Lanza Menem brigada sindical

Política

Carlos Menem reforzará esta semana dos frentes que cree clave para encontrar la mejor forma de enfrentar a los adversarios dentro del PJ para las internas presidenciales, el gremial y el territorial. Para lo primero tiene previsto sentarse el jueves con la flor y nata del menemismo sindicalista que se reconoce en la sigla MOP (Movimiento Obrero con Propuestas, o Peronista, como quieren algunos).

Se mostrará ese día junto a Antonio Cassia (petróleo), Vicente Mastrocolla (plástico), Oscar Mangone (gas), Roberto Monteverde (metalúrgicos), Angel «Polo» Martínez (comercio) y Pedro Goyeneche (textiles), entre otros. El gesto pesa mucho hacia adentro del peronismo ya que el otro sector que domina la CGT, «los gordos», es cautivo de sus compromisos con el gobierno de Eduardo Duhalde y sufre la malandanza de la precandidatura de José Manuel de la Sota.

Monteverde pone la casa, la sede porteña de la UOM, y Menem apurará todo de un trago: antes de aparecer en el cierre del congreso nacional del MOP, sello que nació para respaldarlo a él, visitará en su domicilio a Lorenzo Miguel. Monteverde es un dirigente que ha crecido oponiéndose al veterano «Loro» y Menem busca no quedar preso de esa disidencia.

Encontrarse con Miguel es un hecho notable ya que están peleados desde la anterior administración del riojano, durante la cual Miguel se mostró casi como un opositor y alentando a otros caciques que no retornaron al peronismo, como Hugo Moyano o Francisco «Barba» Gutiérrez
.

Menem justifica ante el MOP la visita a Miguel en su domicilio en que está enfermo y en que más allá de cualquier disidencia política los ha unido una larguísima amistad.

•Dudas

El aporte de Menem para el armado territorial lo hará en tierras de De la Sota. El viernes disputan su presencia en esa provincia dos sedes. Una es Río Cuarto, adonde el menemista local es Alfonso Mosquera, un abogado a quien le reclaman medidas de seguridad ya que son fuertes allí las adhesiones al gobernador con licencia y también a Adolfo Rodríguez Saá. La otra es La Carlota, cuya intendencia la ejerce el ucedeísta Javier Pretto, que se referencia en el intendente de la Capital, Germán Kammerath. Este le asegura al gerente de los tours electorales de Menem, Alberto Kohan, que en esa localidad está asegurada la paz de cualquier tipo de acto con el riojano.

Menem estuvo el viernes en dos ciudades del litoral. Primero en
Victoria, Entre Ríos, adonde lo recibieron dos de los principales caciques locales, Jorge Busti y Augusto Alasino -el tercero, Héctor Maya, orbita ya en el «adolfismo».

Más tarde cruzó el puente con Rosario, aún no inaugurado, y presidió un acto ante miles de militantes en la otra cabecera de esa vía.

En los dos discursos el precandidato reforzó la idea de que mantendrá su postulación a la presidencia de la Nación pese a las versiones en contrario que alzan sus adversarios. Bromeó también sobre las administraciones que no terminan su mandato. «
Hay que formar -rió desde el escenario en Victoria-un club de presidentes en huida. Un presidente que se fue en 1989, otro que se fue el 20 de diciembre de 2001 y otro que a los 7 días también se fue. A este paso vamos a tener que formar un club de presidentes y de gobernadores en huida, pero no se quién va a ser el secretario general de ese sindicato», bromeó.

Menem
sostuvo que luego de su alejamiento del poder el país «fue sometido a la peor crisis de toda la historia de la República Argentina. Han crecido los índices de pobreza, de desocupación, de enfermedad y de todo aquello que no le permite al hombre vivir dignamente en la comunidad a la cual pertenece».

«
En la Argentina por culpa de los desgobiernos de turno se ha perdido la paz. No hay seguridad, todos los días hay secuestros y muertes de jóvenes, de niños, de empresarios, de policías. Esta no es la Argentina que les queremos dejar a nuestros niños. Queremos otra Argentina y la vamos a construir, para que los pobres sean menos pobres y los ricos menos ricos, como decía el general Perón», agregó.

Minutos antes del acto, acompañado por su esposa,
Cecilia Bolocco, y por la diputada nacional Gracia Jaroslavsky, el ex mandatario descubrió una placa recordatoria en el cementerio de Victoria en la tumba del ex presidente del bloque de diputados nacionales del radicalismo, César «Chacho» Jaroslavksy, padre de la anterior.

Acompañado de su esposa y de
Alberto Kohan, entre otros, Menem llegó a la cabecera del puente Rosario-Victoria desde la orilla entrerriana a bordo de un automóvil plateado Mercedes-Benz, utilizando la conexión vial todavía no inaugurada. « Yo no digo que haya sido una inauguración oficial, pero lo he recorrido desde Victoria hasta Rosario. Es una obra magnífica, y espero que cuando llegue a la presidencia de la Nación, todos vayamos a recorrer este puente», afirmó Menem.

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