Reutemann rechazó competir por presidencia en Asamblea
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Kirchner fue el primero en reclamar por elecciones en 60 días «porque eso es lo que se pactó cuando aprobamos designar a Rodríguez Saá». De la Sota pareció recular cuando, después de consultar con operadores bonaerenses sobre la posibilidad de bajar el proyecto Duhalde y recibir una negativa, hizo un cuestionamiento sobre «la soberbia de Buenos Aires». Para decir a continuación que « no vamos a poner palos en las ruedas si la decisión pasa por Duhalde», pareció resignarse. El repliegue fue total cuando dijeron que « hay que cortarla con el llamado a elecciones».
Fue cuando lo miraron a Reutemann y le tiraron la posibilidad de ser él el candidato del grupo mayoritario de gobernadores. «Vos podés ser el candidato del consenso», se animó uno de ellos. Nueva consulta telefónica y renovada negación del duhaldismo de bajarse, aún ante la posibilidad del sabalero. « Sin el apoyo de todos, no soy el candidato» dijo el « Lole» con la cara de piedra que se le conoce. Y agregó tajante: « De lo contrario sería el candidato del disenso».
La reunión no terminaba de acomodar los tantos cuando se escuchó decir: «Ojo con lo que decidimos, porque el peronismo no tendrá una tercera oportunidad», sentenció Fellner, que había mantenido una corta comunicación telefónica con Ruckauf. Y aprovecharon para subrayar los errores que no se debían reiterar. « Como la designación de un hombre como (Carlos) Grosso», devaluado ante la sociedad. Argumento que sirvió para referirse a figuras ajadas de la provincia de Buenos Aires, « para evitar el desgaste acelerado que sufrió Rodríguez Saá», que ahora perderá hasta la presidencia del CFI, por haber renunciado a la gobernación de San Luis, se comentó.
Condición
Las últimas reservas que se llevaron al Conte habían caído. Todavía hubo algún corcovo: «¿Por qué arregló primero con la oposición antes de hablar con nosotros?». No alcanzó para cuestionar más. Más allá de las divergencias que podían tener con Duhalde, « ante la gravedad de la crisis, debemos apoyar», dijo otro mientras la mayor parte asentía. « Con la condición de que los hombres que representen en el gobierno a las provincias deben cuidar que se respeten temas como el de la coparticipación». Parecían los últimos ademanes del intento de frenar la llegada de Duhalde a la Casa de Gobierno. «Espero que sea serio en lo que va a hacer», se encomendó otro mientras salían hacia el Congreso para entrevistarse con Duhalde y hacerle conocer el apoyo del peronismo del interior. Un cordobés se confesó con este diario y afirmó que «tendremos un presidente sin legitimidad popular, designado a dedo; pero vamos a acatar lo que ha dispuesto la mayoría».




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