27 de noviembre 2001 - 00:00

Polémico retiro de tropas británicas

Londres (ANSA, Reuters) --El ministro de Defensa británico, Geoff Hoon, anunció ayer oficialmente al Parlamento inglés que los 6.400 soldados británicos que se encuentran en la región de conflicto a la espera de ser enviados a Afganistán, dejarán de estar en «alerta de emergencia» y podrían regresar al Reino Unido. La decisión generó críticas por parte de altos oficiales del gobierno de Tony Blair y de la prensa británica.

Hoon declaró que el gobierno tomó la determinación tras la caída del régimen talibán en Afganistán y agregó que algunos elementos de liderazgo de los Comandos de Paracaidistas permanecerán en alerta hasta nuevo aviso.

Asimismo, 120 soldados de las fuerzas especiales de la Marina Real que se encuentran operando en el aeródromo de Bagram, al norte de Kabul, podrían también ser devueltos al país en un período no mayor a una semana. Downing Street aclaró que no se tomarán más decisiones hasta no conocerse los resultados de la reunión que se celebrará hoy en Bonn, con los máximos líderes políticos y tribales para la construcción de un nuevo gobierno en Afganistán.

El ministro inglés declaró al Parlamento que la gran cantidad de tropas británicas que se encontraban en «alerta máxima» a la espera de ser enviadas a Afganistán permanecerán en la región por una semana y podrían regresar a Ingla-terra.

Las medidas fueron calificadas de «humillantes» por parte de algunos medios locales, los que contrastaron la determinación con el apoyo total al gobierno de George Bush brindado inicialmente por Blair.


Las críticas llegaron luego de conocerse las declaraciones realizadas por un vocero de Downing Street en la mañana de ayer, quien anunció que el premier quiere ver a las fuerzas armadas del país desempeñar un rol importante en Afganistán.

El anuncio de ayer se produjo pocos días después de conocerse las fricciones que existirían entre Londres y Washington sobre la decisión de enviar más tropas británicas a la región, tanto para operaciones militares como para distribuir ayuda humanitaria.

Voceros de ambos gobiernos salieron al ruedo y negaron la existencia de diferencias «logísticas» sobre la campaña en contra del terrorismo. Sin embargo, no pudieron acallar los rumores y muchos críticos y expertos políticos en Londres creen que la confusión sobre el futuro de las tropas británicas en Afganistán ha dejado mal parado al Reino Unido y al gobierno de Blair.


• Decisión


Fuentes del Ministerio de Defensa expresaron su frustración por el «bloqueo» que pareciera haber impuesto Estados Unidos para el envío de tropas inglesas a Afganistán. «La decisión sobre el envío de tropas del Reino Unido depende mayoritariamente del máximo jefe de la campaña militar, el general estadounidense Tommy Franks», declaró el portavoz de la cartera de Defensa.

El líder del Parlamento británico y ex canciller,
Robin Cook, expresó escepticismo sobre la posibilidad que las tropas británicas operen juntamente con las de Estados Unidos, para luchar en la línea de fuego contra la milicia talibán en Kandahar.

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