30 de diciembre 2002 - 00:00

PJ: demoran apoyo a congreso duhaldista

Eduardo Duhalde usará hoy una reunión ampliada de sus funcionarios en Olivos para hacer una última consulta sobre si tendrá el apoyo del peronismo de todo el país para agrupar el 23 de enero próximo al congreso del PJ. Su intención es suspender las internas llamadas para el 23 de febrero. En la última semana sumó argumentos: falta de padrones, de dinero, el antecedente de la bochornosa interna radical, que Menem divide el país, etcétera. La señal de las provincias no parece alentadora para esta idea de suprimir la interna y avanzar con la ley de lemas.

El peronismo no dejará en paz al público tampoco en verano. Hoy, última jornada hábil del año, Eduardo Duhalde tiene citado en la residencia de Olivos a un gabinete ampliado con el justificativo de despedir el año, pero con el propósito real de escuchar la respuesta a una pregunta que les planteó el viernes a todos sus escuderos. Es si hay clima en el peronismo para convocar a un congreso para el 23 de enero (fecha de cierre de candidaturas según el cronograma vigente dentro del partido), para que los compañeros elijan entre dos opciones:

1) Voltear o confirmar las internas convocadas por ese mismo congreso y ratificadas por el consejo (dominio Menem) para el próximo 23 de febrero. De confirmar, que los candidatos suscriban un compromiso de que aceptarán el resultado de esa elección y nadie irá por afuera.

2) Elegir candidato a presidente por el polémico sistema de la «variante Romero», es decir autorizando a todos los postulantes a ir a la elección general usando los símbolos partidarios y con el compromiso de que todos apoyarán, en una eventual segunda vuelta, a quien saque más votos.

Queda sin decir, en esa convocatoria, que el congreso, por la emergencia de fecha, podría cumplir el sueño de Duhalde de nombrar al candidato peronista. «El justicialismo tiene una historia de ocho presentaciones en elecciones presidenciales. Siete de ellas fue el congreso el que eligió la fórmula», dijo fríamente Duhalde ayer por radio.

Además, queda en puerta otra iniciativa más complicada: promover que el Congreso de la Nación apruebe otro sistema de elección por lemas, esta vez en la versión de Gerardo Conte Grand. Ese sistema no suma los votos de los candidatos de un partido al ganador, sino que manda a la segunda vuelta a las fórmulas más votadas, pero de los partidos más votados (sólo con los votos de esa fórmula, no el total del partido, como dice el sistema tradicional de lemas).

Una consecuencia de este artificio sería que una dupla única de un partido (caso Ricardo López Murphy por ReCrear o Elisa Carrió por el ARI) puede ganar en votos el primero o segundo lugar en primera vuelta, pero quedar descartada en ballottage si algún partido de los que compitieron en primera hubiera obtenido una suma superior de votos en su conjunto. Este sistema Conte Grand, entonces, no garantiza que en la segunda vuelta participen los candidatos más votados.

«Estoy planteando una norma que no es un disparate sino la norma que se utiliza en La Rioja y en Santa Fe. La ley de lemas no es nada del otro mundo, simplemente para momentos de dificultades, como el que viven los partidos políticos, ayuda a que no haya más enfrentamientos»
, sentenció el presidente designado en la charla radial que formó parte de un locuacísimo fin de semana.

• Mapa

El primer diagnóstico que le acercó ayer Juan Carlos Mazzón no le permite aún una decisión sobre si arriesgarse o no a una convocatoria que puede frustrarse. En efecto, recién hoy Duhalde tendrá un mapa que le indique si cuenta con la mayoría de los congresales para avalar ese apartamiento de anteriores decisiones, con el solo propósito de frenar la chance de Menem de llegar a la presidencia de la Nación. Es lo que le comunicó el segundo de la SIDE, Oscar Rodríguez, anfitrión el viernes a la noche de un asado-análisis al que concurrieron, entre otros, el ex intendente Baldomero Alvarez y el secretario de Interior, Juan José Mussi. Esa mesa, que se tendió en el chalet de Guernica de los Rodríguez (su esposa es la ultraduhaldista senadora Mabel Müller) y a la que negaron haber ido, pese al asado, Miguel Toma y Jorge Matzkin, no pudo cerrar la lista de adhesiones: en el último congreso de Obras el duhaldismo logró cerca de 240 congresales de la provincia de Buenos Aires. Sumados a los que podrían acercar Santa Cruz, Tucumán, San Luis -los tienen como propios en esta movida- y Chaco, bastarían para alcanzar el quórum de 450 que necesitan para arrancar.

Las dudas sobre si habrá voluntad de los caciques del peronismo para votar una interrupción de las internas aumentan cuando ven la neutralidad creciente de gobernadores como
Carlos Reutemann, Gildo Insfrán, Eduardo Fellner y Carlos Rovira. Aunque estuvieron con Duhalde en Olivos, el jueves por la noche, esos mandatarios comunicaron por escrito al consejo del viernes, que presidió Rubén Marín para Menem producciones, su intención de que haya internas el 23 de febrero para candidatos y para partido, algo que esa mesa terminó cumpliendo.

Le resta optimismo a la movida duhaldista que dos jueces electorales le voltearon a
Duhalde los congresales «a dedo» que había designado por Córdoba y Capital Federal.

Duhalde
, en sus declaraciones de ayer, admitió que ha ordenado que le preparen un congreso. «Debe haber un congreso, el cual será un congreso muy dividido en opiniones y tendrá que resolver cuál es la forma que se va a optar». La idea del Presidente es que al PJ le sobran candidatos, que algunos de ellos encabezan las encuestas, y que es un desperdicio dispersar esa intención de voto con un candidato único.

¿Que eso divide al peronismo?
Duhalde y los suyos (ayer lo puntualizó Alfredo Atanasof) admiten que el peronismo está dividido y que una vía legítima sería reconocerlo institucionalmente. Si esto avanza, el partido se ofrecería al público en dos versiones: el PJ-congreso (duhaldista) y el PJ-consejo (menemista).

La única compensación que recibió la iniciativa provino de Santiago del Estero, donde las cinco ramas del PJ que controla
Carlos Juárez rechazaron por escrito la postulación de Menem a la presidencia de la Nación. «Las ramas del PJ están en desacuerdo con la postulación de Menem, porque durante el gobierno de este ex presidente en nada se contribuyó para reconocer a este pueblo sufrido, que con ejemplo de decencia política, logró salir del descalabro institucional dejado por la intervención federal», dijeron en alusión a la gestión de Juan Schiaretti.

Dejá tu comentario

Te puede interesar