Involucrados en una disputa judicial por la falta de cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, que fue ratificada por ambas cámaras luego de un veto presidencial e incluso superó una votación durante el debate del Presupuesto 2026, las universidades y el Gobierno inician un nuevo ciclo lectivo en un marco de conflictividad. El paro anunciado por trabajadores docentes y no docentes desde el 16 al 21 de marzo empuja al oficialismo a enunciar una postura, que hasta el momento continúa siendo la de un tenso silencio.
Paro en universidades: las autoridades insisten en que "lo más urgente es que el Gobierno llame a paritarias"
En diálogo con Ámbito, el presidente del Consejo Interuniversitario Nacional, Oscar Alpa, señaló que "hay mucha decepción porque la ley de financiamiento universitario era una posibilidad de que se vaya recuperando el salario y eso no se ve".
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Paro de docentes universitarios: los gremios anticiparon una semana de protestas
Una de las movilizaciones como parte de la Marcha Federal Universitaria, en el 2024.
El proyecto de Ley de Financiamiento Universitario sancionado en el 2025 sintetiza el reclamo de los gremios que impulsan la medida de fuerza: mejoras salariales, aumento en gastos de financiamientos, recomposición de las becas y -la demanda que ven más lejana- inversión en infraestructura. Ante un revés judicial que decidió apelar, el Gobierno comenzó a evaluar alternativas y convocó a las autoridades del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) a una reunión para anticiparles que iban a presentar un proyecto propio más accesible a sus pretensiones fiscales.
“Anda circulando un borrador, pero no me consta que haya un proyecto”, respondió para este medio Oscar Alpa, rector de la Universidad Nacional de La Pampa y presidente del CIN, quien consideró que en el texto "se licúan algunas cosas que estaban en la anterior ley": “La propuesta está lejos del planteo original, que no pide otra cosa que ajustar los sueldos por la inflación”. En ese marco, apuntó que el 97% del presupuesto de las universidades se destinan a salarios y, por lo tanto, “lo más urgente es que el Gobierno llame a paritarias". No existe un acuerdo paritario desde octubre del 2024 y el último aumento fue en diciembre y por decreto, equivalente al 2%.
La ley sancionada en el 2025 -que aunque fue reglamentada, no comenzó a implementarse- estipulaba gastos por 0,23% del PBI, según la Oficina de Presupuesto del Congreso. La propuesta del Gobierno, que aún permanece en estado de borrador, no contempla la brecha entre ingresos y aumento del IPC -calculada en una pérdida del 53%, según la CONADU- en los dos primeros años de gestión de Milei y propone que el financiamiento universitario se ajuste "en la medida en que la inflación observada" supere los 14,3%, lo que podría suceder en junio si continúa el actual ritmo del 2,9% mensual. A su vez, y en lugar de sujetar los incrementos salariales a la inflación, anticipan una propuesta del 12.3% en tres tramos: el primero en marzo, el segundo en julio y el último en septiembre.
Ante ello, y además del paro que iniciará el próximo 16 de marzo, los gremios docentes adelantaron medidas de fuerza en las semanas del 30 de marzo y el 27 de abril, junto a una Marcha Federal el 23 de abril y el comienzo de un proceso de instalación de carpas en las capitales provinciales. La acción legislativa aún está paralizada: no se conformaron las comisiones de Educación ni en el Senado ni en Diputados. En este último caso, el oficialismo se quedaría con la presidencia del espacio y suena el nombre de Alejandro Finocchiaro, exmiembro del PRO actualmente integrante de La Libertad Avanza y con pasado como ministro de Educación nacional de la gestión de Mauricio Macri.
El Gobierno además tiene otro frente educativo abierto: se multiplican las movilizaciones en las provincias en reclamo de mejoras en los ingresos y el mismo secretario de Educación nacional, Carlos Torrendell, tuvo una reunión fallida con los gremios al ofrecerles un salario mínimo de $650.000. La distancia es tal que los sindicatos solicitan el doble, amparándose en la referencia de la línea de la pobreza (que este mes quedó en $1.397.672).
Oscar Alpa: “Hay mucha decepción en docentes y no docentes”
En diálogo con Ámbito, Oscar Alpa hizo hincapié en cómo se viene desenvolviendo el reclamo universitario y qué posibilidades existen de que se normalice el ciclo lectivo universitario.
Periodista (P.): Más allá del intento de veto y de derogación de la ley, y conociendo que hay una intervención judicial mediante, ¿considera que con una propuesta de ley del gobierno existe una voluntad de un nuevo tipo de vínculo con las universidades públicas o más bien hay un objetivo de dilación?
Oscar Alpa (O.A.): Siempre que hemos tenido que hablar con el subsecretario de Políticas Universitarias o con el secretario de Educación nos han atendido. Los vínculos desde allí están, pero la respuesta tiene que ser en el presupuesto en concreto. Tenemos opiniones distintas, pero siempre vamos a estar dispuestos al diálogo porque acá lo que nos preocupa es que funcione la universidad pública y que no esté en discusión eso. Así que todas las veces que nos convoque el Gobierno vamos a ir, pero también necesitamos un acuerdo y un cumplimiento, que se puede empezar con paritarias directamente. No hace falta ni la ley de un lado ni del otro para que la universidad siga funcionando, porque probablemente todos sepamos que cuando aumenta la inflación, el salario real que uno necesita para ir al supermercado bajó.
P.: Se vendrá un paro de una semana en el inicio del cuatrimestre, lo que representa una medida de fuerza bastante contundente. Si no cambia la situación, ¿se está discutiendo una forma alternativa de llevar adelante el reclamo?
O.A.: A nivel de docentes universitarios hay seis federaciones que siguen paritarias. Todas tienen situaciones variadas y son definiciones que hacen los gremios. Nuestra función como gestión es que la universidad funcione porque está pensada para los estudiantes, pero también entendemos las medidas porque venimos hace dos años con todo esto. Sobre todo hay mucha decepción del docente y no docente, porque la ley de financiamiento la había planteado, sobre todo con tanto acompañamiento de todo el legislativo en ambas cámaras, una posibilidad en concreto de que se vaya recuperando su salario y eso no se ve. No es que quieren ir a paro, sino que se cumpla la ley y que todos vayan convocando a la paritaria
P.: El 27 de marzo será el plenario de rectores en La Pampa. Se renovarán autoridades, pero además, ¿tienen pensado discutir una postura colectiva sobre este tema?
O.A.: A mí me ha tocado estar primero como vicepresidente en el 2024 y de presidente en el 2025-2026, en el momento donde fueron las tres marchas porque había que visibilizar al sistema universitario. En el plenario seguiremos trabajando y definiendo muchas de estas cosas. Muchas otras cuestiones no van a ser en el plenario porque tienen sus definiciones gremiales, pero van a haber representantes de los estudiantes de la FUA y también de los gremios que seguir viendo esta situación.
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