28 de noviembre 2001 - 00:00

Posterga viaje para desafiar a adversarios en el Senado

Carlos Menem se pondrá mañana en la principal vidriera de la política: el acto de jura de los nuevos senadores que fueron elegidos para integrar la totalidad de las bancas del Senado. En esa oportunidad cruzará saludos y miradas filosas con amigos, aliados, adversarios y enemigos jura-dos pero la gravedad del escenario justifica el entripado. Estarán su hermano Eduardo, aliados como Ramón Puerta, que tiene los votos para presidir la cámara, adversarios como Raúl Alfonsín, enemigos como Eduardo Duhalde, hombres que fueron propios y hoy están lejos como Jorge Yoma y algunos invitados a los que preferiría no ver, como Carlos Ruckauf o Néstor Kirchner, que seguramente acompañará a su esposa Cristina Fernández -otra antimenemista-en la ceremonia.

El ex presidente se instaló en la tarde de ayer en su nueva casa, un departamento sobre la Avenida del Libertador en La Lucila, (tierra de Ruckauf) y la primera decisión que comunicó es la suspensión por un día del viaje que tenía planeado iniciar esta noche hacia los Estados Unidos.

Quiere desafiar a la opinión con su presencia mañana a las 15 en el Senado sabiendo que será la atracción de legisladores, invitados, fotógrafos y demás curiosos y que puede terminar apoderándose de un acto que también está hecho para él porque es senador suplente electo.

El viaje queda aplazado hasta mañana por la noche rumbo a Miami, donde tiene una casa Cecilia Bolocco. Estará allí hasta el lunes y tiene previsto un chequeo médico, descansar y cumplir con una ronda de reuniones con dirigentes políticos, financieros y periodísticos de ese país. El propósito es lanzar una cruzada explicativa de las razones de la prisión que sufrió durante casi seis meses que cree imprescindible para recuperar el prestigio que ganó como presidente y que el cautiverio en Don Torcuato disipó rápidamente.

La idea la trajo de Chile, adonde estuvo cuatro días, y persigue también agotar en 48 horas las conversaciones con dirigentes del peronismo para aplacar las consecuencias del congreso duhaldista de Lanús de hace dos semanas que clavó una pica sobre su control del partido. Ese congreso trasladó a una liga de gobernadores el control del consejo nacional que preside el riojano y es tema ya de una pelea en la Justicia.

Sabe que esas pujas nunca las solucionan los jueces sino el acuerdo político, algo que cree posible a partir de que esta tarde la mayoría de esos gobernadores van a estar en la sede del PJ de la calle Matheu reconociéndole la jefatura del partido
.

Pero el escenario mayor es mañana en el Senado: le ha prometido a varios de los legisladores que deben jurar que los acompa-ñará, entre otras razones, para protegerlos de las iras de sus adversarios que buscar interceptar los proyectos de loa amigos del ex presidente en la cámara renovada.

El regreso de
Menem está previsto para el lunes próximo, para cumplir varios compromisos festivos. Primero una cumbre con asado y un millar de mujeres que le prepara el matrimonio Granados en Ezeiza. Luego, el 11 de diciembre, la primera reunión desde su salida de Don Torcuato de la peña Joaquín V. González. Será en Costa Salguero, complejo de la Costanera Norte de la Capital Federal, y allí el ex presidente explicará por qué pelea su regreso a la pelea por la presidencia.

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