Política

Oficina de Presupuesto del Congreso pincela panorama aún más negativo para 2020

El kirchnerista Alberto Fernández promete mejores números que en los años de Cambiemos. Sin embargo, y tras analizar la iniciativa enviada en septiembre por el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, se estima un déficit primario del 0,5% del PBI -y no 0,8% a favor-; un rojo financiero de 4,3% del PBI -y no 2,5%-; dólar promedio de $69,3 e inflación de 46,4%.

La aún reciente pero ya estratégica Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), que no ejerce control alguno sobre las cámaras y sólo se dedica a analizar datos, agarró el Presupuesto 2020 enviado por el macrismo y proyectó estimaciones sobre la hipótesis de que no habrá cambios en la política en curso, y los resultados no son para nada alentadores y dejan entre la espada y la pared a los que confeccionen los números para el año próximo del kirchnerista Alberto Fernández, quien prometió cambios rotundos en ese texto y mejoras en la economía.

Según la OPC, se “estima para 2020 un déficit primario de $154.914 millones (-0,5 % del PBI), que contrasta con el superávit de $250.939 millones (+0,8% del PBI) proyectado por la ley que envió en septiembre el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza. El déficit financiero, en tanto, alcanzaría a $1.367.307 millones (-4,3% del PBI), superior al previsto en el Proyecto de Presupuesto de $786.175 millones (-2,5% del PBI)”.

El organismo aclaró en su resumen ejecutivo del informe que las diferencias “son resultado de supuestos macroeconómicos diferentes, con impacto en el nivel efectivo de recursos y su distribución entre las jurisdicciones nacional y provincial”.

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Por otra parte, la OPC “prevé para 2019 una caída del Producto Bruto Interno de 2,9% y para el año próximo, un retroceso de 2,2% del PBI, lo que contrasta con la suba de 1% contenida en el proyecto de ley bajo análisis parlamentario”. Además, se agregó para el corriente año “un tipo de cambio nominal y una tasa de inflación más elevada a las presentadas en la propuesta del Poder Ejecutivo”.

En cuanto al dólar, la cotización sería de $69,3 y el Índice de Precios al Consumidor, de 46,4%. En tanto, “los recursos tributarios totales caerían en términos reales tanto en 2019 como en 2020, aunque a diferente velocidad: mientras que para este año se proyecta una reducción de 4,2% año contra año, en 2020 la contracción estimada se aceleraría a 5,8% año contra año”.

La OPC destacó “particularmente la caída en términos del PBI de los Aportes y Contribuciones a la Seguridad Social por la suba del mínimo no imponible para las contribuciones patronales, lo que implica menos recursos para el Gobierno nacional”. También advirtió por “la pérdida de impulso de los Derechos de Exportación (principal factor de crecimiento de la recaudación durante 2019), y a los cambios normativos en el Impuesto a las Ganancias y en las Contribuciones Patronales” que “explican parte del retroceso”.

Para el primer semestre del año, “se concentrará el 73% de los pagos totales de deuda y las necesidades brutas de financiamiento para el año próximo se estiman en el equivalente a 17,8% del PBI”. Como si fuera poco, “el ajuste por la fórmula movilidad sería del 51,30% a lo largo de 2020 y se aplicaría para las jubilaciones y pensiones, asignaciones familiares, AUH, pensiones no contributivas y otras prestaciones sociales”.

Para esta cuestión habrá que prestar atención a los primeros movimientos del equipo económico del kirchnerismo, que también prometió modificaciones en la política de subsidios. Por caso, y según la OPC, “el monto previsto para subsidios a la electricidad se basa en la política definida en el proyecto de Ley de Presupuesto de que los usuarios asumen el 63% del costo mayorista de generación y que, en el caso del gas, son similares los volúmenes y precios de importación a los de 2019”.

Sobre este último punto, las señales son poco alentadoras y provienen de la vicepresidenta electa, Cristina de Kirchner, que en 2018 presentó una iniciativa para declarar la emergencia “en materia tarifaria de los servicios públicos de electricidad, gas por redes y agua corriente” hasta el 31 de diciembre próximo. El tercer artículo del texto impone retrotraer “los cuadros tarifarios de los servicios públicos de electricidad, gas por redes, gas en boca de pozo y agua corriente al 1 de enero del año 2017”.

El flamante jefe del bloque “unificado” de senadores kirchneristas, José Mayans, actualizó ese proyecto y presentó una ley este año de “emergencia tarifaria nacional del servicio público de energía eléctrica en todo el país” por un período de dos años. Para ello, también solicita retrotraer “los cuadros tarifarios del servicio público de energía eléctrica al 24 de octubre del año 2018”. Todo un desafío para la nueva administración.

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