6 de noviembre 2003 - 00:00

Piqueteros a París

Néstor Pitrola hará debutar al piquete criollo en París. No hay invento argentino que no aspire a la consagración gardeliana en la Ciudad Luz. Lo anunció ayer en la catarata de frases que se escucharon luego de la manifestación del martes, en la cual por «piqueduros» le mostraron los dientes al mismo gobierno ante el cual son flexibles a la hora de recibir. De paso se conoció una desmentida del extravagante Raúl Castells, que amenazó con tomar la Casa de Gobierno. Tranquilizador por lo menos.

El piquetero Raúl Castells negó ayer haber afirmado, como lo hizo, que había que tomar la Casa de Gobierno. Es más, aseguró ser respetuoso del orden constitucional. ¿Se habrá referido a ser electo presidente? Otro piquetero, Néstor Pitrola, jefe del Polo Obrero, se irá de paseo a Francia. ¿Cómo hace un desocupado para viajar a París? En este caso la iniciativa partió del Foro Social Europeo que se reunirá en la capital francesa y cursó una invitación al Bloque Piquetero Nacional. La mesa de éste designó a Pitrola -que partirá el domingo- como su delegado, para que vaya «a exponer la experiencia del movimiento piquetero como parte de la lucha social en la Argentina», admitió Pitrola. Modesto, dijo que no podrá pagarse ni un café, que cree cuesta en París u$s 12. Es como para imaginar el servicio cinco estrellas que le brindarán sus amigos. (En realidad, un café puede tomárselo allí por mucho menos.)

Pasada la euforia del discurso de barricada, Castells aseguró ser respetuoso de las autoridades constitucionales y que no piensa ir a quemar la Casa de Gobierno. Más equilibrado parece Néstor Pitrola -después de la marcha claro-, que lidera el Polo Obrero, y precisó que «no nos adjudicamos haberle doblado el brazo al gobierno; un gobierno al que hay que dejar que concluya con sus elecciones, donde le va muy mal».

Castells
salió ayer a aclarar que no obstante haber instado durante la marcha piquetera del martes, salir a «tomar las casas de gobierno de América Latina» es «respetuoso de las autoridades que hay en este momento en la Argentina» y aseguró que «no» plantea «ninguna situación inconstitucional».

No es la primera vez que sale a disculparse, desde los tiempos en que tomaba por asalto supermercados, al frente de desocupados. «Si me dicen que hoy estamos planteando ir a quemar la Casa de Gobierno les decimos que no, que somos respetuosos de las autoridades que hay en este momento en la Argentina», aseguró Castells, que el martes se puso a la cabeza del grupo piquetero más duro. O por lo menos el más vistoso a juzgar por las pecheras amarillas que portaban. En esa marcha reclamó por la no judicialización de la protesta social. En declaraciones radiales, Castells aclaró ayer que desde el movimiento piquetero «no se está planteando ninguna situación inconstitucional ni nada por el estilo».

• Hechos puntuales

Agregó que «planteamos un criterio general tomando dos hechos puntuales: lo del 20 de diciembre de 2001 (cuando renunció Fernando de la Rúa y el desborde en Plaza de Mayo y el Congreso) y lo de Bolivia. Y en relación con eso, planteamos que la continuidad de estas políticas no sirve para nada, que es imposible vivir en estas condiciones», concluyó.

Por su parte, el Polo Obrero -de raíz trotskista-, el otro grupo grande organizado que pudo distinguirse el martes pasado, «está planteando agotar la experiencia política con el gobierno», disparó Pitrola en diálogo con este diario. Y buscó ser muy preciso en sus conceptos respecto de Castells: «No está planteada la caída de Kirchner. Menos aún en este momento en que el gobierno está tratando de terminar sus elecciones, donde le está yendo cada vez peor como hemos visto en Tucumán, Catamarca y Mendoza».

«Por ahora
-continuó Pitrola-, lo que se está planteando es sumar fuerzas, conquistar posiciones junto con los sindicatos, imponer congresos de bases conjuntas con otras organizaciones».

• Unidad

Para este jefe piquetero «esta fue la mayor marcha que tuvo el gobierno de Kirchner. Todavía no hay un frente político entre los piqueteros, la gente y la izquierda. Hay un programa común pero no está previsto todavía ir unidos».

Agregó que
«el movimiento piquetero está dando pasos para lograr la unidad de los trabajadores, con marchas convocantes como las del martes. No consideramos que le doblamos el brazo al gobierno, no nos adjudicamos haberle doblado el brazo. El gobierno tuvo que retroceder ante nuestra movilización. Un poco también producto de las contradicciones profundas que tiene. Dijo que va a desprocesar a todos y ahora hay más procesados. Que se terminaban las relaciones carnales con Estados Unidos y resulta que hoy tenemos el mayor compromiso con el Fondo».

Por último,
Hugo Moyano, jefe del sindicato de camioneros y promotor de las mayores movilizaciones al margen de la CGT oficial, admite que el piqueterismo «es un fenómeno que se ha dado por la gran desocupación que ha habido en el país, y los desocupados se han organizado de esta forma y evidentemente son movimientos que tienen mucha fuerza ¿no?».

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