La ausencia de Néstor Kirchner a la cumbre mexicana de Guadalajara la semana pasada permitió a Venezuela y a Brasil avanzar sobre Bolivia y congelar un eventual negocio para la Argentina. La atención manifestada por Bolivia para la compra de aviones IA-63 Pampa para su Escuela Militar de Aviación pareció enfriarse ayer cuando tanto Venezuela como Brasil ofrecieron aviones de menor performance pero sin costo alguno. Más aún cuando desde Buenos Aires se llevó el ofrecimiento de un canje de aviones por metros cúbicos de gas, idea que entusiasmó a Néstor Kirchner en su última visita a la provincia de Córdoba.
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El congelamiento del trámite por lo menos le evita al gobierno otra bronca con Chile. Ya se le redujo el suministro de gas, aumentando su vulnerabilidad frente a Bolivia. Ahora aparecería la Argentina vendiéndole aviones de guerra a ese país.
Todo comenzó cuando desde Bolivia llegaron a la planta cordobesa de la Lockheed 2 viejos aviones Mentor T-34 de entrenamiento básico, para hacerles una inspección de mantenimiento, obligatoria cada 1.200 horas de vuelo. Con ellos llegó el comandante de Material de la fuerza aérea boliviana, que quedó muy entusiasmado cuando conoció el Pampa, que es un avión a reacción de entrenamiento avanzado, lejos tecnológicamente de los viejos Mentor.
• Interés
En los agasajos locales de rigor, el militar boliviano tuvo oportunidad de conocer al vicegobernador de la provincia, Juan Schiaretti, a quien le trasmitió su interés por el Pampa, lo mismo que al titular de Lockheed Argentina, el ingeniero Alberto Buthet. Al día siguiente llegó Kirchner de visita, que en una charla con el vicegobernador vislumbró la posibilidad de reactivar la ex Area Material Córdoba (Lockheed) y resolver la crisis energética importando gas boliviano a cambio de aviones de entrenamiento. Todo de un solo golpe.
Sin embargo, el proyecto trastabilló y amenazó venirse abajo cuando el viernes pasado en la cumbre de Guadalajara -donde estuvo ausente Kirchner por su gripe-, el presidente de Bolivia, Carlos Mesa, se reunió sucesivamente con sus pares de Venezuela y de Brasil, Hugo Chávez y Luiz Inácio Lula da Silva, que le ofrecieron cederle, el primero 8 aviones Mentor T-34 y el segundo 2 más de ellos. Todos para el entrenamiento de nuevas camadas de pilotos militares bolivianos.
Hasta esa escuela, en Santa Cruz, a 820 kilómetros al este de La Paz, llegaron el domingo pasado, volando desde Mendoza, un Pampa de demostración, junto a un Fokker F-27 que llevó, además del personal de apoyo, a Buthet y al comandante de Material de la fuerza aérea, el brigadier Norberto Di Meglio.Allí se celebraba el 52 aniversario de la creación de la FAB.
Fue cuando se enteraron de que el gobierno local estaba descartando el trueque de los Pampa -cuyo costo es de entre 8 y 10 millones de dólares-, por los 4 millones de metros cúbicos de gas que deben comenzar a entrar hoy en la Argentina. La prometida donación fue anunciada por Mesa; y dijo que el ofrecimiento fue formalizado durante reuniones bilaterales que mantuvo con Lula da Silva y Chávez, en la cumbre de líderes de América Latina, el Caribe y la Unión Europea, que se realizó en Guadalajara. ¿Un argumento para presionar en la negociación aún vigente, cuando de concretarse, deberá enfrentar el control parlamentario, tanto en Buenos Aires como en La Paz? «Estos dos grupos de aviones llegan en un momento crucial, en un momento que nuestra fuerza aérea necesitaba de manera urgente contar con un equipamiento adecuado para el proceso de formación y entrenamiento de nuestros oficiales aéreos», dijo Mesa. Agregó que su par brasileño le confirmó además la « cesión de un equipo también de entrenamiento» para la fuerza aérea de Bolivia, aunque en este caso el contacto también tiene que hacerse entre los ministros de Defensa de ambos países. Mesa aclaró que Bolivia estaba lejos de modernizar los equipos de su aeronáutica militar, debido a limitaciones económicas.
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