29 de abril 2004 - 00:00

Paro de camioneros tenía la venia de Kirchner a Moyano

Hugo Moyano aceptó. Pero antes dejó una amenaza: «Le damos un tiempo, si no paramos todo». El alerta no fue para Alberto Fernández o Carlos Tomada, usuales interlocutores del gobierno con los gremios; fue para León Arslanian, el ministro de Seguridad de Felipe Solá.

Improvisado negociador sindical, Arslanian recibió ayer en La Plata a una delegación de camioneros, encabezada por Moyano, que pidió resolver la crisis de inseguridad que, como a todos los bonaerenses, afecta a los choferes; en este caso del transporte de combustibles.

El ministro ensayó respuestas, anunció medidas y prometió que en pocos días la situación «mejorará». Moyano escuchó y antes de despedirse hizo la advertencia sobre el plazo perentorio concedido al gobierno, vencido el cual impulsará un paro total del transporte en la provincia.

• Anticipo

Néstor Kirchner tuvo información privilegiada: unas horas antes, Moyano le anticipó al patagónico el paro de camioneros que empezó a medianoche y continuó hasta paralizar casi totalmente la actividad en las principales refinerías de la provincia de Buenos Aires.

Lo hizo durante una charla de casi una hora que anteayer, pasado el mediodía, junto a su socio de la CGT disidente, el colectivero Juan Manuel Palacios, Moyano mantuvo con el Presidente en Casa de Gobierno, al finalizar un acto oficial.

El dúo
Moyano-Palacios contó a Kirchner su idea de reflotar la Confederación Argentina del Transporte (CAT), núcleo intervenido en 1976, que concentraba a todos los gremios ligados a ese rubro -sumando aéreo, marítimo o terrestrey que hoy tendría un fuerte impacto político.

Un paro simultáneo de colectivos, camiones, subtes y trenes sería de una dimensión difícil de soportar para cualquier gobierno.

Eso, como un detalle lateral, le contaron Moyano y Palacios al Presidente.

A poco de asumir, y en varios turnos,
Fernando de la Rúa sintió parte de ese rigor.

Y con el paro de choferes que transportan combustible en territorio bonaerense, dieron una prueba menor, focalizada:
por 24 horas -la medida se levantó a la medianocheno se abastecieron las estaciones de servicio. Si hubiese seguido por otro día, habrían faltado nafta y gasoil.

El complejo de Dock Sud, en el partido de Avellaneda, fue el epicentro de la protesta, que también se extendió a La Plata, Zárate-Campana, Bahía Blanca y Laferrere en distrito de La Matanza, lugares donde se ubican las refinerías de combustible de las principales petroleras.

Ante Arslanian, los camioneros se quejaron porque
en lo que va de 2004, sólo en la provincia de Buenos Aires, se registraron 70 robos a camiones-Carlos Bolischki y seis choferes que fueron víctimas de robos. La presencia de éstos fue por un pedido expreso de Arslanian.

«La de los choferes es la peor situación: los agreden los ladrones, la Policía los toma como sospechosos
porquede la reunión con Arslanian, Moyano habló por teléfono con Kirchner (que ayer perdió un aliado sindical, Víctor De Gennaro, de la CTA) y se decidió levantar el paro a la medianoche.

Pero la amenaza quedó latente en La Plata:
«Le damos un tiempo, si no paramos todo».

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