La bronca interna del bloque justicialista contra el Presupuesto nacional 2005, lo que puede hacer peligrar algunos artículos, tuvo momentos clave en las últimas 48 horas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
• José María Díaz Bancalari convocó a la bancada el martes por la noche, era el momento de explicar el proyecto antes de llegar al recinto. Pero no fue así. En su lugar, el jefe de la bancada ocupó la reunión para dar consejos de imagen a los diputados. Como quieren evitar el bochorno de las imágenes de un recinto vacío con diputados durmiendo durante los interminables discursos, se armó un instructivo para salir bien ante las cámaras de televisión.
«Mientras alguien habla, ocupen las bancas a su alrededor. Es la única forma de que no se note que el recinto está vacío», fue el primer consejo mediático de Díaz Bancalari.
«Traten de no dormirse. Yo sé que es una sesión tediosa, pero piensen que las cámaras de Crónica TV los están enfocando aunque sean las tres de la mañana. Hablen, fumen, caminen, pero no se duerman», fue otro capítulo del manual. Con esos consejos se consideró que no hacía falta discutir el contenido del Presupuesto 2005.
• Siguió a ese encuentro una cena «sólo de camaradería» con Roberto Lavagna. Es realmente un infantilismo pensar que no se iba a discutir un proyecto tan conflictivo con el ministro 24 horas antes de votarlo. Pero así fue, «no vinimos a trabajar, sólo a pasar un momento agradable», fue la respuesta cuando algún diputado desubicado quiso hacer una pregunta.
• Son tan pocos los peronistas que concurren a las reuniones de bloque normalmente -entre 20 y 40- que Díaz Bancalari debió agradecer a Lavagna al comienzo de la cena: «La verdad, Roberto, te quiero felicitar por tu capacidad de convocatoria, al menos los diarios no van a decir mañana que vinieron 30 diputados».
• Los legisladores se dividían esa noche entre quienes apoyaban los superpoderes y los que los rechazaban. La duhaldista Marina Cassese quiso hablar con Lavagna a la salida del asado. Díaz Bancalari se cruzó enseguida y alertó al ministro: «A ésta no le des pelota porque no vota el artículo 11».
• «El que avisa no traiciona.» Fue el mensaje de los riojanos que se sienten discriminados del reparto de fondos nacionales por haber sido la patria chica de Carlos Menem. Dejaron así sentado que: o reciben más transferencias, o se pasan al bando enemigo.
Dejá tu comentario