7 de diciembre 2010 - 20:21

Se reavivó la llama de la discordia entre Macri y la "señora de enfrente"

En primera fila: Ernesto Sanz, Hugo Moyano, Antonio Brufau, Cristina de Kirchner, Enrique Eskenazi, Jorge Sapag, Hermes Binner, Mauricio Macri y Julio De Vido. En el auditorio: Cristiano Ratazzi, Daniel Scioli, Mario das Neves, Gildo Insfrán, José Alperovich, José Pampuro, Nicolás Fernández, Agustín Rossi, Federico Pinedo, Gerardo Werthein, Jorge Brito, Héctor Méndez.
En primera fila: Ernesto Sanz, Hugo Moyano, Antonio Brufau, Cristina de Kirchner, Enrique Eskenazi, Jorge Sapag, Hermes Binner, Mauricio Macri y Julio De Vido. En el auditorio: Cristiano Ratazzi, Daniel Scioli, Mario das Neves, Gildo Insfrán, José Alperovich, José Pampuro, Nicolás Fernández, Agustín Rossi, Federico Pinedo, Gerardo Werthein, Jorge Brito, Héctor Méndez.
El descubrimiento de un megayacimiento de gas no convencional reavivó la llama de la discordia entre Cristina de Kirchner y Mauricio Macri. Con motivo de la oficialización del hallazgo en la cuenca neuquina, gobernadores, funcionarios, legisladores y empresarios desbordaron el auditorio de la torre de Repsol-YPF en Puerto Madero. Luego de la presentación técnica de los resultados de exploración, la Presidente tomó el micrófono y se despachó contra los referentes de la oposición, particularmente contra el jefe de Gobierno porteño, que tuvieron butaca asignada en ese salón.

Ya en el antril, la Presidente envió un mensaje sin filtro a los que no comulgan con el modelo K. "Hoy estamos todos muy contentos de que las cosas vayan bien, pero algunos dirigentes o sectores parece que casi fueran militantes de la infelicidad", soltó la mandataria desde el atril. En la tribuna se azoraron Macri, su alfil en la Cámara de Diputados, Federico Pinedo, el chubutense del peronismo federal Mario Das Neves, el socialista de Sanfa Fe, Hermes Binner, y el titular de la UCR, Ernesto Sanz, entre otros.

Pero a pesar que varios dirigentes opositores estaban en el lugar, Cristina orientó sus críticas a la máxima autoridad de la ciudad de Buenos Aires ante las recientes quejas por la falta de apoyo del arco antimacrista al Presupuesto 2011. En concreto, pidió a los que ocupan cargos ejecutivos asumir las responsabilidades institucionales. "Siempre me hice cargo de todo, de lo bueno, de lo malo, de lo que podemos hacer y de lo que no ¿se imaginan si tuviera que echarle la culpa a alguien de las cosas que se aprobaban o no (en el Congreso)?. La gente no quiere escuchar explicaciones, quiere soluciones", lanzó con la mirada fija en Macri.

Este lunes, el alcalde procesado por el escándalo de las escuchas telefónicas advirtió a los bloques de la oposición en la Legislatura porteña que si no aprueban su plan de gastos e ingresos evalúa adelantar las elecciones de 2011 a marzo próximo, confiado que obtendrá una reelección, y por lo tanto, una mayoría en ese recinto que le garantice la sanción de la "ley de leyes".

Cristina, que no contará con presupuesto pero que tiene a un jefe de Gabinete con superpoderes para reasignar partidas, pasó la factura al líder del PRO por no tender una mano al oficialismo en el Congreso para sancionar su plan. "Los que tienen capacidad política deben superar todas las adversidades sin quejarse y sin echarle la culpa a nadie", le reprochó ante una platea repleta de espectadores pasmados. Macri estaba en primera fila.

En otro pasaje de su alocución, cuestionó a los dirigentes que "colocan en el otro la responsabilidad de las cosas que no quieren o no pueden hacer" y pidió "abandonar esa postura".

Pero los dardos al jefe de Gobierno volaron desde el inicio del discurso. Cristina se ubicó al frente del micrófono, dio la bienvenida y le pasó otra vieja factura adeudada. A principios de 2010, Macri concedió una entrevista al periodista Matías Martin, que comenzó a bordo de un ómnibus turístico estilo inglés pero sin techo y de color amarillo y terminó en su despacho frente a la Plaza de Mayo, a metros de la Rosada.

Allí, ante una mención de Macri a las "limitaciones" que le impone "la señora de acá enfrente" a su gestión en la Ciudad, el entrevistador lo interrogó por el tono "despectivo" de esa declaración. "¿Te das cuenta que sos muy despectivo cuando hablás también? Esta 'señora de acá enfrente'... vos partís de una base conciliadora que no demostrás en ningún momento", le machacó Martin, a lo que Macri respondió con un lamento por el perfil de la entrevista. "Me dijeron que iba a ser una reportaje más de la vida...". ( Haga click acá para ver la entrevista)

Meses después de ese comentario, la Presidente recogió el guante caído y fustigó a Macri, que no tuvo chance de replicar porque no fue orador en el acto.

Luego beber un sorbo de agua, Cristina comenzó su intervención: "Buenos días a todos y a todas; ingeniero Enrique Eskenazi; señor presidente de Repsol-YPF, Antonio Brufau; Sebastián Eskenazi; Matías, uno de los que permanece escondido, no lo muestran mucho, pero que trabaja mucho, Matías Ezkanazi; señor secretario general de la CGT (Hugo Moyano); señores gobernadores de las provincias argentinas (...) ", saludó.

Al percatarse que Macri retornó a su butaca interrumpió para sumarla a la lista de salutaciones: "También señor jefe de Gobierno. Se había levantado por eso no lo saludé", le increpó, y siguió: "Para que no sea que mañana diga que la Presidenta no lo saluda, que 'esa señora de enfrente' no lo saluda. 'La señora de enfrente' lo saluda. Se había levantado, por eso no lo saludé".

La platea reaccionó con aplauso y Macri, sonrojado, se refregó la nariz mientras un flash registró la incómoda expresión de su rostro.

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