Piqueteros levantaron peajes pero Kirchner igual dialoga
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En clásico gesto de búsqueda de la adhesión del público, el ala piquetera de Raúl Castells llevó a las barreras de peaje que levantaron ayer en accesos a la Capital Federal, a familias enteras con las mujeres y los niños, que mataron el tiempo entre mate y mate. La escena es en la localidad bonaerense de Hudson, en la autopista Buenos Aires- La Plata.
En este caso, la protesta apuntó a Felipe Solá, a quien reclaman más planes sociales y la entrega de 150 mil kilos de alimentos que, según los piqueteros, el gobierno bonaerense prometió para los comedores que gestiona el MIJD pero dejó de girar.
Voceros de la cartera de Desarrollo Humano, a cargo de Juan Pablo Cafiero, negaron ayer esa versión y plantearon que no existió pedido formal del grupo de Castells. «Desde mayo, la provincia reparte 14 millones por mes a los municipios para atender la cuestión alimentaria», se informó.
La protesta de ayer forma parte de la escalada piquetera que este sábado tendrá otro round: una marcha a la Casa Rosada -Kirchner estará viajando hacia China- al cumplirse dos años de la muerte de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán.
Tuvo, además, un condimento político: la riña oral, casi callejeara, entre el quilmeño Fernández y Alfredo Atanasof, el ex jefe de Gabinete de Eduardo Duhalde ( ver nota aparte) sobre la vecindad entre el gobierno y algunas tribus piqueteras que lanzaron un polo pro-Kirchner en Parque Norte.
La toma de las cabinas de peaje derivó en presentaciones judiciales. Las empresas Coviares, Autopistas del Sol y Autopistas del Sur -que administran las tres vías copadas por los piqueteros- iniciaron ayer demandas penales en la Justicia Federal.
Los planteos, accionados en juzgados de La Plata y San Isidro, incluye dos figuras: por entorpecer el tránsito y por «usurpación» de los puestos de cobro. No hubo, sin embargo, ninguna intervención judicial -ni policial- directa.
- ¿Cuál es el límite para las empresas?, se le preguntó ayer a Agustín Freixas, vocero de Coviares, empresa que computa casi 20 cortes y toma de cabinas en lo que va de 2004.
- Nosotros pretendemos que intervenga la Justicia. La seguridad es un derecho indelegable del Estado y la empresa no tiene, obviamente, poder de Policía para echar a los piqueteros.
Ayer, Coviares perdió entre 80 mil y 100 mil pesos porque en las seis horas que duró la «usurpación» pasaron entre 40 mil y 50 mil usuarios, a razón de $ 1,90 (tarifa por auto) por vehículo, más los que «no usaron la autopista porque sabían que habría piquetes».
En tanto, Autopistas del Sol, en la altura de 197, calculó que pasaron entre 20 mil y 30 mil usuarios sin pagar, lo que supone una pérdida de entre 30 mil y 40 mil pesos. Autopistas del Sur, que administra Riccheri, dejó de percibir unos 40 mil pesos porque cerca de 60 mil vehículos no abonaron peaje.
En ambos casos es la tercera «usurpación» de cabinas que registran las compañías.
Los piqueteros, en cambio, festejaron que apenas «nuestras columnas» llegaban a los puestos de peaje los empleados «se retiraban y levantaban las barreras», según le relató a este diario Ovidio Pepe, lugarteniente de Castells en el MIJD. «La protesta fue un éxito», se despidió.




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