bonaerense.
De los 36 despedidos, cuatro arreglaron su desvinculación de la compañía y otros cuatro tienen causas penales abiertas en su contra por presunto atentado contra las instalaciones y porque habrían agredido al resto del personal durante el conflicto.
Matheu descartó que el conflicto interno se haya desatado por reclamos para medidas contra la epidemia de la Gripe A y dejó entrever que todo se inició por diferencias políticas entre los mismos trabajadores.
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