14 de noviembre 2005 - 00:00

Presurosos, kirchneristas ya prometen Cristina 2007

Cristina de Kirchner
Cristina de Kirchner
«Ahora tenemos que trabajar para que Cristina sea gobernadora de Buenos Aires en 2007.» Con picardía, Dante Dovena masticó la frase y dejó, provocador, un silencio para que se escuche primero un murmullo de sorpresa y segundos después el estruendo de los aplausos.

Pingüino de origen bonaerense, Dovena se convirtió la noche del miércoles pasado en el primer kirchnerista puro y con acceso directo a Néstor Kirchner, en vocear una alquimia con la que, desde antes del 23/10, coquetea la Casa Rosada: Cristina Fernández gobernadora 2007.

Convocada como una «cena de la victoria» para brindar por el resultado electoral, bajo el escudo del Frente Social para la Victoria que auspicia Dovena, la cita derivó en un mitin, con casi dos años de anticipación, de lanzamiento de campaña de la primera dama.

No fue, claro, un anuncio oficial. Pero Dovena -ex diputado por Santa Cruz, delegado del gobierno en Papel Prensa y ahora legislador electo que podría recalar en la jefatura del bloque oficialista de la Cámara baja- tiene una marca de fuego: es, desde hace años, un soldado K.

Otro dato sugerente: la parrillada y el asado debieron servirse recién después de las 22 -estaba previsto hacerlo una hora antes- porque Dovena se demoró, junto al secretario general de la Presidencia, Oscar Parrili, en un diálogo con Kirchner en la Casa Rosada.

Un rato después de la charla, Dovena estrenaba el cristinismo postulando a la senadora para suceder a Felipe Solá. «Como hicimos hace dos años cuando propusimos que sea senadora, ahora tenemos que trabajar para que Cristina sea gobernadora de Buenos Aires en 2007», bramó.

• Aplausos

Parrilli; el jefe de la SIDE, Héctor Icazuriaga; «Juanito» Bontempo, asesor top del Presidente, y Carlos «Cuto» Moreno, el «cuidafirma» de Kirchner, aplaudieron, risueños, la ocurrencia entre el griterío de los 800 dirigentes que llenaron la sede del Sindicato de Empleadas Domésticas, en Perón al 1300.

Entre la multitud de aplaudidores se contaban los 116 concejales que, según sus registros, el dovenismo consiguió en la provincia de Buenos Aires el 23 de octubre, mechando aquí y allá dirigentes propios en las listas del kirchnerista Frente para la Victoria (FpV).

Rondaban por ahí los «Sin Techo» (militan en municipios opositores a Kirchner)
Luis Vivonna de Malvinas Argentinas -quiere suceder a Jesús Cariglino-; César Chaer de San Martín; Luis Martinelli de Tres de Febrero; Luis Carranza de Escobar y José María Viñales de Lomas de Zamora, entre otros.

También dos jefes comunales,
Mario Ishii de José C. Paz y Humberto Zúccaro de Pilar, -ambos provenientes del duhaldismo que ahora se tatuaron la K en la frente- se plegaron al festejo que devino, sin disimulo aunque habrá que ver si con solidez, en presuroso lanzamiento cristinista.

Con su arrebato de tribuna,
Dovena ignoró la indicación presidencial de moderar por un tiempo las maniobras de reposicionamiento para evitar que se anticipe la interna oficial que tendrá en Buenos Aires el principal centro de atención.

Hasta
Alberto Fernández desinfló un encuentro del kirchnerismo porteño. Otros, como el Movimiento Evita, directamente postergaron su show de presentación nacional hasta nuevo aviso, aunque antes de fin de año tendrán un minifestival en alguna ciudad bonaerense.

Pero no es ingenua la mención del diputado: en Buenos Aires el kirchnerismo empezó a guerrear por la gobernación del 2007. Entre otros, pululan
Aníbal Fernández, Alberto Balestrini y Florencio Randazzo. Todos esos sueños se licuarían si aparece el nombre mágico: Cristina.

Traducción: si la Casa Rosada -suponiendo que
Dovena tenga un guiño presidencial para actuar de vocero enviar ese mensaje- postula a Cristina ¿para qué los dirigentes de la provincia van a buscar alinearse con caciques que, jugando la primera dama, no pasarán de ser precandidatos?

Esa es, se intuye, la intención del bonaerense que soportó los vientos del sur -vivió desde varios años en Santa Cruz, donde se vinculó a Kirchner-: ascender de capitán a coronel del kirchnerismo bonaerense.

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