Gremios apuran revisión paritaria para cubrirse de inflación; Sanidad, cerca del conflicto

Política

La nueva pauta salarial quedó situada en 45% tras el arreglo de Camioneros y los firmados por funcionarios kirchneristas. Bancarios esperan anticipar su reajuste como hizo Suterh.

Los principales sindicatos esperan tener resuelto esta semana el cierre de sus paritarias, incluso las de varias organizaciones que anticiparon las revisiones de sus arreglos del primer cuatrimestre del año, como la Asociación Bancaria. Con un nuevo número de referencia más cercano al 45% que termina de barrer con la premisa del Gobierno de impulsar acuerdos en torno del 29% de pauta inflacionaria plasmado en el Presupuesto, el mayor foco de conflicto pasa por Sanidad, un gremio clave por su proximidad a la pandemia y por la relación estrecha de Héctor Daer con Alberto Fernández.

En caso de definirse la paritaria de La Bancaria esta misma semana, como todo indica, será el segundo sindicato en adelantar la revisión del entendimiento firmado en los primeros meses del año. Tanto el bancario Sergio Palazzo como el encargado de edificios Víctor Santa María estuvieron en el primer pelotón de firmas bajo la pauta oficial. Como reveló en exclusiva este diario la semana pasada, el Suterh firmó un pago adicional de 8 mil pesos por mes entre agosto y febrero próximo que llevó el 32% acordado en abril a un estimado de 44,8 por ciento al final de los doce meses de vigencia.

Ambos resultados serán determinantes para estimular una reanudación probablemente anticipada de las negociaciones de otros sindicatos que pactaron ajustes de ingresos en los primeros meses de este año. En la mayoría de los casos impusieron cláusulas de revisión en agosto o septiembre, que lucen lejanas si se tiene en cuenta la dinámica acelerada que mostró la inflación en lo que va del año. Incluso a pesar de que la suba acumulada del costo de vida este año fue de 21% y que muchos de los gremios suscriptores de sus paritarias lograron cabalgar esa dinámica con cuotas de los primeros aumentos que estuvieron en línea o superaron incluso esos parámetros.

La clave, como reveló Ámbito, fue la señal que dio Cristina de Kirchner en la única negociación salarial de la que es directa responsable: con su firma y su foto avaló un incremento nominal de 40% para los empleados del Congreso pero que por el carácter acumulativo de las cuotas en las que se salga trepa a 46,41 por ciento. En otras paritarias a cargo del kirchnerismo sucedió lo mismo: Fernanda Raverta habilitó para el personal de Anses una suba de 45,5% y Luana Volnovich, del PAMI, firmó por 43% más un bono de 20 mil pesos como reconocimiento a los trabajadores del instituto por su labor durante la pandemia.

Los aumentos podrían haber sonado como un desafío del kirchnerismo al gabinete económico, en particular al ministro Martín Guzmán, autor ideológico y material del plan de acompasar precios y salarios en torno del 29 por ciento. Sin embargo ayer no había quejas entre los funcionarios y se mantenía el discurso que guió toda la ronda de paritarias: “como dijimos, este año los salarios le van a ganar a la inflación”, reiteró ante este diario el ministro de Trabajo, Claudio Moroni.

Ese guiño del kirchnerismo fue tomado por todas las variantes del sindicalismo peronista como señal de largada para sus negociaciones pendientes o incluso para adelantar las revisiones. En el caso de Camioneros el propio Hugo Moyano firmó un cierre exprés de su paritaria con una suba de 45%. Con mayores dificultades se preparan esta semana para reanudar las conversaciones dos gremios determinantes: Sanidad, por el impacto de los sueldos sobre los costos del sistema de salud, y Alimentación, por la incidencia del costo laboral en el segmento de mayor sensibilidad para los precios de la canasta básica. Ambos sectores están unidos por los hermanos Héctor y Rodolfo Daer, respectivamente, aunque en el caso de Alimentación la negociación lleva la capitanía del secretario general de la federación nacional, el cordobés Héctor Morcillo.

“La expectativa es que este año le ganemos a la inflación”, dijo ayer Héctor Daer a Radio 10. En reserva el gremialista no descarta impulsar medidas de fuerza ante la negativa de los propietarios de clínicas y sanatorios a conceder un aumento salarial a tono con la inflación acumulada. Sanidad logró hasta ahora empatar la evolución del costo de vida en base a sucesivas revisiones de sus paritarias previas y esperaba para la de este año alcanzar una suba cercana al 40% por lo menos y con la condición de actualizarla si la inflación lo requiriese.

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