8 de noviembre 2004 - 00:00

Regreso

Reaparece mañana Raúl Castells en los grandes escenarios. Se hará presente en un acto en las puertas del Congreso, donde un grupo de legisladores tratará de imponer un proyecto de amnistía a 5.000 piqueteros y demás activistas que han sido procesados por violar leyes al protestar. El dirigente será esperado por sus seguidores en la estación Retiro, y de allí lo llevarán en caravana hasta la Plaza de los Dos Congresos para celebrar el éxito del reclamo con huelga de hambre por 39 días que lo ha puesto a la cabeza de todas las organizaciones de protesta opacando los demás liderazgos.

Raúl Castells
Raúl Castells
La figura es «extinción de pena» pero, en los hechos, implica una amnistía para los 5.000 -otros datos citan 7.000-piqueteros, gremialistas, ahorristas o dirigentes políticos que en la actualidad están procesados o imputados en la Justicia por hechos vinculados a la protesta social. Empujar una ley que establezca un perdón genérico para todos ellos será el motivo de una sesión especial que mañana realizará la Cámara de Diputados y tendrá, afuera del Congreso, su versión callejera con un acto político que marcará el regreso de Raúl Castells a Capital Federal.

El líder piquetero, para quien sus seguidores del MIJD preparan una ceremonia de bienvenida, será uno de los procesados top que compartirán escenario mientras puertas adentro, sin respaldo del PJ ni de la UCR, al menos unos 40 diputados argumentarán a favor de la amnistía.

•Discusión

No alcanza para avanzar con la sanción pero, según entienden sus promotores, sirve para instalar la discusión sobre un tema que Néstor Kirchner, a poco de asumir, prometió resolver: excluir de la sanción penal las acciones no violentas ligadas a la protesta social.

El Presidente hasta le indicó a su secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, que diseñe un decreto en ese sentido. Pero la sucesión de incidentes caóticos protagonizados por grupos piqueteros terminaron por archivar la iniciativa oficial. Ahora, sectores de izquierda, pro kirchneristas como Miguel Bonasso y Francisco «Barba» Gutiérrez, o críticos del gobierno como el socialista Ariel Basteiro -autor del proyecto que se debatirá en el recinto-o Patricia Walsh (IU), aparecen abrazados para obligar a Kirchner a reabrir la discusión.

Hay, incluso, peronistas detrás de esa idea: la porteña Inés Pérez Suárez, que pertenece al bloque de Adolfo Rodríguez Saá, se plegó tambiéna la propuesta y prometió asistir mañana a la sesión especial. Pero el PJ formal sólo se moverá si hay indicaciones desde la Casa Rosada.

• Procesamiento

Afuera, en tanto, se repetirá la mixtura: además de grupos piqueteros de diverso origen --estarán la CCC de Juan Carlos Alderete, ahora cercana al gobierno-y los más críticos del Bloque Piquetero, y hasta dirá presente la CTA de Víctor De Gennaro.

Los dirigentes de esa central gremial, a la que pertenece
Luis D'Elía, es una de las que acumula mayor cantidad de procesamientos: por caso, su titular en Jujuy, Nando Acosta, ostenta el récord de más de 60 causas judiciales. Pero no es un fenómeno exclusivo de los sindicalistas. También varios de los diputados que participarán de la sesión tienen imputaciones en la Justicia: entre ellos, Basterio y Gutiérrez del Polo Social.

La ronda la completarán «dirigentes sociales» que también tienen causas iniciadas en la Justicia, como el cura Pedro Olmedo de Jujuy o el obispo de Lomas de Zamora, Agustín Radrizzani, médicos de hospitales porteños y directores de escuelas de todo el país.

De algún modo, la presencia de esos referentes, apunta a desligar -dicen los organizadores-«la
protesta justa» de la acción violenta que, advierten, muchas veces «es planificada» y «resulta funcional» a quienes pretenden encorsetar el derecho a reclamo.

No lo dicen, queda claro, que no es lo mismo una intervención de Quebracho que una protesta de ahorristas o de vecinos que cortan una calle.

• Recibimiento

Por eso, el texto propuesto fija como no pasible de sanción penal las acciones de protesta que no impliquen daño a la propiedad o las personas. En ese caso, un piquete no sería condenable penalmente pero, en cambio, lo sería la toma violenta de una empresa.

En algún punto, esa distinción no favorecería a
Castells. Así y todo, el líder del MIJD --que concentró la atención durante los últimos dos meses, primero con su detención y luego por la huelga de hambreparticipará de la movilización en la que esperan reunir a 20 mil personas.

Será su reaparición en la Capital Federal luego de varios meses en el Chaco. Por eso, sus seguidores,
lo irán a recibir a la terminal de Retiro y luego se movilizarán por el centro porteño hasta llegar al Congreso Nacional para participar de la sesiónmitin a favor de la amnistía.

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