6 de abril 2004 - 00:00

Seguridad: Ibarra, como Solá, más lejos de Kirchner

Aníbal Ibarra
Aníbal Ibarra
Aníbal Ibarra desafía ahora a Néstor Kirchner y a Felipe Solá. No sólo el jefe de Gobierno se opone a que la Policía Federal se unifique con la Bonaerense en una fuerza metropolitana, sino que tiene decidido presentar la semana que viene dos avanzadas en temas de seguridad. Una es un nuevo código contravencional porteño más duro que el actual, y la otra es la presentación formal ante Diputados de la Nación del pedido para derogar la ley que impide que la Capital Federal tenga su propia Policía.

Dirá con esos gestos que quiere arreglárselas sólo en materia de seguridad con la creación de una Policía urbana que tiene planificada y que ya anunció al inicio de este segundo mandato al frente de la Ciudad de Buenos Aires
.

«No nos convocaron ni consultaron», expresó el secretario de Seguridad y Justicia de la Ciudad, Juan Carlos López, ayer, ante la consulta sobre cómo se está trabajando en conjunto acerca del área metropolitana.

Ibarra
dijo directamente que unir la Policía Bonaerense con la Federal sería «un retroceso», y se quejó de las discusiones de la materia a través de los medios de comunicación.

«No estoy de acuerdo con traer la Bonaerense a la Federal porque sería un retroceso», refutó Ibarra sobre esa idea y dijo que en cambio en conjunto las Policías trabajan con buenos resultados.

López
, a quien Ibarra delega todos los temas en la materia, explicó que la posición de la Ciudad es que «hay que reforzar las autonomías y en ese marco seria lógico aportar mayores recursos técnicos y humanos en términos de coordinación de problemas que están relacionados». El funcionario cree que la Policía Bonaerense no está al nivel de la Federal y que una integración perjudicaría, por eso insiste -como Ibarra-en la puesta en marcha de una Policía local, algo que no es para nada inmediato.

«Entre las dos Policías hoy se podrían hacer actividades interjurisdiccionales, como control vehicular o de acceso a los dos distritos» -provincia y Ciudad de Buenos Aires-, dijo el funcionario.

• Grandes defectos

«Partimos de la base de que la Policía Federal con grandes defectos tiene un nivel de capacitación y recursos técnicos superior al de la Bonaerense -continuó López y que por otra parte la Federal tiene mayor nivel de comunicación con la gente que la Bonaerense», graficó sobre la imagen de cada fuerza.

«Policía única no, porque hay que subir el nivel allá y no bajarlo acá», remarcó López e insistió en que «habría que tener una Policía local poderosa y diferenciada de lo que es la problemática federal». « Estamos diciendo que es mejor tener una Policía propia y que esa Policía tenga marco de coordinación con la otra que no tiene, la Federal y la Bonaerense», completó.

Es que la noticia de crear una Policía metropolitana, que se difundió desde la provincia de Buenos Aires tras la asunción de
Graciela Giannettasio como interina, les llega a los porteños en el momento en que la Capital Federal reclama a la Nación 500 policías que Ibarra se comprometió a financiar, pero se pide una firma del jefe de Gabinete nacional para concretar ese pase.

La Ciudad está esperando que desde el gobierno nacional le autoricen esas 500 vacantes a la Policía Federal para que los nuevos agentes se desempeñen exclusivamente en el distrito como un cuerpo especial de Policía urbana, y quiere más. Quiere concretar el traspaso de los federales, cuestiones que se verían atascadas, consideran, con la creación de un cuerpo metropolitano que integrarían con la Bonaerense.

Por ahora, no ha habido comunicación formal por esa cuestión, y tampoco se reactivó una comisión especial que integran los secretarios de Seguridad,
Norberto Quantín (Nación), López (Ciudad de Buenos Aires) y Giannettasio (provincia de Buenos Aires).

«Si la Policía está reclamando 3.000 vacantes, no se sabe con qué van a crear esa seguridad metropolitana»,
se preguntaban ayer en los pasillos del Palacio Municipal para referirse que la Federal ha perdido 3.000 agentes en los últimos años (por retiros, jubilaciones, etc.) que no habrían sido reemplazados.

La estrategia porteña, hasta ahora, está en negociar para la Capital Federal puntos de coparticipación que formalmente no tiene.
En los mismos estarían reconocidas las partidas que Nación afronta para el pago de la Policía Federal que se desempeña en el distrito. Con eso y la derogación de la ley Cafiero, la Ciudad tendría permiso -y partida presupuestaria-para contar con una fuerza local urbana.

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