Multitudinaria marcha contra la violencia de género y los femicidios
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En su perfil de Facebook oficial, el colectivo #NiUnaMenos colgó un mapa con todos estos lugares identificados, bajo la siguiente leyenda: "La convocatoria, que empezó en Argentina, en menos de una semana se multiplicó en Latinoamérica y en el mundo".
Al término del acto, Florencia Alcaraz, miembro de Ni Una Menos, expresó en diálogo con ámbito.com: "Estamos muy contentas porque a pesar del día la marcha fue masiva. En menos de una semana, pudimos organizar el paro y la movilización que se convirtió en una respuesta inmediata, multitudinaria y pacífica a los cientos de casos de violencia de género que se suceden día a día".
"En la calle sorprendía mucho cruzarte con otra y verte vestida de negro y reconocerte en la misma lucha. Eso ya para nosotras es un empoderamiento, es saber que no estamos solas. Después del Ni Una Menos algo cambió, hay mucha más conciencia. Estamos cada vez más robustecidas como movimiento de mujeres y eso es lo más importante", agregó.
Otra de las presentes en el escenario fue Vilma Ripoll, dirigente del MST, quien destacó ante este medio el éxito de la jornada y pidió prontas respuestas al poder político. "Fue una jornada impresionante, muy importante no sólo por la fuerza y la movilización debajo de la lluvia, sino también por todos los paros que se dieron en los barrios y en los lugares de trabajo desde las 13 a las 14".
"La masividad de esta movilización muestra que el poder político va a tener que tomar cartas en el asunto. Es necesario que voten el presupuesto para que la ley contra la violencia de género pueda hacerse realidad porque si no hay medidas de prevención, ni justicia a las mujeres nos van a seguir matando", señaló.
Juliana del Plenario de Trabajadoras, otra de las agrupaciones organizadoras, responsabilizó al Estado por la falta de respuestas: "hace más de dos años que nos venimos movilizando contra los femicidios y el Estado no ha podido combatirlos porque tiene al interior de su propia organización aparatos totalmente descompuestos que desoyen los reclamos de las mujeres".
"Que esta movilización y el paro haya tenido la magnitud que tuvo es una expresión de un agotamiento. No podemos permitir que sigan muriendo mujeres de esta manera y menos podemos permitir que el Gobierno y el Estado den la espalda a todos estos reclamos", explicó a ámbito.com.
Además de las Madres Víctimas de Trata, también dijeron presente varios familiares de mujeres muertas por violencia de género. Allí entre la multitud, se encontraba Gustavo Melmann, padre de Natalia, la joven de 15 años asesinada en 2001 en Miramar, luego de ser violada y ahorcada con el cordón de sus propias zapatillas.
"Estoy totalmente conmovido y emocionado. Me parece muy gratificante que se estén manifestando contra esta guerra que ha desatado el patriarcado y que está matando de la manera más atroz a cientos de mujeres", dijo en declaraciones a este medio.
Melmann recalcó que aún falta mucho para consolidar un cambio de cultura que deberá empezar desde la familia. "Además, falta que la Justicia actué como debe ser y deje de revictimizar a las mujeres cada vez que van a hacer una denuncia", concluyó.
Al grito de "mujeres unidas jamás serán vencidas" comenzó finalmente la desconcentración. La Avenida de Mayo y ambas diagonales volvieron a convertirse en un hervidero, un hervidero de mujeres felices, organizadas y deseosas de un mundo más justo, donde ya no se sientan tan inseguras.





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