El ministro José Pampuro se reunió en el comando de Remonta y Veterinaria con la comisión de fiscalización de los organismos de inteligencia del Congreso Nacional. En realidad, el convite a Remonta y Veterinaria en el barrio de Palermo, alejado de miradas indiscretas, buscó aceitar las relaciones de los espías militares con una comisión legislativa que tiene un poder sensible sobre las actividades de inteligencia.
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Dos facultades preocupan: por un lado, la que permite ejercer el control sobre la normativa interna, reglamentos y estructura orgánicofuncional de los organismos de inteligencia (vulgo, «los servicios»); y por otro, la de supervisión de los gastos reservados (la caja).
Es que la cúspide de la inteligencia militar, la flamante Dirección de Inteligencia Estratégica Militar a cargo del general Jorge Cabrera -rescatado por Roberto Bendini de la purga que ordenó el presidente Néstor Kirchner tras su asunción-que reporta a Pampuro, aún no tiene estructura (faltan oficinas) ni recursos asignados para su funcionamiento. De hecho, cuando Pampuro viaja al exterior requiere a los tres servicios de las FF.AA. datos sensibles, en tanto que esa información debería proporcionársela la dirección de Cabrera que resume el caudal informativo de las agencias castrenses. Otro elemento de la memoria política que impulsó el encuentro fue aquel reclamo de la senadora Cristina Fernández de Kirchner para el funcionamiento de la comisión bicameral, cuando denunció en plena campaña electoral que la SIDE monitoreaba los movimientos de su marido. Tuvo la importancia necesaria para no ser desoído ahora por sus pares. En un clima distendido, fruto de un abundante asado y tinto Latitud 33, en el mediodía del martes, el general Cabrera explicó sus ideas acerca de cómo organizar la dirección y los alcances de la inteligencia militar.
• Estructura
Estuvieron presentes el senador Mario Daniele (PJ, Tierra del Fuego), presidente de la comisión; Eduardo Camaño (PJ, Buenos Aires), presidente de la Cámara de Diputados; el diputado Oscar Rodríguez (PJ, Buenos Aires), ex segundo de la SIDE durante el gobierno de Eduardo Duhalde; el senador Nicolás Fernández; y el diputado Daniel Varizat, ambos kirchneristas de Santa Cruz, y la diputada Nilda Garré (Frepaso Capital Federal).
Completaron la mesa el secretario de Asuntos Militares, Jaime Garreta, autor de varios ensayos sobre inteligencia, una pasión de este graduado en Comunicación Social que nació en su larga militancia como asesor del fallecido senador Eduardo Vaca; los jefes del Estado Mayor Conjunto, brigadier general Jorge Chevalier; del Ejército, general de División Roberto Bendini; de la Armada, almirante Jorge Godoy; y de la Fuerza Aérea, brigadier Carlos Rohde; y los tres responsables de los servicios de inteligencia castrenses.
La estructura orgánica que anima el general Cabrera para su dirección, de acuerdo con la ley de inteligencia que se aprobó a fines de 2001, dejó conformes a todos los presentes.
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