Zannini se presentó como nuevo gerente de la transversalidad
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Un seleccionado de rostros de la "nueva política" se exhibió ayer en la cumbre kirchnerista de Parque Norte, en Capital Federal. Entre ellos, el secretario presidencial Oscar Parrilli, el vicejefe porteño Jorge Telerman, el sindicalista Armando. Cavalieri, el anfitrión Carlos Zannini y el vicegobernador Juan Schiaretti.
«Esto es sólo para reunir ideas y apoyar al gobierno. Todo lo demás es especulación de los periodistas», se atajó Zannini, en el discurso, para negar que el lanzamiento de CK sirva como plataforma para cimentar la reelección de Kirchner en 2007.
El mismo libreto repasó, más tarde, Zannini y martilló con la urgencia de conformar un bloque que, más allá de las pertenencias partidarias, se encolumne «para apoyar al gobierno y garantizar el triunfo».
Por eso, no hubo ni marcha ni cotillón peronista a pesar de que la mayoría era portadora del gen PJ.
Algo es cierto: aunque la matriz de Compromiso K es similar a la que, en el pasado, se usó para otras intentonas transversales, en este caso -como nunca-, Kirchner obligó a subir al escenario a dirigentes de su extrema confianza como Zannini y Fernández.
En ese sentido, la diferencia con las avanzadas piqueteras de principios de 2004 es abismal.
Pero no todo es perfecto. A la «nueva era» que proclamó Zannini se sumaron Armando Cavalieri, Carlos Kunkel, Julio Piumato, Juan José Zanola y una ristra de punteros que, hasta hace pocos meses, se postraban ante Eduardo Duhalde.




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