Los "No Alineados" desafían a Kirchner también en el PJ
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Adolfo Rodríguez
Saá,
Ramón Puerta
y Eduardo
Camaño, tres
ex presidentes
de la Nación,
compartieron
ayer un palco
para reclamar
elecciones
internas en el
PJ nacional
antes de fin de
año.
Con ruido de asamblea sellaron un texto con una triple exigencia: a) abrir la reafiliación en el PJ, b) convocar a elección de autoridades antes de fin de año, y c) pelear para que sean esas autoridades las que «lleven al justicialismo a la victoria electoral en 2007».
Ese reclamo -que sus promotores consideran un imán para atraer a los ortodoxos- reúne a buena parte del PJ no kirchnerista que vindica su identidad peronista. Falta, por caso, el salteño Juan Carlos Romero, que ayer fue recibido por Kirchner. Toda una señal.
A pesar de sus límites borrosos y la incógnita sobre su perdurabilidad, la entente alumbrada la noche del martes en una casona de Palermo Chico y presentada en tandas entre el miércoles y ayer, es el ensayo más pretensioso por animar un peronismo antikirchnerista.
Desde lejos -está de gira en China-, Antonio Cafiero aportó la cuota de mística: envió una carta de adhesión a la convocatoria para solicitar la normalización del PJ. Los 800 dirigentes y militantes que inundaron la planta baja de un edificio en Venezuela y Entre Ríos aplaudieron ese saludo con delay.
A principios de esta semana, adolfistas y «generales» lograron encontrar la fórmula para retroalimentarse entre sí. Eduardo Camaño, Jorge Sarghini y Francisco de Narváez acordaron con Rodríguez Saá, Puerta y Luis Lusquino las dos pautas para el entendimiento:
a) el adolfismo sumaba sus diputados al bloque escindido de Peronismo Federal permitiéndole a Camaño lograr el número mágico de 20 diputados para superar la bancada residual con que se quedó el ex duhaldismo kirchnerista, que conduce José María Díaz Bancalari.
b) el posduhaldismo, a su vez, acordó plegarse al reclamo de Rodríguez Saá para normalizar el peronismo con lo que el ex gobernador de San Luis logró reforzar su pedido de convocatoria a internas para elegir al nuevo jefe del PJ.
Sin embargo, esa coincidencia no implica que adolfistas y «generales» transiten en el futuro cercano siempre de la mano. En rigor, los leales a R. Saá han expresado -y ayer lo ratificaron- que no piensan operar en contra de la Casa Rosada. La postura del ex duhaldismo es distinta.
«Nos fuimos del bloque porque no nos podíamos expresar», usó Camaño el micrófono que le tendió el «Adolfo» para que justifique la fractura del bloque peronista del Congreso. El ex presidente, a su turno, martilló con la urgencia de regularizar el PJ.
Pero esos «matices» anoche no eran relevantes. Alejandra Oviedo, Juan José Alvarez, Marina Cassese, José Luis «Tati» Vernet, Hugo Franco, Aníbal «Toti» Leguizamón, Hugo Santilli, Jorge Rachid y una ristra de punteros prefirieron cerrar la persiana al ritmo de la marcha.




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