21 de abril 2003 - 00:00

Otra factura para el nuevo gobierno

El festival electoral que gestó Eduardo Duhalde al suprimir la interna del peronismo y fraccionar el calendario electoral, engrosará los gastos que deberá afrontar el nuevo gobierno.

De acuerdo con las previsiones que hacen en el Ministerio del Interior, el costo de las elecciones presidenciales -sumando la de diputados nacionales en Córdoba-rondará los $ 160 millones, que deberá afrontar, como otros tantos compromisos, el próximo gobierno.

Al analizar el presupuesto que tiene designada la cartera de Jorge Matzkin para todo 2003, surge claramente que será imposible cubrir los gastos electorales sin que exista, previamente, un reordenamiento de recursos.

Para este año, Matzkin cuenta con $ 227 millones, de los cuales 80 están predestinados al rubro Aportes del Tesoro Nacional (ATN), por lo que, tal cual están hoy los números, Interior no podrá cubrir el costo de la elección sin que medie un envío adicional de Economía.

Pero como Roberto Lavagna frena la entrega de fondos es probable que, como ha ocurrido en experiencias anteriores, algunos de los actores de la elección (quizá los fiscales que se ilusionan con cobrar $ 100 por un día de trabajo) se queden sin su remuneración.

Cuando faltan 6 días para los comicios, el gobierno todavía no hizo las previsiones para incrementar el crédito de la cartera de Interior, que, a su vez, viene demorando los envíos a los distintos organismos que tienen participación activa en la organización de la elección presidencial.

En detalle, los 160 millones de pesos que ésta demandará se reparten según los siguientes rubros:

• El procesamiento informático de los datos, que ya fue licitado a la empresa española INDRA por un costo de 40 millones de pesos.

• El pago de una asignación de $ 100 a cada uno de los presidentes y vices de las 67.000 mesas electorales que se abrirán en todo el país el día de la elección. Eso implica una suma de $ 26.800.000. Haciendo memoria se puede citar que el gobierno todavía debe 50% del pago a quienes trabajaron en el Censo 2001, así que aquellos que piensen hacer negocio con la elección siendo autoridad de mesa deberían revisar su plan.

• Los gastos del Correo Argentino trepan a unos 25.500.000 que directamente no se pagarían. Así tampoco oblarían los 9,9 millones a la Casa de Moneda, que tiene a su cargo imprimir los padrones, ni los 700 mil pesos que costarán las impresiones en la imprenta del Congreso.

• En tanto, el Comando Electoral Nacional requiere 35 millones de pesos de los cuales recibió hasta ahora 6 millones.

• Peor está la Justicia Electoral, que previó un gasto de 6 millones de pesos y, hasta ahora, sólo fue recibiendo migajas.

• Los contratistas privados, proveedores de útiles, urnas, sobres y demás logística eleccionaria aún no han recibido nada y sólo se ha devengado 50% de lo que costarán sus productos.

• Por último, los partidos políticos deben recibir un fondo de 14 millones, del cual hasta ahora se ha pagado menos de 30%. Con ese dinero deben imprimir al menos cuatro boletas por elector, es decir unos 100 millones de boletas a su cuenta y riesgo. Sin recursos de Nación, deberán solventar esos gastos con ingresos propios o quedar en deuda.

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