15 de noviembre 2001 - 00:00

Logró el gobierno que provincias firmen pacto fiscal con baja de gasto

Finalmente Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y La Pampa, gobernadas por los peronistas Ruckauf, De la Sota, Reutemann y Marín, firmaron ayer el nuevo pacto fiscal con la Nación. Son ahora 19 las provincias que acordaron, y sólo restan Salta, San Luis, Santiago del Estero, Tierra del Fuego y Santa Cruz. Son las más duras en sus posturas y las menos comprometidas financieramente. En la negociación final participaron los ministros provinciales, que ayer tuvieron su reunión con Domingo Cavallo. A media tarde igualmente se había alcanzado el acuerdo, que se concretó con la condición impuesta por los gobernadores de dar respuesta a reclamos puntuales de cada jurisdicción. En el caso puntual de Córdoba, De la Sota, comprometido en sus finanzas, logró ayer que la Nación le cubra 50% de su déficit previsional; que Cavallo se comprometa a destrabar un préstamo del Banco Mundial para la entrega del Banco Provincial; que apoye la circulación, hasta $ 300 millones, de los bonos Lecor y que le ceda títulos monetizables a 10 años con los que pagaría una deuda de $ 105 millones a la provincia. Ahora los gobernadores están en busca de un banco que actúe como agente para la reprogramación de la deuda.

Logró el gobierno que provincias firmen pacto fiscal con baja de gasto
Los gobernadores peronistas de las provincias de Buenos Aires (Carlos Ruckauf), Santa Fe ( Carlos Reutemann), Córdoba ( José Manuel de la Sota) y La Pampa ( Rubén Marín) firmaron anoche el acuerdo por fondos y reprogramación de sus deudas con la Nación. Restan ahora firmar a cinco provincias: Salta, Tierra del Fuego, San Luis, Santiago del Estero y Santa Cruz. Esta última, que tiene la deuda más chica de todas las provincias, siempre se negó a convalidar los pactos federales firmados con anterioridad. En el caso de Tierra del Fuego, su deuda es pequeña y con el Banco de la Provincia local, por lo cual no entra en el canje.

En el salón Sur de la Casa de Gobierno, ante el jefe del Gabinete, Chrystian Colombo; y el ministro del Interior, Ramón Mestre, se sentaron, firmaron y se sacaron la foto correspondiente, luego de varios días de conciliábulos y condicionamientos. Eran las 20.30 cuando concluyó el breve encuentro, y Colombo afirmó que «ahora viene lo peor, que es cumplir con el pacto», en obvia alusión a las dos partes, Nación y provincias.

De la Sota justificó la firma afirmando que «el país está en peligro», por lo que el acuerdo «es la última oportunidad del gobierno para salir de la crisis». Puntualizó que Córdoba firmó un pacto complementario «que garantiza el cumplimiento de puntos esenciales incumplidos» con anterioridad. El acuerdo, que ya han firmado 19 provincias, es clave para que el gobierno pueda afrontar los vencimientos de la deuda, mientras reprograma sus obligaciones financieras.

El gobernador cordobés accedió a firmar luego de lograr para su provincia algunas concesiones. Una de ellas, que la Nación financiará 50 por ciento del déficit previsional cordobés. Un conflicto que se remonta a la gestión de José Luis Machinea y cuyo costo en 2002 estará entre $ 35 millones y $ 40 millones. De la Sota también logró el «compromiso» nacional de ayudar para la privatización del Banco Provincia. Esta se llevó a cabo con un crédito del Banco Mundial en tres tramos, de los que sólo se hizo efectivo el primero. El segundo venció el 1 de noviembre pasado y el BM aún no lo pagó. La Nación ayudaría a destrabarlo. En tercer lugar, la Nación se comprometió a apoyar la circulación del bono provincial Lecor, no objetarlo, emitido localmente hasta $ 300 millones. Por último, la Nación se comprometió ayer a ceder títulos monetizables a 10 años de plazo, con los que pagará 105 millones de pesos de deuda que mantiene con Córdoba.

