31 de julio 2001 - 00:00

Todos hablaron mal de una ley que salió aprobada

Todos hablaron mal de una ley que salió aprobada
Nueve horas le llevó finalmente al Senado la sanción en la madrugada de ayer del proyecto de ley de déficit cero que muchos creían nunca llegaría a votarse. Mas allá de las apuestas a favor y en contra que se realizaron en los últimos días sobre el futuro del ajuste, el Congreso finalmente terminó dándole al gobierno el proyecto que pidió Domingo Cavallo aunque no existiera ningún senador o diputado -de cualquier partidoque estuviera a favor del recorte. Pero para llegar a eso los senadores debieron recurrir no sólo al miedo a un abismo financiero agitado por Chrystian Colombo, sino a todos los trucos políticos disponibles para que el minué en el recinto cumpliera con las formas. Es decir que el radicalismo cargara con el peso de impulsar la ley de déficit cero y el PJ oponiéndose, aunque la negativa fuera tan furibunda en cualquiera de los dos bandos.

• Cálculo final

La fase final de las negociaciones en el Senado comenzó hacia las 2. A esa hora se hizo el cálculo final de la cantidad de senadores del PJ que debían permanecer en sus bancas para no entorpecer un triunfo del radicalismo. Los pasos finales fueron cronometrados por el peronista José Luis Gioja y el radical Jorge Agúndez, los dos jefes de bloque. A las 2.40 se procedió a votar en general. El resultado fue 19 radicales y 4 aliados --tres provinciales: el fueguino Rugero Preto, el renovador salteño Roberto Ulloa y el sanjuanino Juan Carlos Losa (famoso por no tener ni un solo bien a su nombre en su declaración jurada) y el peronista Omar Muhama dVaquira favor y 20 votos en contra.

De los 21 artículos del proyecto de ley de déficit cero, sólo 3 provocaron debate en el recinto, pero sirvieron para extender la sesión hasta las 3.35. Así las votaciones en particular que siguieron a la general corrieron sin problemas hasta llegar al artículo 10. Eso fue en parte gracias a que los radicales no aceptaron el pedido del justicialista chubutense Osvaldo Sala para que la votación fuera nominal con pase de lista. Una vez denegado ese procedimiento, las votaciones se limitaron sólo a contar las manos alzadas a favor.

Cuando se llegó a la votación del artículo 10 -que ratifica la modificación al artículo 34 de la ley de administración financiera del Estado disponiendo la regla por la que se gasta sólo hasta donde alcance el nivel de la recaudación tributaria-había 43 senadores presentes en el recinto.
Esa norma es la que da el basamento jurídico para que la Jefatura de Gabinete fije el nivel de recortes en salarios de empleados públicos, haberes jubilatorios, organismos descentralizados, centralizados, contratados y entes autárquicos.

• Doble voto

Con ese número el radicalismo necesitaba 22 votos para ganar y los consiguió gracias a que el entrerriano Alcides López cambió su voto negativo por una abstención y a que Mario Losada hizo valer su voto doble de desempate como presidente del cuerpo. La velocidad de votación era tal que el peronista Héctor Maya debió recordarle a Losada que hiciera constar su voto ya que nadie había prestado atención a la intervención del misionero. El esfuerzo se debió también a que los radicales Leopoldo Moreau y Alberto Maglietti cumplieron su amenaza de votar en contra como también lo hizo el autonomista liberal José Romero Feris.

Ayudó al oficialismo que en ese momento se retirara del recinto Felipe Sapag, Movimiento Popular Neuquino, a pesar de su promesa de votar negativamente y a que votara junto con la UCR el peronista santiagueño Omar Vaquir, desvelado por su próximo viaje a Kuwait para hacerse cargo de la embajada argentina, designación que fue aprobada hace dos meses.

La lista de quienes no quisieron retirarse del recinto y votar en contra del artículo fue más extensa que lo planeado: José Luis Gioja (San Juan), Beatriz Raijer (Córdoba), Jorge Massat (Santa Fe), Julio San Millán (Salta), Horacio Zalazar (Chaco), Osvaldo Sala (Chubut), Rubén Pruyas (Corrientes), Eduardo Arnold (Santa Cruz), Carlos Verna (La Pampa), Jorge Yoma (La Rioja), Alberto Tell (Jujuy), Daniel Baum (Neuquén), Hugo Saguer (Chaco), Remo Costanzo (Río Negro) y Gerardo Palacios (Tierra del Fuego). Los disidentes justicialistas Héctor Maya (Entre Ríos), Antonio Cafiero (Buenos Aires) y Daniel Varizat (Santa Cruz) también votaron contra el proyecto.

El segundo sofocón para el gobierno llegó en el artículo 12, que dispone una garantía para que el recorte de salarios y jubilaciones comience a partir de los $ 1.000 pero que el gobierno aplicará sólo cuando las nuevas medidas tributarias comiencen a rendir su fruto en el Tesoro. Los radicales ganaron ese punto por un voto de diferencia y nuevamente gracias a que
Alcides López dio vuelta su posición original y lo hizo en forma positiva.

• Momento curioso

Por último, el artículo 14, que establece que los jueces no podrán dictar medidas cautelares cuando obstruyan o perturben recursos del Estado, fue aprobado por dos votos de diferencia. También esta vez fue gracias al voto positivo de López y a que el peronista Palacios se levantó de su banca para bajar el número de quórum. Fue ése uno de los momentos más curiosos de la discusión ya que los peronistas comenzaron a pelearse buscando a alguien que quisiera dejar el recinto para permitir el triunfo radical. El tucumano José Carbonell visitó las bancas de varios peronistas sin tener éxito, al igual que lo hacía el rionegrino Remo Costanzo. Era tal la presión que la cordobesa Beatriz Raijer comentaba: «Me presionaron más mis compañeros de bloque que la gente del oficialismo».

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