Más contra Duhalde ayer por "impunidad"
-
La fiscalía pidió archivar la denuncia por el viaje de la esposa de Adorni en el avión presidencial
-
Denuncian que el Gobierno pagó la deuda de IOSFA con fondos destinados a los salarios de las Fuerzas Armadas
Cristina Kirchner ayer en el sindicato de los bancarios puso el gesto serio y la palma sobre el corazón -en el estilo americano que le enseñó Rafael Bielsa- para entonar tres estrofas de la marcha peronista.
Con esa lógica, Cristina Fernández se colgó de la memoria reciente de Duhalde para facturarle, con retroactivo, que en 2002 -por pedido expreso del FMI- impulsó la derogación de la Ley de Subversión Económica. «Se dio impunidad a los ladrones», zapateó sobre el ex socio.
Cristina apareció por la sede de La Bancaria, sobre la calle Sarmiento, para recibir, formalmente, el apoyo de ese gremio a su candidatura a senadora en la provincia de Buenos Aires. Sólo Juan Perón y Héctor Cámpora habían logrado un respaldo explícito similar.
«Para mí este apoyo es una condecoración», endulzó Cristina los oídos de Juan José Zanola que, antes, había lanzádole un buscapié al duhaldismo respecto de la derogación de la Ley de Subversión Económica que luego abrazó la primera dama para continuar el castigo.
Junto a Cristina, además de Zanola, se sentaron el ministro Julio De Vido y la economista Mercedes Marcó del Pont, candidata a diputada nacional por Capital Federal. Desde la FIDE, Marcó del Pont construyó una relación con los bancarios que ayer la saludaron como «una gremialista».
Los vínculos de Zanola con funcionarios y dirigentes se midieron, también, en otro plano: Héctor Recalde, abogado de la CGT moyanista; Sergio Massa, de la ANSeS; Carlos Kunkel; el judicial Julio Piumato, y Francisco «Barba»
Gutiérrez se acomodaron detrás de la candidata «top».
En el vip, mientras tanto, Luis Corsiglia se codeaba con los caciques de la CGT José Luis Lingeri y Juan Manuel Palacios, el dirigente Juan Carlos Dante Gullo y el «casco blanco» Gabriel Fucks, candidato «testimonial» a diputado nacional por la Capital.
• Opción
Sobre el final, Cristina volvió a su guión preferido. «Hay algunos que se dicen dueños del sello y los atributos del peronismo. Que se queden con el escudo, yo me quedo con la defensa de los derechos de los trabajadores», dijo pensando en los Duhalde.
Por ese camino salió a buscar votos extra-PJ: «Si son radicales, socialistas, lo que sean, pero tienen como primer objetivo la patria, vengan con nosotros», tiró el anzuelo electoral. Antes, al abrir el acto, había cantado tres estrofas de la « marcha peronista».




Dejá tu comentario