• Pulido

Antes, los ministros de Economía de estas provincias -Jorge Sarghini (Buenos Aires), José Luis Las Heras (Córdoba) y Juan Carlos Mercier (Santa Fe)- pulieron los reclamos junto al subsecretario de Provincias, Hugo Garnero; y el asesor externo de Economía, Horacio Liendo. Mientras que en los pasillos aledaños al 9° piso del Palacio de Hacienda, hacían cola los funcionarios de las provincias chicas que firmaron el martes, ansiosos por conocer «la letra chica» de los pactos acordados.

Hacia el mediodía, en la Casa de La Pampa, fueron arribando
Marín, Ruckauf, De la Sota y Reutemann. Desde allí reclamaron a la Nación que garantice el compromiso de empresas y bancos para el canje de bonos LECOP hasta $ 400 millones ($ 100 millones más de lo ofrecido por Economía a los gobernadores que ya firmaron). Al fin quedó sólo el santafesino, plantado en su reclamo por una deuda de la caja de jubilaciones sabalera. En Economía admitieron que ése era el problema planteado por Santa Fe, aunque afirmaron que «el acuerdo está casi listo; es muy poco lo que resta negociar», afirmó un asesor de Garnero en las primeras horas de la tarde.

En la Casa de La Pampa hubo algunas declaraciones rimbombantes.
Ruckauf afirmó que si no se arreglaba el problema planteado por Santa Fe, ninguno de ellos firmaría. Olvidó el bonaerense consignar que no es lo mismo Santa Fe y La Pampa, que no tienen problemas financieros, que Córdoba y Buenos Aires que sí estaban urgidos por acordar.

Telefónicamente,
Ruckauf le dijo a Colombo que estaba dispuesto a firmar si le aseguraban que los LECOP que recibirá por los meses de noviembre y diciembre de 2001 serán canjeados por empresas en pesos ($ 70 millones). Luego lo confirmó Sarghini. Con eso cumple con el demorado pago de sueldos y jubilaciones en la provincia. Un sector clave, como es la Dirección de Rentas bonaerense, está en paro por tiempo indeterminado por atraso en los salarios, afectando en forma directa los ingresos fiscales.

Por su parte, el salteño
Juan Carlos Romero, que no estuvo en la Casa de La Pampa, se reunió con Colombo por la mañana. El salteño le planteó que estaba dispuesto a firmar si le reponen, compensan, 13 por ciento de descuento en la coparticipación a partir del 1 de enero de 2002 con un título «monetizable». Colombo se mostró dispuesto, pero lo condicionó a la respuesta de Economía. De cualquier manera, Romero descartó que fuera a firmar ya. El mandatario salteño planteó a Colombo «particularidades propias» de la provincia norteña, respecto de la deuda vigente, y se retiró de la Casa de Gobierno «en espera de una respuesta que permita allanar el camino hacia la firma de acuerdo».

La deuda de Salta asciende en total a los $ 500 millones, de los cuales $ 260 millones ya fueron refinanciados por la administración de
Romero mediante un título internacional, según precisó la fuente. De tal forma, sólo $ 240 millones resultaría la cifra a canjear en la reprogramación de la deuda.

Para esas horas, los ministros de Economía de las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y La Pampa analizaban junto con Liendo y Garnero la posibilidad de implementar
«convenios adicionales» con la Nación. Así lo anticipo el cordobés de la Sota, quien indicó que así se busca «ver si se firma un acuerdo».

Marín
dijo que estaba dispuesto a firmar el acuerdo con la Nación por el reparto de fondos coparticipables si se incluye un apartado para que las provincias sin deuda no reduzcan sus ingresos. Según explicó el pampeano, el gobierno ofreció que las provincias con las cuentas en orden reciban un certificado que compense el recorte de coparticipación de 13 por ciento previsto para el año próximo, el cual servirá para cancelar deudas bancarias. «Si el texto que envía Economía es similar a ese acuerdo, firmo», dijo Marín a este diario.

Por la tarde,
Sarghini anticipó que era inminente un acuerdo, restando solamente la aprobación de un borrador definitivo por parte de Ruckauf. Afirmó que «el acuerdo determina que se va a pagar en LECOP, pero la Nación asume el compromiso de monetizar esos LECOP hasta 300 millones para el conjunto de las provincias», destacó Sarghini.

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