7 de julio 2005 - 00:00

Sin Kirchner y con gobernadores, Cristina se lanza hoy en La Plata

Con 48 horas de diferencia, Cristina Fernándezy Chiche Duhalde se treparán desde hoy a la campaña electoral de Buenos Aires. A casi cuatro meses de la elección de octubre, la primera dama y la ex iniciarán una pelea, cuerpo a cuerpo, por mucho más que una banca en el Senado nacional.

Esta tarde, en el Teatro Argentino de La Plata, Cristina mostrará a su lado a dieciséis gobernadores. Una puesta en escena del gobierno para « nacionalizar» la pulseada por el PJ bonaerense que, contra todos los pronósticos, se desató entre Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner.

Ayer, en la Casa Rosada trabajaban, frenéticos, en los detalles escenográficos.
Sobre la tarima principal, estarán Cristina,
José Pampuro --que será candidato a senadory el intendente de La Matanza, Alberto Balestrini, que encabezará la lista de diputados nacionales.

De blanco, la primera dama será la oradora central --también hablará Balestrini-en un escenario «vestido» con banderas argentinas donde no habrá símbolos del PJ. De todos modos, nadie ordenará silencio cuando suenen las estrofas iniciales de la «Marcha Peronista».

Cuando eso ocurra, el fueguino Jorge Colazo deberá hacer malabares. A pesar de que está sancionado por su partido, la UCR, y sobreactúa gestos a favor de los Kirchner, difícilmente se arriesgue a emular, a capella, al celebrado Hugo Del Carril.

• Asistentes

Colazo es el único no peronista de los gobernadores que el gobierno tildaba anoche como presentes en La Plata. Entre ellos se cuentan José Manuel de la Sota ( Córdoba), Jorge Obeid (Santa Fe), Jorge Busti (Entre Ríos), José Luis Gioja (San Juan) y Carlos Rovira (Misiones) entre otros.

Está programada, según el libreto oficial, la presencia incluso del pampeano
Carlos Verna, un ex menemista que tuvo un trato fluctuante con la Casa Rosada. En cambio, no participará del show platense Juan Carlos Romero (Salta).

Naturalmente, en la primerafila, estará Felipe Solá y unos 60 intendentes bonaerenses. Finalmente, la nómina de jefes comunales que respaldan a Cristina -que publicó este diario-harán fila para venerar a la primera dama ahora ya engalanada como candidata.

Obsesiva por los detalles,
Cristina no se decidía anoche entre las alternativas musicalesque le arrimaba Enrique «Pepe» Albistur, encargado de la logística teatral del acto. Entre el Himno nacional versión «Say no More» de Charly García o la edición clásica.

En tanto, el sábado a las 3 de la tarde, en San Vicente, Chiche presentará su postulación en medio de una escenografía del peronismo y con un mensaje conciliador para -intentarderrumbar la imputación del gobierno de que el duhaldismo encarna una oposición peligrosa.

• Reflejo

El lanzamiento se realizará en la quinta de San Vicente que en los años 40 ocuparon Juan Domingo y Eva Perón. Allí, en el verano de 2003, con respaldo de Eduardo Duhalde, Néstor Kirchner anunció su candidatura presidencial, con Daniel Scioli como vice.

El escenario actúa como reflejo de lo que los Duhalde pretenden instalar en la campaña electoral:
que son los propietarios del peronismo y que, a pesar de enfrentarse con los Kirchner en las urnas en octubre, la competencia no supondrá arrebatos contra el gobierno.

El montaje está listo. El sábado, sobre la tarima, desfilarán los candidatos del PJ oficial para firmar un « Compromiso con la Gobernabilidad» donde explicitarán que, unas vez electos, no atentarán contra las gestiones de
Kirchner y el gobernador Solá.

Es un golpe -con mucho de marketing-pergeñado por
Duhalde y Chiche para bloquear las flechas envenenadas de kirchneristas y felipistas que atropellan al duhaldismo acusándolo de atentar contra la gobernabilidad. «Yo quiero que todos los candidados lo firmen» condicionó Chiche.

Es una respuesta a un racimo de palabras que dijo Kirchner.
«No se puede ser, a la vez, oficialismo y oposición. Si apoyan al gobierno ¿por qué llevan una boleta de candidatos distinta?» preguntó con fingida ingenuidad el Presidente para inquietar a los duhaldistas.

Pero el «compromiso» chichista no será sólo promesas de que, en el futuro, el duhaldismo no engendrará topetazos contra el gobierno. También, sin vueltas, contendrá un rosario de reclamos para que
Kirchner, entre otros temas, encare «la lucha contra la pobreza», se informó.

Te puede interesar