15 de noviembre 2005 - 00:00

Más críticas al gobierno para defender documentos de obispos

Jorge Bergoglio
Jorge Bergoglio
Lejos de amainar, obispos y sacerdotes católicos salieron ayer al cruce al gobierno, que criticó el documento emitido el sábado pasado por la asamblea plenaria del Episcopado, al cabo de una semana de deliberaciones. Uno de ellos fue el contemporizador arzobispo de Santa Fe, José María Arancedo, quien aseguró que el documento difundido por el Episcopado «no es en contra de nadie» y aunque admitió que «roza la gestión del gobierno», aclaró que «está dirigido al pueblo de Dios y a los hombres de buena voluntad».

Otro prelado, que viene saliéndole al toro todos los días, es el obispo auxiliar de Buenos Aires -que es lo mismo que decir que expresa el pensamiento del cardenal Jorge Bergoglio-, o sea Jorge Lozano, quien reiteró que la Iglesia considera que la pobreza «se ha profundizado».

Lozano señaló que la « extensión en el tiempo» de la pobreza y el desempleo constituye una «situación de injusticia-» y aseguró que la Iglesia no cuantificó en el documento si «la pobreza bajó dos o tres puntos», sino que señaló que «se profundizó».

Una defensa similar hizo de Bergoglio el ex obispo de Morón, Justo Laguna.

Por último fue el vocero del Episcopado, Jorge Oesterheld, quien aclaró ayer que las críticas que formuló el sábado pasado ese cuerpo respecto de la situación social que vive el país no apuntaban en particular contra el actual gobierno -y así lo manifestaron 48 horas antes de darlo a conocer-, y rechazó acusaciones hechas por el senador Miguel Angel Pichetto, jefe del bloque de senadores del Frente para la Victoria, quien había calificado al texto de «golpista».

El documento emitido por la Iglesia advirtió sobre la difícil situación que sufren importantes sectores de la sociedad en la Argentina, lo cual originó rápidas respuestas desde el oficialismo. Por ejemplo, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, dijo que el documento «no se corresponde con la realidad», y en cambio destacó la baja de los índices de pobreza y desempleo.

A su vez, en declaraciones a LT10 «Radio Universidad Nacional» del Litoral,
Arancedo intentó poner paños fríos e indicó que en la carta pastoral «hay cosas que tocan a la gestión del gobierno, sobre eso no hay dudas, pero la Iglesia siempre mantuvo una actitud respetuosa, y esto no tuvo ninguna connotaciónpolítica».

Asimismo Lozano negó que el documento de los obispos sostenga la teoría de los dos demonios surgida durante el gobierno de Raúl Alfonsín para justificar la denominada « guerra sucia».

• Objetividad

«En el texto no hay una propuesta de los dos demonios, al contrario, se expresa que no es adecuado haber utilizado las fuerzas del Estado y que el Estado no puede tener actitudes o métodos terroristas para combatir la violencia», planteó Lozano.

No es lo que Arancedo piensa. Sobre la lectura que propone hacer el documento sobre los hechos del último gobierno militar, el obispo de Santa Fe dijo que
«hay que analizar la totalidad de los hechos. Hay que ser objetivo y observar todos los matices, si no no habrá participación ni pertenencia de la sociedad».

Agregó que «por supuesto que es grave el terrorismo de Estado, pero no se puede dejar de hablar de la guerrilla. Sin comparar hay que decirle toda la verdad a la gente joven», afirmó.

Por último, el arzobispo santafesino dijo que los prelados
«no rechazamos la educación sexual, pero creemos que es necesaria la inserción de todos los sectores» y precisó que «se puede decir que la utilización del preservativo puede prevenir el embarazo, pero debe ser más amplia la información».

Sobre el documento de la Iglesia, monseñor Lozano indicó que «quiere ser más doctrinario que de coyuntura», y agregó que se trata de «una invitación a los fieles y a la ciudadanía en general a tomar contacto con un compendio de la 'Doctrina Social de la Iglesia' que ha sido publicado en Roma a fines del año pasado, cuya versión en español estuvo recién en marzo o abril» de este año.

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