31 de mayo 2010 - 13:09

Peligra acuerdo en Comercio: se interrumpió la negociación entre empresarios y sindicalistas

El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, junto a los titulares de CAME, Osvaldo Cornide, CAC, Carlos de la Vega, y FAECYS, Armando Cavalieri.
El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, junto a los titulares de CAME, Osvaldo Cornide, CAC, Carlos de la Vega, y FAECYS, Armando Cavalieri.
El acuerdo estaba "firmado" de palabra. Tanto los empresarios como los sindicatos habían acordado hace dos semanas un porcentaje acumulativo de aumento salarial que llegaba a 34% a fin de año. Sin embargo, un repentino giro del Ministerio de Trabajo trabó la negociación. "Habíamos llegado a un acuerdo entendible con aumentos sobre escalas. Pero ahora el ministro (Carlos Tomada) se dio vuelta y apoya que sea sobre salarios reales. El sector sindical cuenta con el apoyo del ministro", relató a ámbito.com uno de los cinco hombres presentes en la última reunión en la cartera laboral.

La cuerda que ata a las partes está tensa. El nudo de la discusión es sobre qué monto se aplica la suba. "Los empresarios sostenemos que tiene que ser sobre las escalas. Los trabajadores piden que sea sobre todas las remuneraciones que cobran los empleados", explicó un veterano ejecutivo a este medio.

Según comentó el dirigente empresario, en los convenios firmados en 2008 y 2009 se aplicó sobre sueldos reales, y no por la escala, para reactivar el poder adquisitivo de los trabajadores del sector. En ese entonces, la inflación y la presión de la Casa Rosada tuvieron resultados. "Ahora queremos volver a aplicar sobre escalas. El convenio señala un piso no un techo, y después que cada empresario que dé lo que quiere", sostuvo.

Para la Cámara Argentina de Comercio (CAC), la Unión de Entidades Comerciales Argentinas (Udeca) y la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) el contrapunto por el monto no es menor. "Es incontenible no sólo por el problema de la aplicación de la suba y cómo se nivela, sino por las consecuencias que provoca en otros ítems como las indemnizaciones, que se basan en los salarios".

El cambio de postura del Sindicato de Empleados de Comercio (SEC) se ventiló durante la última reunión paritaria que se celebró la semana pasada con presencia del ministro Tomada, los tres presidentes de las cámaras empresariales y el titular del gremio Armando Cavalieri. En ese encuentro de alta tensión, Tomada recogió el guante -antes caído- del SEC y se plantó firme con aumentar sobre el total. En diálogo con ámbito.com, el empresario reproduce un textual del ministro y la eventual respuesta de las cámaras: "Antes la diferencia que había entre lo que pagaba el empresario y las escalas era de 50% y hoy es de 5%", disparó Tomada. "Pero lo que pasa que es los anteriores (incrementos) fueron sobre salarios reales y eso se va acumulando", replicaron los patrones.

Lo cierto es que las negociaciones están trabadas. El domingo pasado venció la conciliación obligatoria y ahora se está gestionando una prórroga de cinco días, según lo establece la ley 14.786 de resolución de conflictos colectivos. "En este momento, los gremios están en libertad de acción", advirtió el directivo.

"Los sindicalistas van a tratar de seguir forzando para llagar a un acuerdo. Queremos evitar las medidas de fuerza. Espero que la parte empresaria, o sea las tres cámaras, resistan unidas", suspiró al final de la conversación.

Para los ejecutivos de CAC, Udeca y CAME faltan discutir varias cosas. En este momento hay dos problemas. Además de establecer la base de cálculo sobre el que se va a aplicar el aumento ya pactado, resta definir cuándo se acordarán otros temas pendientes como regulación de la jornada reducida, extras por maternidad, el nuevo régimen para cajeros de supermercados, diferenciales por domingos trabajados y el plus por zona desfavorable, entre otros.

Mientras los empresarios exigen que se firme un acuerdo macro con todos esos pedidos ("que se traten en conjunto y que no se postergue"), los sindicatos buscan estirar la negociación y agregar una cláusula que establezca un plazo de 60 días para acordar los temas pendientes.

El aumento ya acordado de palabra implica una suba de 27 % desde mayo y llega al 34% a fin de año. Los sindicalistas pretenden que termine en diciembre; los empresarios quieren otorgar el último aumento en enero. Ante tanta rispidez, esta pelea por el mes ya suena a una discusión de poco monto.

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