Típico enjuague del PJ: ¿se va Díaz Bancalari, viene Baladrón?

Política

El kirchnerismo formalizó ayer el pedido de renuncia a José María Díaz Bancalari -por participar en la lista de candidatos a senadores por la provincia de Buenos Aires junto a Hilda Chiche Duhalde- y precipitó así la crisis en el futuro de la conducción del bloque PJ. Sólo el receso de invierno que se vive en el Congreso frenó que ayer no hubiera una definición, pero en todo el kirchnerismo se daba por terminada la gestión de Díaz Bancalari y sólo se negociaba la sucesión. Al jefe de bloque le entregaron por la tarde un documento con la firma de 60 diputados -tres por poder-, según jura el duhaldismo, y 64 reales, según publicita el kirchnerismo. El duhaldismo consiguió ganar tiempo convocando a una reunión de la presidencia de la bancada para dentro de dos semanas, cuando todos vuelvan de vacaciones. Pero esa tregua unilateral podría no perdurar. Ayer, Carlos Verna, gobernador de La Pampa, daba por hecho que la jefatura del bloque quedaría en manos de Manuel Baladrón, hoy vicepresidente, hasta diciembre,cuando asuman los nuevos diputados. En el duhaldismo rechazan esa posibilidad -tampoco quieren una conducción colegiada- y desde el kirchnerismo se insistió con un acuerdo con Córdoba para poner en el sillón del presidente del bloque a Carlos Caserio.

El pedido de renuncia a Díaz Bancalari por parte del kirchnerismo cumplió con todos los ritos de quienes creen estar dando un gesto revolucionario:

• Ayer a las 18.30, Eduardo de Bernardi y el fueguino Daniel Gallo llegaron a las oficinas de Díaz Bancalari en el tercer piso del Palacio. El actual jefe del bloque escuchó cómo su secretaria anunciaba la presencia de «dos diputados que vienen a entregarle un documento».

Junto a él esperaban a los kirchneristas, Graciela Camaño y el salteño Juan Manuel Urtubey, hasta hace poco muy cercano al oficialismo de la Casa Rosada, pero que últimamente se alineó junto a Díaz Bancalari inclusive protestando contra la injerencia de los gobernadores en «el gobierno de la bancada». Con gesto serio, De Bernardi y Gallo comenzaron: «Compañeros, venimos a traerle el documento donde le solicitamos la renuncia a Díaz Bancalari de la presidencia del bloque».

Camaño fue la primera en contestarles: «Bueno, muchachos, vamos a ver qué dice ese documento».

• Explicaciones

Mientras se lo entregaba, De Bernardi ensayaba explicaciones para zafar del mal momento: «Nosotros queremos decirles que la relación en el bloque al menos para nosotros va a seguir siendo cordial», algo que no escuchó Díaz Bancalari, ni Camaño, ni Urtubey, que estaban más ocupados leyendo el papel.

En esa misiva se anuncia: «Los diputados nacionales que suscriben la presente se dirigen al compañero presidente del bloque para solicitarle la renuncia al cargo que actualmente ejerce por las razones que hemos hecho públicas y le hemos transmitido personalmente vinculadas a la aceptación del cargo de candidato a senador por la provincia de Buenos Aires».

La nota fue seguida, según informaron en la conducción del PJ, por 57 firmas, más tres estampadas por poder. En ese caso fue el misionero Juan Manuel Irrazábal quién representó a Graciela de la Rosa, Adriana Bortolozzi de Bogado y Fernando Roquel.

La respuesta del duhaldismo fue inmediata: «No tienen ni la mitad más uno, en estas condiciones no pueden presidir el bloque».

• Festejo pampeano

Ese argumento, por otra parte, se choca con la realidad política de la bancada. Casi todos los gobernadores peronistas ordenaron a sus diputados firmar a favor de la destitución de Díaz Bancalari; de hecho los pampeanos anoche festejaban haber vuelto a conducir el bloque, un cargo que perdieron cuando Jorge Matzkin abandonó la conducción.

Oficialmente, el duhaldismo anunció que convocará a una reunión de bloque despuésdel receso donde se evaluarási Díaz Bancalari continuará o no en la conducción. Mientras tanto, la conducción actual comenzó a preparar la resistencia. Desempolvaron una copia del reglamento del bloque, redactado en 1984 por Diego Ibáñez, en el que se establece que la elección de la mesa directiva se realizará en el año de inicio de mandatos y podrá renovarse parcial o totalmente, pero para eso son necesarios los dos tercios de los miembros del bloque. Habrá guerra, quizás, hasta las elecciones de octubre. Mientras, como gesto revolucionario, tal vez Kirchner logre destituir a Díaz Bancalari y reemplazado por Baladrón, quien no está a su servicio -aunque, como peronista, puede estarlo en cualquier momento- y ni siquiera es de su confianza como sí lo era el actual titular del bloque. Habrá que esperar a contar los votos, como en todos los terrenos.

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