La disidencia de Felipe Solá con Carlos Ruckauf no duró 24 horas. Haya sido por efecto de que le «sacaron de contexto sus dichos» o de las críticas que el propio vicegobernador recibió desde el seno del PJ bonaerense, lo cierto es que ayer aclaró que «en ningún momento sentí que instaba al gobernador a tener más sensibilidad social. No lo dije porque me parece que sería pedante desde la posición en la que estoy, que es de colaboración y trabajo cotidiano».
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De todos modos, casi toda la dirigencia peronista interpretó que Solá había sido, en las declaraciones publicadas por un matutino, muy poco solidario con el gobernador y con su gobierno. El intendente de La Matanza, Alberto Ballestrini, le reclamó a Solá que «tendría que hablar más con el gobernador. Las diferencias que pueda tener debe tramitarlas en el seno del gobierno o del partido. De lo contrario, lo único que hacemos es crearle a la gente más problemas de los que tiene a causa de las peleas entre dirigentes que no hablan entre ellos».
Otro intendente, el de La Plata, Julio Alak, directamente refutó a Solá. Si el vice había dicho que «Ruckauf debe tener más sensibilidad social», Alak afirmó que el gobernador «está haciendo un esfuerzo gigantesco para atemperar la crisis que está atravesando el país». Dijo también que «Ruckauf no tiene una mala relación con la gente» y comparó las críticas de Solá con las que Carlos Chacho Alvarez dirigía a Fernando de la Rúa: «Hay que postergar las diferencias internas para que no suceda lo que ocurrió con Alvarez y De la Rúa, ya que no debemos permitir que eso vuelva a repetirse».
Solá dio marcha atrás en las declaraciones que se conocieron por la mañana. Había dicho que «Ruckauf tiene una tendencia a encerrarse en el problema y creer que los demás se la tienen que bancar», predicó, casi como un psicoanalista, para agregar algo bastante obvio y suficientemente impreciso como para ser irreprochable: «Si no somos muy sensibles, nos vamos a equivocar». Pero ayer se corrigió: «Yo no soy quién para decirle a Ruckauf que tiene que tener más sensibilidad social. Si he tenido diferencias sobre algo concreto, lo he planteado alguna vez, pero más allá de esas diferencias yo trabajo todo el día en un ida y vuelta con el gobernador y sus ministros».
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