29 de abril 2003 - 00:00

Sra. de Kirchner, con la llave del ballottage

El gobierno ya tiene preparada para el próximo 7 de mayo la Asamblea Legislativa destinada a proclamar las dos fórmulas electorales que concurrirán al ballottage por haber obtenido el primer y segundo lugar en la votación del domingo y no alcanzaron los mínimos establecidos por la Constitución para evitar la segunda vuelta. Esa posibilidad fue contemplada hace 10 días cuando parecía inevitable que ningún candidato presidencial iba a superar 45% de los votos o 40% con una diferencia mayor a 10 puntos.

Para llegar a la nueva elección, las duplas deben completar una serie de pasos legales, entre ellos, aceptar de manera fehaciente la participación en la segunda elección. En el Congreso, el proceso estará controlado por la esposa de Néstor Kirchner, jefa de la Comisión de Asuntos Constitucionales y encargada de convocar a la Asamblea, una vez que la Justicia Electoral comunique oficialmente el resultado de la primera vuelta.

El procedimiento electoral comenzará cuando los magistrados terminen el escrutinio oficial definitivo y comunique al Senado los resultados a través de actas por telegrama. Esas comunicaciones son giradas a la comisión que preside Cristina Fernández de Kirchner. En este caso, la responsabilidad de la convocatoria recaerá exclusivamente en la señora de Kirchner ya que en esa dependencia parlamentaria no se ha nombrado aún ni vicepresidente ni secretario.

La Asamblea analizará los dictámenes con los cómputos y decidirá qué formulas pasan al ballottage, un paso formal ya que deben respetarse los votos obtenidos. Antes de terminar con el mecanismo constitucional, el Senado debe correr vista al Frente por la Lealtad y al Frente para la Victoria, notificándoles la resolución. Las fórmulas Menem-Romero y Kirchner-Scioli deben aceptar por escrito ir a otra elección el 18 de mayo y recién entonces se perfecciona el sistema de ballottage. La fórmula que no lo haga quedará afuera de la elección e inmediatamente se proclamará ganador al contrincante.

• Funcionamiento

Por lo tanto, para que el cronograma se cumpla, la Justicia Electoral debe acelerar los pasos, aunque en realidad no ha habido demasiados problemas hasta ahora en el escrutinio provisorio como para pensar que el definitivo pueda demorarse.

La Asamblea Legislativa que se convocará para proclamar a los 2 combinados más votados tendrá un funcionamiento similar a las de apertura del período de sesiones ordinarias o al plenario de diputados y senadores que nombró presidentes a Adolfo Rodríguez Saá en diciembre de 2001 y Eduardo Duhalde en enero de 2002.

Sólo hay una restricción de número para sancionar la proclamación. La primera votación debe ganarse por mayoría calificada y, salvo en el caso que esto no se consiga, se pasará a una segunda votación por mayoría simple. Este procedimiento no presentaría incógnitas en el caso actual, ya que el porcentaje de votos obtenidos por Ricardo López Murphy lo deja cómodo y sin posibilidad de discusión sobre el tercer lugar. El mecanismo fue, obviamente, pensado para casos de discrepancias o impugnaciones.

Todo el proceso parte de las disposiciones establecidas en los artículos 150, 152, 154 y 155 del Código Electoral, en consonancia con la Constitución nacional y los reglamentos de la Cámara de Diputados y el Senado.

En medio, todo el trámite legal, es decir, desde hoy y hasta el 18 de mayo, pueden producirse hechos o incidentes que influyan en la integración de las dos fórmulas presidenciales elegidas para el ballottage. Para eso, el Código Electoral prevé un sistema de reemplazos:

• Sistema de reemplazos

• Como regla general, los dúos que van al ballottage sólo pueden modificarse en caso de muerte de alguno de sus integrantes. Si fallece el candidato a presidente o vice, el partido o alianza que los llevó a la candidatura deberá designar en 7 días un reemplazante para ocupar la vacante.

• No es el mismo procedimiento en caso de renuncia. Si, por ejemplo, Juan Carlos Romero o Daniel Scioli, presentaran la renuncia, Carlos Menem o Néstor Kirchner continuarían la carrera hacia el ballottage a solas, sin vice.

• Si el que dimite es el candidato a presidente, el compañero de fórmula ocupa inmediatamente su lugar y puede presentarse a la elección.

• Si se diera el caso que muriesen ambos integrantes de una de las dos fórmulas que alcanzaron la segunda vuelta, el gobierno deberá convocar a una nueva elección presidencial completa, iniciando el proceso nuevamente.

• Por eso es que para que una de las dos fórmulas quede eliminada del ballottage deben dar un paso al costado ambos miembros: «en caso de renuncia de los dos candidatos de cualquiera de las dos fórmulas más votadas en la primera vuelta, se proclamará electa a la otra», dice el artículo 155 del Código Electoral.

• Sin práctica

No existe práctica en la Argentina sobre el funcionamiento del ballottage, pero sí lo hay sobre este tipo de renuncias. En 1973 Ricardo Balbín inauguró el sistema cuando se retiró de la segunda vuelta junto a Eduardo Gamond en las elecciones donde la fórmula Cámpora-Solano Lima del Frejuli obtuvo 49,59% de los votos contra 21% de la UCR. En esa época, la exigencia para evitar el ballottage subía a 50% más uno de los votos positivos emitidos.

Cámpora, así, fue proclamado presidente sin segunda vuelta y asumió el 25 de mayo de ese año. Sólo que 40 días después debió renunciar a la Presidencia para dejar el lugar a Raúl Lastiri, quien abrió el nuevo proceso electoral que terminó con la asunción de Juan Domingo Perón.

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