Presurosos, kirchneristas ya prometen Cristina 2007
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Cristina de Kirchner
• Aplausos
Parrilli; el jefe de la SIDE, Héctor Icazuriaga; «Juanito» Bontempo, asesor top del Presidente, y Carlos «Cuto» Moreno, el «cuidafirma» de Kirchner, aplaudieron, risueños, la ocurrencia entre el griterío de los 800 dirigentes que llenaron la sede del Sindicato de Empleadas Domésticas, en Perón al 1300.
Entre la multitud de aplaudidores se contaban los 116 concejales que, según sus registros, el dovenismo consiguió en la provincia de Buenos Aires el 23 de octubre, mechando aquí y allá dirigentes propios en las listas del kirchnerista Frente para la Victoria (FpV).
Rondaban por ahí los «Sin Techo» (militan en municipios opositores a Kirchner) Luis Vivonna de Malvinas Argentinas -quiere suceder a Jesús Cariglino-; César Chaer de San Martín; Luis Martinelli de Tres de Febrero; Luis Carranza de Escobar y José María Viñales de Lomas de Zamora, entre otros.
También dos jefes comunales, Mario Ishii de José C. Paz y Humberto Zúccaro de Pilar, -ambos provenientes del duhaldismo que ahora se tatuaron la K en la frente- se plegaron al festejo que devino, sin disimulo aunque habrá que ver si con solidez, en presuroso lanzamiento cristinista.
Con su arrebato de tribuna, Dovena ignoró la indicación presidencial de moderar por un tiempo las maniobras de reposicionamiento para evitar que se anticipe la interna oficial que tendrá en Buenos Aires el principal centro de atención.
Hasta Alberto Fernández desinfló un encuentro del kirchnerismo porteño. Otros, como el Movimiento Evita, directamente postergaron su show de presentación nacional hasta nuevo aviso, aunque antes de fin de año tendrán un minifestival en alguna ciudad bonaerense.
Pero no es ingenua la mención del diputado: en Buenos Aires el kirchnerismo empezó a guerrear por la gobernación del 2007. Entre otros, pululan Aníbal Fernández, Alberto Balestrini y Florencio Randazzo. Todos esos sueños se licuarían si aparece el nombre mágico: Cristina.
Traducción: si la Casa Rosada -suponiendo que Dovena tenga un guiño presidencial para actuar de vocero enviar ese mensaje- postula a Cristina ¿para qué los dirigentes de la provincia van a buscar alinearse con caciques que, jugando la primera dama, no pasarán de ser precandidatos?
Esa es, se intuye, la intención del bonaerense que soportó los vientos del sur -vivió desde varios años en Santa Cruz, donde se vinculó a Kirchner-: ascender de capitán a coronel del kirchnerismo bonaerense.


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