Un discurso con defensa al modelo, dudas sobre su reelección y críticas al sindicalismo
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Cristina de Kirchner junto a Julio Cobos y Eduardo Felner.
• A partir de mayo todas las mujeres embarazadas de 3 meses accederán a la asignación universal por hijo. Para recibir dicho beneficio deberá someterse a controles de salud. Claramente esta medida tendrá un impacto positivo en los sectores sociales de menores recursos que, además, traerá como consecuencia un aumento en la demanda interna.
• El Poder Ejecutivo enviará una nueva Ley de Adopción con el propósito de agilizar este trámite (una de las pocas iniciativas cuyos beneficiarios mayoritarios pertenecen a la clase media) y de Propiedad de la tierra en la Argentina, con la intención de impedir que extranjeros controle los recursos naturales. En este punto, la mandataria señaló que la norma debe ser suficientemente inteligente para no tener un sesgo anti inversión.
REPROCHES
Si bien la primera mandataria mantuvo siempre un discurso de tono no confrontativo, esto no significó que hubiera reproches, incluso hacia la propia dirigencia política que integra su fuerza.
En concreto, le reprochó al Parlamento que apruebe los proyectos de ley de: Lavado de Dinero, allí responsabilizó a la dirigencia política si el país es sancionado por el GAFI ya que desde el Poder Ejecutivo se hizo todo lo que debíamos hacer. También modificación Penal Tributaria, en este punto, hubo cierta autocrítica a pesar de reclamarle al Congreso la sanción de la ley, al decir que aún es alta la evasión y aprovechó para pegarle al campo al mostrar que el sector agropecuario es un sector que tributa igual que los colegios privados.
También señaló la ley de Peón Rural, aquí otra vez recibieron los dardos el sector empresario agropecuario y la dirigencia sindical. Concretamente Cristina acusó al campo y al sindicalismo (aunque sin mencionarlo), en particular a la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) liderada por el duhaldista Jerónimo Venegas al criticar que dicho control no lo efectua el Estado sino el sindicalismo dejando entrever la complicidad de la dirigencia gremial en el trabajo esclavo. Además nombró las iniciativas de Trabajo domiciliario (en este caso la medida busca atacar la evasión y mejorar las condiciones laborales) y Software.
La autocrítica vino por el lado del reproche a la escasa actividad parlamentaria y cuando le reclamó a todos los legisladores más actividad por parte de los representantes de los argentinos. Cabe recordar que si bien el oficialismo perdió la mayoría en la Cámara de Diputados, en el Senado volvió a recuperar el poder. Por otra parte, y en función de los proyectos, el oficialismo no se prestaba para el quórum siendo cómplice también de la inacción parlamentaria.
Hubo otros sectores quienes también recibieron reclamos presidenciales fueron:
Bancos: señaló que la banca privada presta fundamentalmente al consumo y es el sector estatal que lo hace a los sectores productivos y para la vivienda. Anticipó que el Banco Central elaborará un informe detallado de qué tipo de créditos otorgan los bancos -con la intención de que el sector financiero que según dijo, obtuvo una alta rentabilidad- direccione, a través de directivas estatales su cartera de préstamos.
Agro: demostró con números que no va a faltar carne, es más recordó que el año pasado ingresaron 1.200 millones de dólares por exportaciones de carne y anticipó que se superarán los 100 millones de toneladas de granos.
Sindicatos de servicios públicos: La presidente si bien defendió la lucha gremial consideró que estos gremios en sus reclamos no deben perjudicar a los a los usuarios (que recordó son trabajadores). Además, les advirtió que con esas medidas, permiten que sectores entreguistas que buscan que el Estado tengan cada vez menos injerencia obtengan crédito en su prédica ante los usuarios. Para fundamentar este concepto recordó que en la década del 80 cuando se tardaba años para obtener un teléfono, estos argumentos (entre otros) puntearon para arrasar y dejar el país como lo dejaron, afirmó Cristina. Finalmente, los convocó a defender este modelo (dando a entender que no hagan paros permanentemente) pues los primeros que se han beneficiados son los laburantes.
DEFENSAS
La industria, es uno de los pilares en donde se apoyaba el modelo kirchnerista y, Cristina los mencionó elogiosamente en más de una oportunidad. Desde resaltar que son los que más aportan a la recaudación tributaria con el 21,4%; que las exportaciones industriales superaron a las agropecuarias (representaron un 35,4% del total de exportaciones).
Demostró que esta dispuesta a seguir apoyándolos: habló del Plan Industrial 2020 que plantea como objetivos potenciar el crecimiento de 10 grupos industriales que representan el 80% del PBI; les garantizó que el Estado continuará sustituyendo importaciones y garantizando el desarrollo del mercado interno.
Ya anteriormente había dicho que iba a redireccionar el crédito privado hacia el sector productivo al tiempo que exaltó las líneas de financiamiento como, por ejemplo, de los créditos del Bicentenario, entre otras iniciativas como la Ley de Impuesto Tecnológico. Pero, si algún sector apostaba a una devaluación los argumentos anteriores le dieron pie a la primera mandataria para denunciar a algunos sectores que empujan devaluaciones que ya sabemos a quiénes sirven y garantizar que no vamos a someternos a presiones de ninguna naturaleza.
Uno de los sectores que apoya al kirchnerismo son los jóvenes y Cristina no dejó de mencionarlos con un mensaje elíptico. Sostuvo que no tengan miedo tampoco a la juventud, a esos miles y miles de jóvenes que se han volcado nuevamente a la política -aunque claramente más hacia el kirchenismo. En este marco instó a los políticos a darles la oportunidad de tener un país diferente al que tuvimos nosotros y volvió a plantear que el modelo excluyente de país es que Néstor Kirchner comenzó en el 2003 al construir las bases.
OMISIONES
La inflación fue el gran ausente en la larga mención de los datos económicos, ni siquiera habló de distorsión de precios. Tampoco mencionó la recuperación salarial pues en ese caso tendría que haber dado cifras de obtenidas en paritarias que no se condicen con la inflación que publica el INDEC.
No hizo referencia alguna a la modificación al mínimo no imponible, (reclamado por la CGT) ni tampoco anuncio planes hipotecarios para los sectores medios. En realidad, casi no hubo promesas a un sector que se sabe es más reticente al kirchnerismo.
Si bien, a diferencia de otras oportunidades habló de la inseguridad, minimizó el tema al decir que no es una cuestión de garantistas versus mano dura; criticó la utilización mediáticas de la inseguridad; afirmó que se incorporaron más efectivos a todas la fuerzas y que se dotó de más presupuesto. Pero omitió hablar de bajar la edad de imputabilidad y de alguna manera dio un mensaje más garantista al mencionar que un cura le dijo que era mejor inaugurar escuelas que cárceles.
En materia de Relaciones Exteriores, en un mundo globalizado, sin embargo, no dio ninguna directriz salvo destacar la buena relación con Uruguay, la defensa de la soberanía en las Islas Malvinas y la creación del UNASUR. Finalmente llamó la atención, que la presidenta en ningún momento mencionó al peronismo.
Resumiendo destacó los logros tanto en Educación como en Ciencia y Tecnología; defendió la gestión que lleva el gobierno en materia de obras públicas; derechos humanos pero su discurso tuvo una impronta clara en defensa del modelo económico con inclusión social que Néstor Kirchner tuvo que construir contra viento y marea. Para la presidenta el modelo ya no se discute pues se esta en una etapa de construcción de certezas que desde ya, en principio solo el kirchnerismo podría llevar adelante.




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