8 de marzo 2004 - 00:00

Reto

Aníbal Fernández, virtual vocero del gobierno, calificó ayer de «poco felices» las declaraciones del jefe de la Fuerza Aérea, brigadier Carlos Rohde, cuando en Río Cuarto señaló que en los años '70 «se cometieron errores y horrores de ambos lados». El jefe de la aeronáutica militar no fue original y sólo repitió el pronunciamiento de esa fuerza de 1995, cuando el entonces jefe de Estado Mayor, brigadier Juan Paulik, expresó exactamente lo mismo. Igual que el brigadier Teodoro Waldner durante la gestión de Raúl Alfonsín. El ministro del Interior tampoco fue original. Una vez más el gobierno, por su intermedio, criticó también a José Pampuro, que días antes había dicho lo mismo que el brigadier.

El 1 de mayo del 95, el brigadier Juan Daniel Paulik afirmó que en la lucha contra el terrorismo «se cometieron graves errores de procedimiento y también horrores; de ambas partes».
El 1 de mayo del '95, el brigadier Juan Daniel Paulik afirmó que en la lucha contra el terrorismo «se cometieron graves errores de procedimiento y también horrores; de ambas partes».
El ministro del Interior, Aníbal Fernández, calificó ayer con cierto apresuramiento de «poco felices» las expresiones del jefe de la Fuerza Aérea, brigadier general Carlos Alberto Rohde, quien dijo en Córdoba que durante la última dictadura «se cometieron horrores y errores, pero de ambos lados» y que esa fuerza «ya hizo su autocrítica en 1995». Un juicio equilibrado que sostuvo en su momento la aeronáutica militar, que recordó que los dos sectores en pugna, Fuerzas Armadas y terrorismo subversivo, cometieron excesos en su accionar que pagaron muchos inocentes.

Rohde se refirió a la actitud asumida entonces por el jefe de la Fuerza Aérea, brigadier general Juan Daniel Paulik a pocos días de transcurrida la publicitada autocrítica televisiva del jefe del Ejército, general Martín Balza. Aprovechó para esto que el 1 de mayo se celebra en esa fuerza su bautismo de guerra en Malvinas y señaló lo siguiente: «La actual conducción superior de la Fuerza Aérea es absolutamente consciente de que en la lucha contra el terrorismo se cometieron graves errores de procedimiento y también horrores. Estos últimos, patrimonio, sin duda alguna, de ambas partes». Puntualizó que «las instituciones armadas fueron un factor más en un país en donde la escalada de violencia y el desencuentro entre compatriotas crecía vertiginosamente».

Paulik recordó también que no era la primera vez que la Fuerza Aérea hacía su propia autocrítica. Debe recordarse que, durante la gestión presidencial de Raúl Alfonsín (1983/1989) -etapa que vivió las asonadas carapintadas de Semana Santa, Monte Caseros, Villa Martelli y la toma del edificio Libertador-, la Fuerza Aérea se convirtió en uno de los pilares de ese gobierno a través de dos de sus jefes, los brigadieres Ernesto Crespo (jefe de la fuerza) y Teodoro Waldner (titular del Estado Mayor Conjunto), siendo premiada con la creación de Edcadassa. En aquel tiempo, Waldner dijo textualmente: «Debemos reconocer que las características de esa lucha llevaron las acciones de violencia a un límite tal que ha permitido dudar de la legitimidad de muchos actos de la represión desatada». Consultado anoche, Paulik admitió que «son tiempos difíciles», agregando: «Si queremos mirar al futuro, todos debemos admitir que hubo excesos por ambos lados».

• Crítica

El ministro del Interior, virtual vocero del gobierno en cuanto tema se le cruce, sostuvo ayer: «Si las Fuerzas Armadas hubieran actuado dentro de la ley, en lugar de hacerlo desde la ilegalidad, los argentinos nos habríamos ahorrado años de dolor y resentimiento». El titular de la cartera política expresó estos conceptos poco antes de partir a Italia, donde participará de un congreso referido a los peligros que acechan a los sistemas democráticos en la actualidad.

Fernández dijo también: «Las Fuerzas Armadas deben subordinar sus dichos y sus actos a su comandante en jefe, que es el presidente de la Nación», Néstor Kirchner.

«Así ocurrió en Italia -explicó el ministro-, cuando la democracia fue atacada desde grupos radicalizados de izquierda y de derecha en los años '70 y fueron las instituciones democráticas las que, dentro de la ley, reprimieron y controlaron esas expresiones autoritarias»
. Si se refirió a las Brigadas Rojas, este Fernández bonaerense erró en la apreciación porque esa formación italiana no llegó a tener el despliegue de activistas ni el sostén logístico que tuvieron las formaciones terroristas subversivas en la Argentina para la misma época.

En declaraciones recogidas por «La Voz del Interior» en Río Cuarto, durante la inauguración de equipos en el Aeropuerto de Las Higueras, Rohde ratificó
«la posición que mantuvo la Fuerza Aérea en esa oportunidad», y agregó: «Todo lo que contribuya a esclarecer los hechos lo vemos con buenos ojos».

Si bien dijo
«no» recordar «las palabras exactas que se emplearon en la autocrítica de 1995», el jefe aeronáutico señaló que, en aquel momento, «se reconoció que se habían cometido errores y horrores, y que inclusive se habló de que fueron cometidos por ambos lados», recordó con bastante precisión.

• Sin sugerencias

En este marco, negó que existieran sugerencias del poder político para ratificar esa posición. «En el caso particular de la Fuerza Aérea, que está bajo mi mando, aseguro que no existió ningún tipo de sugerencia por parte del poder político», aseveró.

El jefe de la Fuerza Aérea realizó esas declaraciones cuatro días después de la autocrítica realizada por el jefe de la Armada, almirante
Jorge Godoy, quien sostuvo que «no pueden esgrimirse argumentos válidos para negar o excusar la comisión de hechos violentos y trágicos» en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), durante el último gobierno militar (1976/1983).

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